jueves, 23 de julio de 2026

Entrevista de Clodovaldo Hernández con Yldefonso Finol sobre la Batalla Naval de Maracaibo

 


Entrevista con Clodovaldo Hernández

Yldefonso Finol: “Sólo después de la Batalla Naval del Lago hubo capitulación española”

El historiador, economista, escritor y constituyente zuliano (El Moján, 9-11-1959) reivindica la importancia medular de esta confrontación que ocurrió 25 meses y 61 combates después de la Batalla de Carabobo

C. H. -Tal vez por un enfoque de la historiografía caraqueña, siempre se habla de la Batalla Naval del Lago de Maracaibo como si hubiese sido el epílogo del proceso de Independencia, y un epílogo, igual que un prólogo, algo que uno lee si quiere. Bajo una visión más amplia, es un capítulo con su propia naturaleza, con su propio derecho. ¿Cierto?

Y. F. -La historiografía dominante, la que se impuso desde la colonia y a la que se dio continuidad en la república burguesa dependiente, desde Páez para acá, nos enseñó la historia ajustada a sus intereses. Se mantuvieron los cánones del eurocentrismo y de la supremacía colonialista. El mismo Bolívar reconoció que con tanto esfuerzo solo se había logrado la independencia política. El resto quedó pendiente, y entre esos asuntos pendientes, está el cambio cultural, el que más cuesta llevar a cabo porque tiene que partir de una decisión consciente de la dirección de la sociedad. Si no se toma esa decisión, se mantienen los mitos impuestos por la opresión. Esa forma de ver la historia y la cultura en general (episódica, homocentrista, patriarcal, eurocéntrica, muy al gusto estético de lo grecorromano, de la belleza del occidente europeo) se mantiene presente después de la Independencia, y condiciona a esa poquita historia que nos enseñaron para perpetuar la cultura de la sumisión de las mayorías populares. Quienes tuvimos acceso al sistema educativo si acaso aprendíamos algo, fue la Pinta, la Niña y la Santa María, la Madre Patria… Ese enfoque, basado en la mirada positivista de la historia siguió predominando en la época republicana y nos dijo, por ejemplo, que “Carabobo selló la Independencia de Venezuela”. Ese es uno de los mitos republicanos, parecidos a los mitos alienantes del colonialismo. Pretenden apoyarlo en una idea que Bolívar expresó en el Parte de la Batalla de Carabobo, cuando dijo que, con esa victoria espléndida, se lograba el nacimiento político de la República. Él no dijo que “selló la Independencia”, sabía que todavía faltaba liberar el sur de la Nueva Granada y la Gobernación de Quito (Ecuador). De hecho, si vamos a hablar de frases de Bolívar sobre las batallas que marcaron el cierre del dominio español en Venezuela, tenemos que remitirnos a una carta que escribió en Trujillo (Perú) el 22 de diciembre de 1823, donde afirma que “la guerra del norte se ha acabado con la capitulación de Morales”. Cuando dice “el norte”, está hablando de aquella Colombia que él quería construir, a la que luego los historiadores le inventaron el nombre de Gran Colombia, que no se utilizó oficialmente en su momento, ni tuvo personalidad jurídica. Y al referirse a “la capitulación de Morales” se refiere a la rendición del último Capitán General español que fue derrotado en el Zulia (como también dimos de baja al primer gobernador colonial, el agente alemán Ambrosio Alfinger, en el Sur del Lago). Todo eso ha sido tergiversado por la historiografía paecista, entendiendo como tal aquella republiqueta que continuó siendo un brazo de la neocolonia, la opresión oligárquica, que no buscó desarrollar un modelo societario diferente, que nos condenó a la dependencia y que estableció un régimen de injusticia contra el que se alzó Ezequiel Zamora. Ese fue el plan de la oligarquía que se montó en el prestigio militar de Páez para convertirlo en peón de aquel proyecto, al punto de que, viniendo de donde venía, terminó convirtiéndose en un burgués, pendiente del piano, de la vida neoyorquina y del francés. Páez era un tipo muy ladino, muy mentiroso.

C. H. - ¿Cómo rebatir esa visión de la historia de la Batalla Naval del Lago?

Y. F. - Con datos. Para empezar, después de Carabobo no hubo capitulación del enemigo. Ganamos en muy buena lid aquella Batalla Gloriosa, pero después de esa batalla están registrados 61 combates solo en el territorio de lo que hoy es la República Bolivariana de Venezuela. De esos, 52 fueron en tierra con ejércitos, infantería y caballería; 6 fueron navales y 3 fueron acciones de sitio. Eso ocurrió entre el 24 de junio de 1821 y la Batalla Naval, el 24 de julio de 1823, es decir, 25 meses en total. En el interín, no solo hubo ese conjunto de acciones militares, sino también varias situaciones políticas complejísimas. Bolívar estaba en la Campaña del Sur. Era tan evidente que aún no se había derrotado a los realistas, que en algún momento Santander le pidió a Bolívar que regresara porque le tenía pánico a Francisco Tomás Morales, que ya había logrado llegar hasta Bailadores y amenazaba con avanzar hacia Bogotá, entrando por Cúcuta, cosa que pudo ocurrir, de no ser porque Urdaneta se fue hasta Táriba e hizo que Morales se regresara esmollejao para Maracaibo. Por eso se habla de la Campaña del Zulia, porque fue un proceso de disputa por todo este territorio que culminó definiéndose en las aguas del lago Tinaja del Sol, que es el significado de Maracaibo en el idioma del pueblo añú.  

C. H. - ¿Cómo fue que los españoles, derrotados en Carabobo, lograron retomar el control de Maracaibo, que no era cualquier zona, sino una extensa región con una posición geográfica absolutamente estratégica?

