PROCLAMA
DE RAFAEL URDANETA ANTES DE LIBERAR A CORO
Si
queremos entender la profundidad de la ética militar bolivariana, tenemos que
estudiar, letra por letra, la Proclama de Rafael Urdaneta el 10 de mayo, antes
de entrar triunfantes a la muy realista ciudad de Coro. Iba al frente de su
División que constituyó en Maracaibo en tres meses, reuniendo dos mil
efectivos, un tercio del ejército que peleó en aquella gloriosa Batalla de
Carabobo.
Les
habla por su solo nombre que ya por entonces es un icono de la República,
encarnación de los valores que se pregonaban para una nueva ciudadanía
emancipada y virtuosa:
“Soldados:
el pueblo de Coro que vais a ocupar es uno de los que forman el Departamento de
Venezuela en la gran República de Colombia. Este pueblo, que ha servido
fielmente a los agentes de la tiranía, acaba de ser evacuado a discreción de
nuestras armas; y los mandatarios españoles, en premio de sus importantes
servicios, han puesto el sello a las angustias de los corianos, dejando minado
el depósito de pólvora, que en su explosión ha arruinado edificios y sepultado
inocentes.
Soldados:
los habitantes de Coro son nuestros hermanos; es preciso enjugar sus lágrimas;
es preciso que vuestra conducta desmienta las imputaciones con que el enemigo
ha intentado desacreditaros en su fuga. Que se convierta en amistad cualquier
sentimiento de venganza que pudiera inspiraros el recuerdo de los acerbos
dolores que este país ha causado a la República, y que los habitantes de Coro
reciban de vosotros el trato dulce y benéfico que debían esperar de sus últimos
amos.
Soldados:
el robo y toda especie de vejación a los vecinos os es absolutamente prohibido.
Ningún individuo del ejército tiene facultad de tomar nada ajeno. El que lo
hiciere con infracción de este artículo, y de los bandos generales del
ejército, será castigado con la última pena.” (Cuijima, mayo 10 de 1821. Rafael
Urdaneta, del Orden de Libertadores, General de División de los Ejércitos de la
República, y Comandante en Jefe de la Guardia del Libertador Presidente).
Esta
es la Doctrina Bolivariana en lo militar, encarnada por el primero y más fiel bolivariano.
Virilidad marcial contra el enemigo imperialista, sin despreciar la diplomacia
política; disciplina férrea en el ejército junto a magnanimidad en las
victorias; regularización de la guerra y respeto a la dignidad humana en todo
trance: son valores fundamentales de la doctrina militar practicada en toda su
carrera por Rafael Urdaneta.
En la
actual grave crisis de identidad patriótica que padecemos, reafirmarnos en nuestra
épica originaria y republicana, siguiendo el ejemplo de heroísmo de nuestras
Libertadoras y Libertadores, es un arma poderosa contra la nulidad y el
naufragio que se nos pretende imponer.
Yldefonso
Finol
Militante
Bolivariano

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