Canción mansa en dolor mayor, entre la rabia y la ternura, con Alí Primera
Quienes no vamos a misa, ni culto alguno;
quienes tenemos el defecto de pensar buscando la razón del ser, las condiciones
de existencia, las causas más allá de la piel del cielo, y hacemos de la
palabra vínculo de entrega, y de la entrega proyecto de vida, y de la vida un
propósito común, más allá de los azares, también deberíamos gozar del derecho
constitucional a la libertad de pensamiento. Pero no. El castigo es
instantáneo, un estigma definitivo e inapelable.
Entonces uno se refugia en sus santos, porque no
se confundan: tenemos un credo poderoso. Venezuela tiene muchas potentes deidades,
no etéreas. También inmensos tesoros, no minerales.
Hoy -como tantas veces hace más de medio
siglo- estoy en ritual salvador con Alí Primera, Precursor de la Revolución
Bolivariana y Gran Maestro de la Geopolítica Sentipensante de la Liberación.
“No todos los domingos son para el descanso…”
“Es mejor perder el habla que temer hablar”.
II
La tragedia ensañándose contra nuestro pueblo.
La tragedia de una humanidad atribulada. La doble tragedia de tener al enemigo
histórico paseándose como dueño de casa. El fascismo global imperialista
tomando el control. La terrible coincidencia de Bolívar y Marx en señalar a los
adoradores del dios dinero.
“Hay que conocer mi campo para hablar de
Venezuela. Pueblo sufrido, sin culpa y tan bueno. Patria nuestra, y ajena. Por
librarte del yugo nosotros lucharemos. La inocencia no mata al pueblo,
pero tampoco lo salva. Lo salvará su conciencia. El pueblo no tiene culpa si lo
engañan una vez. Lo que importa es tu conciencia. No es importante el ropaje, sino
distinguir a fondo los que van comiendo dioses y defecando demonios. No es tiempo
de recular, ni de vivir de leyendas.”
III
Mucho pueblo sufriente. Mucha Patria ultrajada. Veo gringos riendo con otros ahí.... Y aparece Benedetti: “¿De qué se ríe?”
“El pueblo forma ahora parte activa del
progreso, ahora sacarán petróleo derivado de sus huesos.”
Entra en escena Horacio Guaraní: “Que no calle
el cantor, porque el silencio cobarde apaña la maldad que oprime”. Los malvados
están de moda. Se puede ser pedófilo y presidir sin ser presidiario. Se vale
imponer criminales de presidentes fraudulentos, y secuestrar un Presidente
Constitucional. Se puede cometer genocidio y conseguir una pila de agua bendita
para lavarse el pecado sin creer en la pila ni en el pecado. Es un placer la
atrocidad. Y ya saben donde hacer relaciones públicas, marketing humanitario,
cura de sueño. Hasta establecer colonias.
“Qué triste se oye la lluvia...siento un gran
dolor en el costillar. ¡Qué coro tan triste el de mi canción! No hay una
canción que le diga a Venezuela que libre es porque no es. Por qué dicen
"Bravo Pueblo" si lo venden. Por qué dicen "Bravo Pueblo"
si lo engañan. ¡Dolorosamente manso! Pregunto si no hay razón de que sigamos
luchando por echar de nuestra Patria al yanqui que nos la quita y al lacayo que
lo tapa. La lucha es de todo el que la quiere liberada. Hay que espantar al
perro antes que se eche la meada. En tierra venezolana, el imperialismo yanqui
hace lo que le da la gana. Pa' sacar al gringo que jode a mi pueblo va a haber
que luchar. Sé que hay un enemigo, es el imperialismo y a él lo venceré. Con la
lucha nomás es que el yanqui se va.”
IV
No se pronunciará el nombre de Simón Bolívar
en vano. Recuerden justificadores. Los gringos tienen unos tales Documentos de
Santa Fe, como la Santa Alianza del siglo XIX, declaran a Bolívar enemigo
público número uno y van a intentar destruir todo de Él, derramando el cáliz de
su sangre (nuestro pueblo bolivariano). El bolivarianismo y la Constitución de
la República Bolivariana de Venezuela son nuestra espada y nuestro escudo
contra el fascismo global imperialista.
“Dicen que Bolívar trae furia y coraje por
dentro, al ver que nos han quitado lo que él dejó siendo nuestro. Dicen que
viene caliente con nuestro comportamiento al dejar caer su espada y también su
pensamiento. Porque causa pena amigo que pase un cuarto de siglo y deje
un cuarto vacío. Gracias a la resaca que nos viene de Miami. Un proxeneta es un
demócrata señor...Se volvió gringo, y aquí lo tenemos hoy: el causante de los
males que está sufriendo mi pueblo. A usted la muerte le da placer, es un
descarado, un inmoral, aunque sus cancerberos lo defiendan, de la primera letra
hasta la zeta se le llena de baba la jeta al mentirle al pueblo en nombre de la
libertad. El yanqui teme al grito yanqui go home.”
V
Volvemos a Aquiles (Nazoa) llorando frente al
mar de Reverón y Juanita. El mar que despidió a Miranda. Esa costa de Manuel Gual
y José María España; del “Adiós a la Patria” y la “Vuelta a la Patria”. El de
los primeros insurgentes arahuacos y caribes que resistieron las primeras
embestidas imperiales. El del cimarronaje de los cumbes libertarios. Nuestra Guaira,
nuestra Caracas, gran estirpe libertadora, vientre sagrado de la venezolanidad.
“Al chivo manso siempre lo arrean...pero
dejando de ser pendejo, esa esperanza será verdad. El pueblo es sabio y
paciente. Hay un pueblo amaneciendo. Somos hijos de la Patria que nos legó El
Libertador, y a defender con honor su herencia nos llama. Es de
noche, desandando la historia a trote limpio, oigo que pasa relinchando algún
caballo, no sé el color, pero en la oscuridad lo que importa son los pasos. Y
aunque el pueblo parezca aletargado estoy seguro que conserva en la memoria, que
alguna vez, en algún sitio de la historia, galopó sobre esta tierra ese
caballo. Y que hoy nos dice: ¡vamos! Hay que empujar el sol que ha estado
detenido en mala hora; y que la vieja herida de nuestra tierra, tendrá en
nuestra piel la cicatriz de la mañana. Es de noche y habrá mañana, y habrá
mañana, habrá mañana. Busquemos
con alborozo el sol maravilloso de la Revolución. ¡Espero que luchen!”
Yldefonso Finol





















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