Y. F. - El proceso es largo. Los españoles no estaban en poder de Maracaibo para 1821, cuando ocurre Carabobo. Si lo estaban de Caracas. Maracaibo era republicana desde el 28 de enero de ese año, cuando triunfó la estrategia conspirativa que trazó Urdaneta, con un trabajo de inteligencia muy fino, que incluyó la construcción de bongos (embarcaciones un poco más grandes que las piraguas) con las abundantes maderas del sur del Lago y el tejido de una red popular revolucionaria. Esa insurrección ocurre apenas dos meses después de la firma del Tratado de Regularización de la Guerra, que se hizo en Trujillo, entre Bolívar y Morillo. La insurrección provocó la ruptura del armisticio, por eso digo, irónicamente, que ese tratado duró más que los botones de hueso. El Pronunciamiento de Maracaibo es el punto crítico del reinicio de la guerra en 1821. La ruptura del armisticio es lo que desemboca en la Batalla de Carabobo. Esto nos lleva a otra de las grandes mentiras de la historiografía centralista, la que dice que Maracaibo se incorporó tardíamente a la República. Eso es absolutamente falso: Maracaibo se incorporó precozmente porque el día que llegó Alonso de Ojeda al Golfo de Venezuela, el 24 de agosto de 1499, hubo enfrentamiento armado y lo dice el propio Américo Vespucci en su carta de 1500. De una forma fanfarrona, cuenta que los indios los recibieron a flechazos y que ellos los cañonearon y “luego probaron el filo de nuestros fierros”. Nosotros nos alzamos contra los invasores desde el día que llegaron. Pero, además, Urdaneta ganó la plaza de Maracaibo aplicando lo que Sun Tzu en El arte de la guerra, llama la victoria perfecta, que es la que se logra sin derramamiento de sangre y sin destruir la planta física. Él lo logró con los patriotas locales que estaban alzados desde 1802 con una organización clandestina llamada “Hijos de Maracaibo”, renombrada en 1808 como “Hijos de Cristo”. Ese grupo lo encabezaba Juan Evangelista González, a quien Urdaneta designó gobernador de Gibraltar, en el sur del Lago. Con los bongos que construyeron, enviaron al Batallón de Tiradores la noche del 26 de enero de 1821 hacia Maracaibo para declarar la insurrección. En tiempo récord, Urdaneta logró reunir en Maracaibo una fuerza de 2 mil efectivos, que llegó a ser un tercio del ejército que combatió en Carabobo. Se integraron el Batallón Tiradores, el Batallón Maracaibo creado con residentes que se presentaron voluntarios, y que llegó incluso hasta las grandes batallas del Sur, como Ayacucho y el Portete de Tarqui; y trajo por barco y otra parte por la Guajira, desde Santa Marta, al Batallón de Rifles y a los Húsares de la Guardia, saliendo el 30 de abril de 1821 rumbo a Carabobo, pero antes, en el camino, el 9 de mayo de ese año, liberó Coro por primera vez desde que habían llegado los conquistadores. El Congreso creó el 3 de octubre de 1821 el Departamento Zulia, que incluía las provincias de Maracaibo, Coro, Trujillo, Mérida y la gobernación de la Grita (actual Táchira), es decir, que iba desde la comarca de Cumarebo hasta Táriba, era muy extenso.

C.H. - ¿Cómo fue, entonces, que Maracaibo recayó en manos realistas?

Y. F. - Recordemos que, tras la derrota, el jefe de los españoles en Carabobo, Miguel de la Torre, logró atrincherarse en Puerto Cabello, aprovechando una zona amurallada y artillada y en contacto por mar con la flota realista. Y no eran cuatro pelagatos. Llegaron a reunir a 4 mil 200 efectivos entre los que tenían en Puerto Cabello, una parte que se había ido por el llano y pudo regresar por Borburata y algunas guerrillas muy fuertes y peligrosas, como la del francés Pedro Luis Inchauspe en la región de Coro. Recibieron auxilios desde Cuba y Puerto Rico por vía marítima. Además, sabían que el Departamento Zulia estaba desguarnecido, con apenas 1 mil 700 efectivos en marzo de 1823, pues las tropas fueron enviadas a la Campaña del Sur. Entonces movilizaron esas tropas que estaban en Puerto Cabello, que eran muy preparadas y fogueadas, habían llegado con Morillo en aquella expedición terrible de 1815. Allí estaba Morales, que fue segundo de Boves, es decir, que estamos hablando de un criminal, un genocida sanguinario, antivenezolano a rabiar, que conocía todo el territorio y había cometido los más grandes desmanes después de la batalla de Aragua de Barcelona, donde se pasó por filo a 3 mil personas que emigraron de Caracas. Era un tipo muy prepotente, que después de la muerte de “el Taita” no quiso que nadie más lo mandara. Por eso tuvo problemas con La Torre y con Ángel Laborde (el que comandó la armada española en la Batalla del Lago). Montó una tropa de unos mil 400 hombres, con los barcos que tenía en Puerto Cabello y se lanzó hasta Cojoro, península de La Guajira, desembarcó y avanzó por tierra, pero envió los barcos hacia el golfo, para que los patriotas creyeran que la tropa iba a llegar en las naves. En su movimiento por tierra hubo batallas en Sinamaica, cerca de El Moján, en el río Limón y llegó a las afueras de aquella Maracaibo de apenas 40 mil habitantes, por la vía desde el Moján, al lugar llamado Salina Rica. El 7 de septiembre de 1822, logró derrotar al intendente, Lino de Clemente, en la Batalla de Salina Rica. Previamente, en abril, había tomado los Puertos de Altagracia, donde fusiló a Domitila Flores y a Mercedes Alaña y mandó a azotar, montada sobre un burro, a Ana María Campos, todas heroínas nacionales. Por eso lo he señalado de misógino y feminicida. Hizo dos intentos de invadir Maracaibo. Uno, por el norte, con un grupo comandado por el lugareño Juan Ballesteros, y otro por el sur, por el río Manglar, hoy llamado Cañada de Morillo. Clemente resistió contra los que venían por allí y envió al norte al batallón Tiradores, dirigido por el comandante cubano José Rafael de las Heras, muy cercano a Urdaneta, Héroe de Carabobo, uno de los libertadores de la Patria y de Maracaibo en particular. En esa Batalla de Juana de Ávila -por el nombre del hato donde se desarrolló el 24 de abril de 1822-, los patriotas ganan, pero el Comandante de Las Heras falleció en el combate fortuitamente. Todo eso pasó antes de que el 7 de septiembre de 1822, Morales tomara Maracaibo. Luego, cuando lo logró se envalentonó y por eso fue a dar hasta Bailadores. Ya tenía a Coro y Maracaibo y quería dominar todo el departamento.

C. H. - El almirante José Prudencio Padilla, uno de los protagonistas de la Batalla Naval del Lago, tuvo luego un triste y polémico fin. ¿Sobre este personaje influye también la visión centralista de la historia?

Y. F. - Seguiré hablando con absoluta franqueza, sin maquillar nada. La historiografía antibolivariana se encargó de marginar a Manuel Manrique (verdadero vencedor de Morales), a Pedro Lucas Urribarrí, a Felipe Baptista, a Tomás Vegas, nuestras heroínas y, extrañamente, a ensalzar a Padilla, al punto de que, en Maracaibo, la avenida más importante del centro de la ciudad se llama Libertador, y la segunda, Padilla. Se le intentó cambiar el nombre a Avenida Urdaneta, y los antibolivarianos pegaron el grito al cielo. Al segundo puente sobre el lago le iban a poner Padilla. Yo le envié una carta a Chávez con mi libro sobre el cacique Nigale y Chávez le cambió el nombre, aunque igual, los encargados de la obra se robaron los cobres y no la hicieron. El flagelo de la corrupción que tanto daño nos ha hecho. No quiero restarle ni un gramo de mérito a Padilla, pero el relato hay que leerlo con cuidado y pasarlo por el tamiz de las emociones, del que perdió, el que ganó, el que está despechado, el que está picado. Lo cierto es que los méritos que hizo como hombre de la armada, los tiró por la borda al dejarse enredar por Santander en intrigas plagadas de bajas pasiones. Hoy, cierto padillismo que pulula por ahí, es antibolivariano y proimperialista. Un documento fundamental es el de Rafael María Baralt, una persona muy culta, con formación militar, que tuvo la oportunidad de presenciar el combate. Luego hay que tener en cuenta a los demás autores serios que han trabajado el tema, como Eljuri, Vargas, Nava Urribarí y Jurado Toro. La estrategia de cruzar la barra y entrar al lago con los barcos de la Armada republicana, la diseñó Mariano Montilla, el comandante general de las fuerzas patriotas en el Departamento del Magdalena, que era toda la costa caribe colombiana de entonces. Él había vencido a los realistas en Cartagena y Santa Marta, y por eso Bolívar decidió que fuese él quien se encargara de esta acción contra Morales, en una fase de la guerra que, como lo vislumbró Pedro Briceño Méndez, sería fundamentalmente marítima. Montilla incorporó a navegantes como Renato Beluche y Nicolás Joly. A otro que se le debe dar crédito es a Pedro Lucas Urribarrí, que era un marinero vergatario. Se robó un barco de la Armada española en las islas Canarias y se lo trajo para acá, a lo arrecho. Lo persiguieron los españoles hasta la mitad del Atlántico. Y Felipe Baptista era un marino mercante que luego se incorporó a la Armada. Los investigadores españoles del Archivo Histórico Naval dicen que Montilla consultó a unos indios nativos del lago, que desde niños habían nadado y navegado por esas orillas. Esos indios son el pueblo añú, los que viven en palafitos, que aún hoy son pescadores artesanales.  Montilla le dio instrucciones a Padilla para que se trajera un barco desde Cartagena, igual como lo hizo con Beluche, quien fue a La Guaira. Por cierto, que cuando iban hacia Maracaibo él y el comodoro John Daniels fueron atacados por la flota de Laborde, que había zarpado de Curazao. Daniels quedó prisionero, pero Beluche logra salvarse, llegar hasta Los Taques y dar la información de que se acercaba Laborde con unas naves impresionantes y es cuando deciden adelantar la acción. El 8 de mayo se lanzan, aprovechando el viento nordeste de Paraguaná hacia la entrada del golfo. Los españoles se vanagloriaban de que esa entrada era inexpugnable, por la fortaleza de San Carlos, pero nuestra flota lo hizo y dobló hacia el sureste, rumbo a la bahía de El Tablazo, una jugada maestra que sólo podían haber diseñado conocedores del estuario. Al colocarse en la franja oriental tuvieron una posición privilegiada debido a los vientos predominantes. Hubo algunas escaramuzas hasta que Laborde logró entrar con embarcaciones pequeñas (las grandes no pudieron pasar por la barra), y armaron su flota en Maracaibo, mientras los patriotas estaban en la otra orilla con las embarcaciones que forzaron la barra el 8 de mayo, más muchas “naves sutiles” (piraguas, bongos, chalanas, canoas) convertidas en flecheras y naves de guerra. Los realistas intentaron esta batalla porque ya estaban derrotados en tierra. Manuel Manrique, uno de los héroes olvidados de nuestra Independencia que era la autoridad político-militar del Departamento Zulia (Intendente), se dio el lujo, el 16 de junio, de tomar la ciudad por la zona sur, por Los Haticos, destruir todas las baterías españolas que tenían en el puerto, confiscar el polvorín y los alimentos. Dejó a Morales sin logística, muy debilitado en tierra y con diferencias tácticas muy fuertes con Laborde.

C. H. - ¿Cómo fue la batalla?

Y. F. - A las 10 de la mañana los nuestros intentaron moverse, pero el viento cambio un poco y prefirieron esperar en Punta de Palma y los Puertos de Altagracia. A las 2 de la tarde, Padilla manda a avanzar a la flota sutil y luego, a las 2:20 pm se ordena izar velas a la Armada, y a las 2:37 da la orden de abordaje. La batalla duró tres horas y media, los españoles fueron prácticamente liquidados. Laborde logró irse a Cuba en una nave llamada Especuladora, del Batallón Valencey. Morales y todos los demás fueron detenidos y Manrique, muy prudentemente, y contra la opinión de Padilla, evitó que se produjeran saqueos y pillaje. Acogiéndose al tratado de regularización de la guerra y a la estrategia de que la República se mostrase ante el mundo como una nación civilizada, les ofrece a los oficiales realistas la opción de firmar la rendición. Eso ocurrió el 3 de agosto en la famosa Casa de la Capitulación de Maracaibo. A los pocos días se marcharon los españoles, custodiados por nuestra flota, a cargo de Felipe Baptista.

C. H. - ¿Qué importancia tuvo esa batalla en el contexto general de la guerra?

Y. F. - Primero que nada, debemos verla con enfoque de unión cívico-militar, porque Ana María Campos, Mercedes Alaña y Domitila Flores no eran militares y tampoco los pescadores de la flota sutil; eran pueblo orillero simple, pero amantes de la liberación y leales patritas. Por otro lado, el impacto continental, este resultado lo celebraron desde Guayaquil hasta Panamá. Eso fue una rumba de tres días en todos lados cuando la gente se enteró de aquella primera gran derrota naval contra España, y la gaita sonó fuerte durante en Maracaibo que así celebró el cumpleaños del Libertador. No era para menos porque Morales, el derrotado, fue un monstruo que había victimizado a Venezuela desde el extremo oriente y sur hasta el occidente. La derrota provocó un cisma en el seno de las fuerzas realistas porque Morales y Laborde se hicieron ataques hasta el fin de sus días y en La Habana hubo un debate que repercutió en Madrid sobre los errores tácticos y estratégicos que cometieron ambos. El fracaso causó una desmoralización general que ayudó a que los derrotáramos en el sur, porque Bolívar quedó con las manos y la mente libres para avanzar sobre Perú.

C. H. - Hay quienes preguntan dónde estaba Bolívar en esos días…

Y. F. - Sí, es una pregunta frecuente. Apenas una semana antes estaba terminando de sellar la independencia de Ecuador al derrotar a los terribles pastusos, comandados por Agustín Agualongo y Estanislao Merchancano en la Sabana de Ibarra, una batalla ignorada, pero muy importante porque completó lo que había logrado en Bomboná e impidió que los pastusos entraran a Quito. No estaba jugando dominó, sino redondeando a Colombia.

C. H. - Volviendo al triste fin de Padilla, siempre se ha criticado a Bolívar porque, luego del atentado septembrino, perdonó a Santander, pero fusiló a Padilla.

Y. F. - Claro, incluso en algunos documentos de Bolívar que han sido manipulados, lo presentan como arrepentido del fusilamiento. Esa carta hay que leerla completa porque el arrepentimiento que él muestra es por haber perdonado a Santander. Por eso dice: “tienen razón los de la casta de Piar y Padilla (se refería a los pardos) en pensar que cometí una gran injusticia, para no decir una idiotez, al haber salvado al blanquito”. También pronosticó que “ese hombre será la ruina de Colombia”. Santander fue quien organizó todo, pero sin comprometer su seguridad. Él no combatía desde la batalla de Boyacá, cuando según algunos, se escondió debajo del puente. Padilla no tuvo ese perdón porque ya era reo (reincidencia) de delitos graves, como la sedición e intento de secesión en Cartagena (azuzado por Santander, a quien acudió secretamente a reportarse en Ocaña); delitos por los cuales fue detenido y sería juzgado de acuerdo al rango militar, pero las faltas fueron más allá, sumándose al grupo magnicida que intentó matar a Bolívar el 25 de septiembre de 1828; ahora pesaba el agravante de que en su fuga fue asesinado el oficial que tenía asignado como custodio, el coronel José Bolívar, primo del Libertador y un gran militante bolivariano. Por eso la justicia con él tenía que ser severa de acuerdo a la gravedad de sus crímenes.



C. H. - Usted ha planteado la idea de agregar la novena estrella a la bandera. ¿Cuál es su argumentación?

Y. F. - Fui proponente de la novena estrella en enero de 2021, a propósito del Bicentenario del Pronunciamiento de Maracaibo a favor de la Primera República Bolivariana, que es como yo llamo a la Tercera República de la historiografía dominante. La llamo así porque es la primera vez que Bolívar fue designado presidente y pudo poner en vigor parte de sus ideales. Comencé a acariciar la idea de la novena estrella en 1999, en la Asamblea Constituyente, junto a Vinicio Romero Martínez, pero él me convenció de que no había ambiente para eso. Otro señor, Vinicio Nava Urribarrí, gran historiador, maestro, erudito y excelente amigo, le envió un telegrama a Chávez pidiendo la novena estrella. Cuando la oposición ganó la mayoría en la Asamblea Nacional yo tenía el temor de que los oportunistas regionalistas de pacotilla se plagiaran la idea. Mantuve guardada la propuesta hasta que ganamos la AN en 2020. Me molestaba porque la novena estrella no puede ser sino bolivariana. Esa es una deuda del poder central con las regiones, en especial con el Zulia. Al presidente Maduro le gustó la iniciativa que apoyó el entonces gobernador Omar Prieto. Se trata de reconocer que aquí están el Golfo de Venezuela, el rayo del Catatumbo, la sierra de Perijá, Los Monjes; de aquí son Rafael Urdaneta, el Cacique Nigale, Ana María Campos, Domitila Flores, los obreros petroleros de la huelga de 1936. Eso, desde el punto de vista de la guerra cognitiva, tiene un gran peso simbólico. Colocar la novena estrella podría permitir agregar otras. Desde hace mucho tiempo se ha denigrado de Coro porque hasta grandes historiadores como Augusto Mijares y Vicente Lecuna decían que después de Pasto, Coro era el lugar más realista del mundo. Pero, un momento, Coro también es el pueblo originario caquetío, que fue exterminado por los Welser; es el alzamiento de José Leonardo Chirinos, mucho antes que los mantuanos de Caracas; Coro es Josefa Camejo, una de las grandes heroínas de la independencia continental; es Alí Primera y el pueblo guerrillero del Frente José Leonardo Chirinos. Y no quiero formar lío, pero si fuera parlamentario, el día que esto se debata y se decida hacer justicia con el pueblo del Zulia y de Coro, plantearía la undécima estrella para el Esequibo. Sería un tremendo mensaje a nivel geopolítico.

 

(Esta entrevista la realizó el periodista Clodovaldo Hernández para la Revista Libertador Ocho Estrellas del Centro de Estudios Simón Bolívar en 2023 con ocasión del Bicentenario de la Batalla Naval de Maracaibo)

domingo, 19 de julio de 2026

PROCLAMA DEL POETA ALDEMARO "CHINO" FONSECA AL PUEBLO VENEZOLANO DESDE EL ZULIA

 (Un minuto de silencio por nuestra gente buena víctima del trágico terremoto doble del 24 de junio. Paara todas nuestra más sentida y concreta solidaridad)


PROCLAMA DEL ZULIA AL PUEBLO SOBERANO DE VENEZUELA

A las comunidades de la cuenca indómita, a los guardianes del relámpago, a los hijos e hijas de la resistencia lacustre: ¡Vuelve el oleaje a convocar la historia!


Nosotras y nosotros, en custodia de la herencia del calor libertario que luchó múltiples batallas en contra del poderío español desde aquel 24 de agosto de 1499, descendientes de la gloriosa arcilla de la dignidad y del agua que arrulla la memoria de la patria, levantamos hoy nuestra voz desde las orillas del estuario Tinaja del Sol. No lo hacemos desde la resignación, sino desde la urgencia de la hora presente. El próximo 24 de julio, cuando el sol de Maracaibo suba al cenit sobre nuestras frentes, nos autoconvocamos a un encuentro de almas, cuerpos y voluntades en la capital de nuestra tierra zuliana. Nos reunimos para conmemorar el relámpago incesante que define nuestra identidad y soberanía: el nacimiento del Libertador Simón Bolívar, fuego inicial de la América descolonizada, y la gloriosa Batalla Naval del Lago de Maracaibo, vendaval de madera y fuego que en 1823 barrió el último colmillo del aberrante imperio español de nuestra Patria sagrada.

Pero no acudimos a esta cita para realizar una liturgia inerte de bronce y mármol. No nos convoca la nostalgia estéril. Nos convoca el dolor y la rabia de ver el peor presente qua ha tenido nuestra Matria todo lo largo de su historia. Hoy, las mismas aguas que vieron naufragar la soberbia realista, contemplan una humillación silenciosa pero implacable. En las oficinas de la entrega, aquellos que usurpan la representación del pueblo han decidido claudicar. Con una mano firman decretos de entrega y con la otra extienden la bandeja de plata donde ofrendan nuestra soberanía y nuestra libertad al imperio del norte y el sionismo internacional. Los recursos que pertenecen a las comunidades, la riqueza de nuestro suelo y la autodeterminación sobre nuestras decisiones más fundamentales están siendo subastadas al postor norteamericano en un acto de vasallaje que escupe sobre la tumba del Libertador y profana la memoria de los marinos originarios que regaron con su sangre la dignidad que constituye la verdadera venezolanidad.

¿Qué significa hoy celebrar a Bolívar si toleramos que su concepto de soberanía sea desmembrado por el entreguismo de turno? El Libertador no cruzó los Andes para que hoy su Patria fuera un protectorado de facto, gestionado por administradores coloniales. La libertad no es una concesión que se negocia en despachos extranjeros; es un fuego que se sostiene con la organización popular, con la autonomía de las comunidades y con la defensa intransigente del territorio. Por eso, este 24 de julio en Maracaibo debe ser el espacio para reencontrarnos, para reconocernos en la resistencia cotidiana y para trazar, desde el pie de nuestras barriadas, campos e islas, la ruta de la verdadera emancipación que aún está pendiente.

Convocamos a las comunidades de la Guajira, donde la tierra resiste con el idioma del viento; a los pueblos de agua del Sur del Lago, que sostienen la vida sobre palafitos de dignidad; a las barriadas populares de Maracaibo y San Francisco, que sobreviven al azote del abandono con la solidaridad como único escudo; y a cada rincón del Zulia trabajador que se niega a arrodillarse. Vayamos todos a Maracaibo. Que el Lago vuelva a ser el escenario de nuestra segunda y definitiva independencia. Llevémonos la palabra poética y la canción que nombra la esperanza, pero también la conciencia política que desenmascara la entrega. Frente al festín de los entreguistas, opongamos la asamblea de los pueblos soberanos. ¡Por Bolívar, por la Batalla Naval de los pueblos y por nuestra absoluta libertad! ¡Los esperamos!

Aldemaro “Chino” Fonseca

Sociólogo, Poeta y Artista Plástico 

Con el apoyo del Grupo Rafael Urdaneta del Poder Popular (GRUPO)/Cabimas Crea/Centro Antiimperialista Simón Bolívar/FPA

domingo, 12 de julio de 2026

"Canción mansa en dolor mayor, entre la rabia y la ternura", con Alí Primera

 

Bolívar (Néstor Nava)

Canción mansa en dolor mayor, entre la rabia y la ternura, con Alí Primera

Quienes no vamos a misa, ni culto alguno; quienes tenemos el defecto de pensar buscando la razón del ser, las condiciones de existencia, las causas más allá de la piel del cielo, y hacemos de la palabra vínculo de entrega, y de la entrega proyecto de vida, y de la vida un propósito común, más allá de los azares, también deberíamos gozar del derecho constitucional a la libertad de pensamiento. Pero no. El castigo es instantáneo, un estigma definitivo e inapelable.

Entonces uno se refugia en sus santos, porque no se confundan: tenemos un credo poderoso. Venezuela tiene muchas potentes deidades, no etéreas. También inmensos tesoros, no minerales.

Hoy -como tantas veces hace más de medio siglo- estoy en ritual salvador con Alí Primera, Precursor de la Revolución Bolivariana y Gran Maestro de la Geopolítica Sentipensante de la Liberación.

“No todos los domingos son para el descanso…”

“Es mejor perder el habla que temer hablar”.

II

La tragedia ensañándose contra nuestro pueblo. La tragedia de una humanidad atribulada. La doble tragedia de tener al enemigo histórico paseándose como dueño de casa. El fascismo global imperialista tomando el control. La terrible coincidencia de Bolívar y Marx en señalar a los adoradores del dios dinero.  

“Hay que conocer mi campo para hablar de Venezuela. Pueblo sufrido, sin culpa y tan bueno. Patria nuestra, y ajena. Por librarte del yugo nosotros lucharemos. La inocencia no mata al pueblo, pero tampoco lo salva. Lo salvará su conciencia. El pueblo no tiene culpa si lo engañan una vez. Lo que importa es tu conciencia. No es importante el ropaje, sino distinguir a fondo los que van comiendo dioses y defecando demonios. No es tiempo de recular, ni de vivir de leyendas.”

III

Mucho pueblo sufriente. Mucha Patria ultrajada. Veo gringos riendo con otros ahí.... Y aparece Benedetti: “¿De qué se ríe?”

“El pueblo forma ahora parte activa del progreso, ahora sacarán petróleo derivado de sus huesos.”

Entra en escena Horacio Guaraní: “Que no calle el cantor, porque el silencio cobarde apaña la maldad que oprime”. Los malvados están de moda. Se puede ser pedófilo y presidir sin ser presidiario. Se vale imponer criminales de presidentes fraudulentos, y secuestrar un Presidente Constitucional. Se puede cometer genocidio y conseguir una pila de agua bendita para lavarse el pecado sin creer en la pila ni en el pecado. Es un placer la atrocidad. Y ya saben donde hacer relaciones públicas, marketing humanitario, cura de sueño. Hasta establecer colonias.  

“Qué triste se oye la lluvia...siento un gran dolor en el costillar. ¡Qué coro tan triste el de mi canción! No hay una canción que le diga a Venezuela que libre es porque no es. Por qué dicen "Bravo Pueblo" si lo venden. Por qué dicen "Bravo Pueblo" si lo engañan. ¡Dolorosamente manso! Pregunto si no hay razón de que sigamos luchando por echar de nuestra Patria al yanqui que nos la quita y al lacayo que lo tapa. La lucha es de todo el que la quiere liberada. Hay que espantar al perro antes que se eche la meada. En tierra venezolana, el imperialismo yanqui hace lo que le da la gana. Pa' sacar al gringo que jode a mi pueblo va a haber que luchar. Sé que hay un enemigo, es el imperialismo y a él lo venceré. Con la lucha nomás es que el yanqui se va.”

IV

No se pronunciará el nombre de Simón Bolívar en vano. Recuerden justificadores. Los gringos tienen unos tales Documentos de Santa Fe, como la Santa Alianza del siglo XIX, declaran a Bolívar enemigo público número uno y van a intentar destruir todo de Él, derramando el cáliz de su sangre (nuestro pueblo bolivariano). El bolivarianismo y la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela son nuestra espada y nuestro escudo contra el fascismo global imperialista.  

“Dicen que Bolívar trae furia y coraje por dentro, al ver que nos han quitado lo que él dejó siendo nuestro. Dicen que viene caliente con nuestro comportamiento al dejar caer su espada y también su pensamiento.  Porque causa pena amigo que pase un cuarto de siglo y deje un cuarto vacío. Gracias a la resaca que nos viene de Miami. Un proxeneta es un demócrata señor...Se volvió gringo, y aquí lo tenemos hoy: el causante de los males que está sufriendo mi pueblo. A usted la muerte le da placer, es un descarado, un inmoral, aunque sus cancerberos lo defiendan, de la primera letra hasta la zeta se le llena de baba la jeta al mentirle al pueblo en nombre de la libertad. El yanqui teme al grito yanqui go home.”

V

Volvemos a Aquiles (Nazoa) llorando frente al mar de Reverón y Juanita. El mar que despidió a Miranda. Esa costa de Manuel Gual y José María España; del “Adiós a la Patria” y la “Vuelta a la Patria”. El de los primeros insurgentes arahuacos y caribes que resistieron las primeras embestidas imperiales. El del cimarronaje de los cumbes libertarios. Nuestra Guaira, nuestra Caracas, gran estirpe libertadora, vientre sagrado de la venezolanidad.

“Al chivo manso siempre lo arrean...pero dejando de ser pendejo, esa esperanza será verdad. El pueblo es sabio y paciente. Hay un pueblo amaneciendo. Somos hijos de la Patria que nos legó El Libertador, y a defender con honor su herencia nos llama. Es de noche, desandando la historia a trote limpio, oigo que pasa relinchando algún caballo, no sé el color, pero en la oscuridad lo que importa son los pasos. Y aunque el pueblo parezca aletargado estoy seguro que conserva en la memoria, que alguna vez, en algún sitio de la historia, galopó sobre esta tierra ese caballo. Y que hoy nos dice: ¡vamos! Hay que empujar el sol que ha estado detenido en mala hora; y que la vieja herida de nuestra tierra, tendrá en nuestra piel la cicatriz de la mañana. Es de noche y habrá mañana, y habrá mañana, habrá mañana. Busquemos con alborozo el sol maravilloso de la Revolución. ¡Espero que luchen!”

 

Yldefonso Finol

sábado, 4 de julio de 2026

Curse to USA

 




Curse to USA

For the USA back in the day

(Bandera gringa go home)
Cuando el odio hecho hombre bombardeó –muerte eterna-
La quietud auroral del sol naciente
Tu bandera fue emblema de terror


En las cubiertas de portaviones psicodélicos
Ondea esa bandera
Va infestando los mares con su mal gusto
Es la misma bandera ridícula del pirata que soñó ser rey en Managua
Pabellón de franjas sangre y constelación de buitres
Que van meando napalm con su pedófila necromancia


Bandera horrorosa sombría pavosa tenebrosa
Que sus abominaciones se reviertan al ufano que la empuña.

(12 de abril de 2022)



Textos de 2017


Textos caducos

En el viejo estante de madera

Entre el polvo del olvido y el desuso

El imperialismo: fase superior del capitalismo

Del innombrable Vladimir Ilich Ulianov

Hace temblar los cimientos del mundo que sufrimos

Mejor no leerlo

Que la verdad suena tan duro

Que hace ver al ciego

Hablar al que no habla

La verdad puede más que mil misiles

Razón tenía Unamuno

La verdad es anterior a la paz

Sin ella toda ruta estará siempre minada

Ese libro me amenaza con abrirse

Sus páginas dirán verdades terribles

Como las que vivimos

En este preciso momento

En que arden las mil y una noches

Bajo las armas del último imperio.



El minimizador

Ese tipo llamado Donald Rumsfeld

-un terrorista peligroso-

A la muerte de niños, mujeres y ancianos

por los bombardeos que ordenó sobre Irak

las llama daños colaterales menores

el era de los que anunciaban una guerra breve

no hay guerra breve bestia maldita

que todo crimen trae de cola un largo sufrimiento

ese señor hace negocios con la guerra

gana dinero con la sangre de los soldados que le obedecen

y de los pueblos a los que clava sus colmillos

es un sucio comisionista de los perros de la guerra

y las transnacionales petroleras

el pato Donald Rumsfeld

es un esbirro del pequeño Bush,

como llaman en Bagdad al Nerón de estos días.

 

El lanzador

El soldado rumia en perfecto inglés la goma de mascar

Como el pitcher sobre el montículo

Él

sobre el tanque de guerra más inteligente que la madre que lo parió

también más amado

casi tanto como la goma de mascar

se jala con morbosa altanería los temerosos cojones

escupe la palma de su mano

teñida de arena de la última lluvia del desierto

fresca está la sangre en el camino

junto a la marca de las orugas

se pasa la goma de mascar a la parte derecha de la cavidad bucal

mierda murmura en perfecto inglés

mientras alza su mirada rayban a la planta quince del hotel Palestina

su poderosa supermirada levanta la boca del cañón

y allí la goma de mascar otra vez

y el escupitajo en las manos y el juguete que acecha

la señal del satélite ordena recta al home

desde aquella monstruosa caverna pentagonal

y el escupitajo que estalla

y una cámara francotiradora de TV5 que vuela por los aires hecha cruel noticia

simples daños colaterales.

 

La Última Guerra (Quise decir la más reciente) 

La última guerra

Quise decir

La más reciente

Que este poema debió titularse “El inaudible silbido del misil”

Pero toda lógica poética indica lo contrario

El misil ensordeció el onírico silencio de la noche

La noche que se extiende como epidemia de cementerios

Los cementerios eternos cómplices inocentes

Los inocentes cuyas cabezas disecadas cuelgan en un salón presidencial

Y el grito de la calle que nadie escucha

Sólo los disparos preventivos surcando el aire

-de los pulmones-

De esta última guerra

- quise decir la más cercana-

brotará ataviada de fosas la libertad

- de morir antes de tiempo-

Preparen apunten fuego

El lucrativo arte de matar en masa

La inteligencia prisionera del mercado

Y el Hombre

Una pobre moneda que se desangra

 

La guerra de los errores

Por error

Las inteligentes armas de las cincuenta estrellas

Derribaron una nave de sus antepasados anglosajones

Por error

Un soldado que por error entró al ejército de las cincuenta estrellas

Agobiado por los maltratos y arrepentido del error cometido

Dejó rodar entre sus correligionarios –que por error se distrajeron-

La granada sin espoleta que por error sus superiores le entregaron

Por error

Los misiles destruyen los mercados

Templos sagrados de la fe de las cincuenta estrellas

y sus bretones antepasados

Por mero error de cálculo

Cincuenta y tres civiles inocentes mueren por error

La próxima no fallaremos

Dice el inteligente misil que está a punto de despegar

Y por error involuntario -según declaraciones del misil que espera su turno-

Cinco trabajadores sirios regresan a sus hogares envueltos en unas tristes tablas que parecen madres con el vientre apuñalado

Luego

Por un pequeño error de apreciación

Los generales de las hordas de las cincuenta estrellas

Admiten haber cometido el error

De subestimar la capacidad de resistencia del enemigo

Por error creyeron que las rendiciones serían masivas

Y masiva ha sido la resistencia

Por error previeron huidas en masa hacia las fronteras vecinas

Por error no previeron que diariamente regresan jóvenes iraquíes junto a jóvenes jordanos y árabes de todos lados

Como las abejas atraídas por el brillo gualda de la primavera

Por error calculado

Los generales envían adelante –carne de cañón-

A los hijos de la América India e Hispánica

y a los nietos de la América África

Siempre con la sana intención

de preservar al máximo la sangre del antepasado anglosajón

Ya obtendrán su nacionalidad cincuenta estrellas post morten

También por error estalló el blindado

con su propia bomba cincuenta estrellas no nacida

y confundieron con un taxista indiferente

a la poderosa carga explosiva

que dejó a cinco héroes cincuenta estrellas

también muertos sobre la arena

Por error hay misiles que asustan los pozos kuwaitíes

Y a las finanzas sauditas

Es que el desierto todo habla árabe, va de turbante y reza a Alá

Esta es la guerra de los errores

Que por error fue anunciada

Por un presidente que lo es por un ligero error electoral

Que por error de unos escasos gobiernos erráticos, fue apoyada

Que por error fue comenzada

Que por error durará más de lo soñado

Y que

Por error por supuesto

No vio por error

Que el universo cuenta millones de millones de estrellas

Que por error

Su enemigo es toda la Humanidad.

 

Textos de 2026

3 de enero

¡Mil veces malditos gringos!

Aunque hay más preguntas que hechos explícitos, mi alma, mis dedos, mi psiquis, mi energía vital grita ¡malditos gringos!

Aunque haya habido quinta columnas, infiltrados, traidores (que los ha habido durante todo el proceso), ¡malditos gringos!

Aunque nos debilitó gravemente el bloqueo de Brasil para entrar a los BRICS, ¡malditos gringos! Y Lula traidor, que ahora te creéis burgués.

Aunque la experiencia me dice que aquí hubo trompo enrollado, ¡malditos gringos!

Aunque todos los progres sumisos y almidonados nos segregaron diplomáticamente, ¡malditos gringos!

Aunque la transnacional mediática antibolivariana preparó la guerra cognitiva para justificar la agresión, ¡malditos gringos y sus similares!

Aunque la humanidad se mostró impotente ante el genocidio contra la indefensa Palestina, ¡malditos gringos!

Aunque el humanismo murió en este holocausto contra Gaza perpetrado por la impune máquina de la muerte llamada Israel, ¡malditos gringos y sus socios sionistas!

Aunque la llamada izquierda anda más perdida que el amor al prójimo, ¡malditos gringos!

Aunque la avaricia, el egoísmo, el egocentrismo y la egolatría son virus de la nueva esclavitud, ¡malditos gringos!

Aunque hay una burocracia contagiada hasta la médula de estos virus, ¡malditos gringos!

Aunque algunos simples funcionarios se sienten seres superiores, irrespetando los méritos de la militancia con muchas décadas de luchas, ¡malditos gringos!

Aunque haya gente con nacionalidad venezolana que apoya a los gringos, ¡malditos gringos y sus cipayos!

Aunque padezca discapacidades por enfermedad y años de sacrificios, estoy listo para servir a mi Patria y la Revolución en todo cuanto pueda, ¡malditos gringos!

Aunque el gobierno yanqui esté jactándose de su oprobiosa agresión, el Pueblo Bolivariano es la reserva moral de este país y la región, nunca nos rendiremos y lucharemos de las formas que el terreno y las circunstancias lo permitan, ¡malditos gringos!

Aunque la rabia y el despecho por la afrenta sufrida esta madrugada nos hagan hervir la sangre, sabremos medir con mente estratégica la situación y no abandonaremos al Presidente Constitucional Nicolás Maduro y a la Primera Dama Cilia Flores, nuestros queridos camaradas.

¡Malditos gringos!

 



Epílogo en décimas

¡Viva la Revolución Bolivariana!

I

Cuna del Libertador
Por las bestias ultrajada
En la oscura madrugada
Los cobardes sin honor
Provocaron el terror
Bombardeando los hogares
Víctimas por centenares
Desde el aire provocaron
Y a Nicolás secuestraron
Los gringos coñosdemadres.
II
Donald Trump matón bestial
Ladrón de petróleo en barcos
Indultando socios narcos
Sufre obsesión imperial
No conoce la moral
Menos aún la valentía
Patrón de la mafia impía
Que agredió a Venezuela
Sin importar la secuela
Que su maldad causaría.
III
Avaricia y prepotencia
Por encima de las leyes
Trump se porta como reyes
De imperios en decadencia
Desprecia el arte y la ciencia
Y los Derechos Humanos
Se rodea de gusanos
Que pudren la democracia
Y matan la diplomacia
Son del mundo los tiranos.

IV

Donald Trump es un fascista

Con adicción al dinero
Saqueador filibustero
Un maldito imperialista
Violador, ladrón, racista
Que debe ser detenido
Antes que este pervertido
Perturbe la paz mundial
Con la guerra universal
Y el planeta destruido.
V
Venezuela es heroísmo
Nicolás lo ha demostrado
Junto al humilde soldado
Que cayó por patriotismo
¡Viva el bolivarianismo!
Que sea siempre nuestra escuela
Aunque el corazón nos duela
Profundo como un volcán
Más unidas lucharán
Hoy, Cuba y Venezuela.
VI
Quedará el tres de enero
Marcado en hierro candente
En el pueblo que es consciente
Del ataque más artero
Bolívar dijo primero
Seamos libres, soberanos
Uniéndonos como hermanos
Venceremos la invasión
¡Viva la Revolución!
La historia está en nuestras manos.


Yldefonso Finol

jueves, 2 de julio de 2026

Pronunciamiento por la Soberanía Nacional-Popular a seis meses de la agresión terrorista del gobierno estadounidense contra Nuestra Patria

 


Pronunciamiento por la Soberanía Nacional-Popular a seis meses de la agresión terrorista del gobierno estadounidense contra la República Bolivariana de Venezuela

En esta hora terrible de dolor y consternación colectiva, extendemos nuestro abrazo fraterno a todo el pueblo venezolano, en especial, a nuestras hermanas y nuestros hermanos que han sufrido la tragedia en carne propia.

La sensibilidad y valentía del pueblo venezolano se ha desbordado en gestos solidarios y heroicos por salvar vidas, y acudir en auxilio de nuestros compatriotas más afectados por la catástrofe sísmica del 24 de junio pasado. A todas las víctimas nuestro abrazo fraterno y nuestra plegaria por el bien y la sanación colectiva.

Pese al momento luctuoso que vivimos, e incluso con más razón, asumimos el deber de repudiar una vez más la agresión artera que inauguró este año nefasto en nuestra historia. La primera tragedia de 2026 vino de la perversión de un sistema podrido, el fascismo imperialista global, que ha rebasado la banalidad del mal para hacerse adicto al placer por la atrocidad. Las fuerzas bolivarianas en nuestro país y las naciones dignas del mundo, tenemos que juntar voluntades para detener a este flagelo de destrucción masiva, desde el Caribe hasta el Mediterráneo, el Golfo Pérsico y el Océano Pacífico.

La mutación del capital opresor a una versión nazisionista que monopoliza el desarrollo vertiginoso de las tecnologías en función de un modelo civilizatorio deshumanizante, pone a prueba de muerte el atributo moral y el espíritu de convivencia de la especie humana. En este sentir universal, exigimos sean expulsados inmediatamente del país los sionistas que han venido a hacer marketing y negocios con nuestro dolor. Si la humanidad decente no actúa, sucederá lo advertido por Bolívar en 4 de agosto de 1829 en carta a Mariano Montilla: “…un nuevo coloniaje será el patrimonio que leguemos a la posteridad”.

Sin duda, la prioridad histórica del presente, es el rescate de nuestra soberanía, ultrajada con una injerencia ilegítima y contraria al Orden Constitucional vigente y el Derecho Internacional. Venezuela fue atacada por las fuerzas armadas estadounidenses, asesinando cientos de personas, secuestrando al Presidente de la República y su esposa, en flagrante violación del Artículo 2°, numeral 4, de la Carta de las Naciones Unidas, transgrediendo además toda la Doctrina y Jurisprudencia en materia de Derecho Internacional Humanitario.

Se ha impuesto un inaceptable tutelaje colonial que intentan prolongar sobre la tragedia, disfrazándolo de “ayuda humanitaria”. ¿A quién pretenden engañar los genocidas y sus lacayos, dirigidos por un megalómano que se jacta de financiar guerras con nuestros recursos robados cual botín pirático?

La República Bolivariana de Venezuela es la única con personalidad jurídica para gestionar, administrar y decidir el destino de nuestros recursos, sean hidrocarburos, minerales o cualquier otro. Es inconstitucional la presencia de una fuerza armada extranjera en nuestro territorio, como lo es la pretensión de incidir en el desenvolvimiento institucional, político, ejecutivo, legislativo y judicial de la República.

A dos siglos del Congreso Anfictiónico de Panamá convocado por Simón Bolívar, siendo Venezuela la Nación que protagonizó la más relevante historia de lucha por la libertad, por la independencia de Nuestra América, invocamos las reservas patrióticas de la estirpe libertadora para generar un amplio movimiento ciudadano que sea capaz de expulsar la bota “malparida y malnacida en septentrión”, y recuperemos la soberanía ultrajada por el enemigo histórico de los pueblos dignos.

Es el tiempo del renacer y reagrupamiento bolivariano. Volvamos al 5 de Julio de 1811, volvamos a Carabobo, la Batalla cotidiana y eterna.  

Declaración solemne de la Independencia por el Congreso de Venezuela, 5 de julio de 1811

“A pesar de nuestras protestas, de nuestra moderación, de nuestra generosidad, y de la inviolabilidad de nuestros principios… se nos bloquea, se nos hostiliza, se nos envían agentes a amotinarnos unos contra otros, y se procura desacreditarnos entre las naciones…para oprimirnos…Sin hacer el menor aprecio de nuestras razones, sin presentarlas al imparcial juicio del mundo, y sin otros jueces que nuestros enemigos, se nos condena a una dolorosa incomunicación con nuestros hermanos; y para añadir el desprecio a la calumnia se nos nombran apoderados, contra nuestra expresa voluntad, para que en sus Cortes dispongan arbitrariamente de nuestros intereses bajo el influjo y la fuerza de nuestros enemigos.”

Las horas previas, Simón Bolívar se había pronunciado ante la Sociedad Patriótica entre el 3 y 4 de julio: “¡Que los grandes proyectos deben prepararse en calma! Trescientos años en calma, ¿no bastan?! ¡Pongamos sin temor la piedra fundamental de la libertad sudamericana, vacilar es perdernos!”.

¡Viva Venezuela Soberana! ¡Fuera gringos de Nuestra Patria!

Yldefonso Finol (Historiador)

Sergio Rodríguez (Internacionalista)

Douglas Querales (Abogado)

María Valera (Profesora)

Tony Boza (Economista)

María Zambrano (Historiadora)

Willian García (Historiador)

Luís Prieto (Historiador)

Alonso Zambrano (Periodista)

José Saant Roz (Historiador)

Niní Bracho (Profesora)

Eduardo Ballan (Ingeniero)

Nicanor Cifuentes (Ecologista)

María Eugenia Bravo (Profesora)

Juan Ramón Guzmán (Escritor)

Enzio Provenzano (Cultor)

Francis Jimpenez (Cantora)

Lusbi Portillo (Antropólogo)

Carlos Molinares (Activista en DDHH)

Nemías Bracho (Agrónomo)

Gretsy Atencio (Cantora)

Dulce Morán (Educadora)

Leonardo Núñez (Abogado)

Ildemaro Finol (Comerciante)

Gerardina Parada (Agrónoma)

Ricardo Capella (Doctor)

Oscar Alvarado (Historiador)

Alí López (Historiador)

Javier Roa (Internacionalista)

Aismyn Manaure (Profesora)

Heberto Finol (Ingeniero)

Estella Mendoza (Activista en DDHH)

Antonio Barroso (Agrónomo)

Lenin Pérez (Periodista)

Gina Ojeda (Profesora)

Galois Pérez (Ingeniero)

Willis Chirinos (Educador)

Federico Ruiz (Escritor)

Pedro Querales (Ingeniero)

Nakarid Querales (Abogada)

Ramón Chirinos (Historiador)

Carlos Guillén (Economista)

Mario Fernández (Profesor)

Johandriany Morillo (Abogada)

Alexis Arellano (Ingeniero)

Alexis Rivero (Abogado)

Angel Abaroa (Profesor)

Oslanda Altuve (Historiadora)

Numan Montero (Agrónomo)

Willian Osuna (Poeta)

Wilmer Medina (Periodista)

Ernesto Segovia (Cineasta)

Edward Govia (Sociólogo)

(Siguen miles de firmas...)