miércoles, 2 de septiembre de 2026

BOLÍVAR SALE DEL PERÚ: DEL TRIENIO PRODIGIOSO AL UMBRAL DE LOS ABISMOS

 


Bolívar sale de Perú: del trienio prodigioso al umbral de los abismos

Si se hubiesen de contar las particulares crueldades y matanzas que los cristianos en aquellos reinos del Perú han cometido y cada día hoy cometen, sin duda ninguna serían espantables, y tantas que todo lo que hemos dicho de las otras partes pareciese poco, según la cantidad y gravedad de ellas. (Bartolomé de Las Casas)

La crónica de invasión española al Perú cuenta que el primer viaje de Pizarro hasta el Tahuantinsuyo fue en 1824, y que el proceso de conquista duró cerca de una década. El Imperio Hispano trajo enfermedad, guerra, saqueo y esclavitud. Destruyó una gran civilización. Secuestró y asesinó autoridades políticas y religiosas de las naciones originarias. Robó sus conocimientos, sus ciencias, sus técnicas, sus productos, su vida. Impuso tres siglos de racismo, estratificación, castas, segregación, estigmatización, discriminación, opresión.

Bolívar, en tres años, liberó de tres siglos de colonialismo al Perú y Alto Perú (Bolivia), asegurando, además, con la aniquilación del ejército continuador del dominio invasor, la Independencia de toda Suramérica.

Simón Bolívar -en un trienio prodigioso- le dio la Independencia a la República del Perú, y dejó creada Bolivia.

Noticias de Venezuela forzarían su salida intempestiva de ese país que tanto amó, al que se entregó con la pasión desenfrenada que lo caracterizó como hombre, a cuya emancipación le dedicó su más acabada maestría militar, y su genial inventiva de estadista y estratega geopolítico para la liberación. 

“Colombia, que parecía fuera del alcance de oscilaciones que pudieran alterar sensiblemente la marcha de su gobierno, acaba de recibir un golpe funesto cuyo reparo es bien difícil. El congreso admitió una acusación hecha contra el general Páez por una causa frívola, y ordenó al ejecutivo que lo relevara del mando militar de Venezuela y lo hiciera ir a Bogotá. El general Páez ha desobedecido la orden; ha conservado el mando militar y la municipalidad de Valencia lo ha investido del carácter de director de la guerra en Venezuela. Este paso escandaloso y funesto para Colombia, es una lección para todos los demás del peligro de los cuerpos deliberantes, donde la paz y el orden no están perfectamente establecidos. Yo tendré que marchar a Colombia a ver si logro reponer el orden que se ha alterado, y ver si puedo salvarla del peligro que la amenaza.” [1]

 

Simón Bolívar sale de Lima el 3 de septiembre de 1826 al puerto de El Callao, para embarcarse en el bergantín Congreso el día 4 con rumbo a Guayaquil, donde arribó el 12 del mismo mes.

Tres años atrás había hecho la ruta inversa: llegó al Perú el primero de septiembre de 1823, procedente de Guayaquil, luego de quitarse de encima la mortificación por el efímero -pero peligrosísimo- control español sobre Maracaibo, liquidado durante la resistencia patriota del pueblo del Departamento Zulia que dirigió el Intendente Manuel Manrique, y que llegó a su clímax en la audaz acción de la Armada Republicana en la Batalla Naval de Maracaibo el 24 de julio de 1823.

Una semana antes, el 17 de julio, El Libertador comandó personalmente la Batalla de Ibarra, donde hizo sucumbir el fanatismo realista que venía desde Pasto con ínfulas de retrogradar la independencia de Quito.

Así describió Bolívar la situación desde esa ciudad el 3 de julio de 1823, en comunicación al vicepresidente de Colombia: “Imagínese usted el conflicto en que yo estaré, habiéndose levantado los pastusos el 12 de junio, y habiendo entrado Canterac en Lima el 19 del mismo mes. ¡Qué bonitos estamos! El sur invadido; el norte cortado: sin veteranos, sin comunicaciones para recibir de allá las noticias políticas y militares, y sin que usted pueda recibir esta inmensa noticia para que tome sus medidas y el congreso sus resoluciones. Pocas veces he estado en situación más interesante y rara: no la llamo crítica porque la palabra es común, ni peligrosa porque también puede tener sus grandes ventajas. Mi corazón fluctúa entre la esperanza y el cuidado: montado sobre las faldas del Pichincha, dilato mi vista desde las bocas del Orinoco hasta las cimas del Potosí, este inmenso campo de guerra y de política ocupa fuertemente mi atención y me llama también imperiosamente cada uno de sus extremos, y quisiera, como Dios, estar en todos ellos. Lo peor es que no estoy en ninguna parte, pues ocuparme de los pastusos es estar fuera de la esfera de la gloria, y fuera del campo de batalla. ¡Que consideración tan amarga! Solamente mi patriotismo me la hiciera soportar sin romper las miserables trabas que me detienen.” [2]

Llegó a Guayaquil, en una goleta peruana, el señor general Mariano Portocarrero, como Enviado diplomático cerca del Libertador y le informó, que el gobierno peruano, por acción militar, había sido asumido por el señor José María de la Riva Agüero, el Congreso ya debía estar disuelto, el gobierno solicitaba el auxilio de Colombia y el pueblo estaba de acuerdo y que tanto el nuevo gobierno como toda la población sólo ansiaban ver a Su Eexcelencia en el Perú a quien esperan como el salvador. Después de conferenciar con Portocarrero y teniendo ya los aprestos militares listos con antelación, fue dispuesta la salida inmediata, al mando del general Manuel Valdés, de los tres mil veteranos ya preparados y alistar seis mil para algo más tarde. [3]

Ese 1° de septiembre 1823, Bolívar llegó al Perú. No llegaba un viento pasajero empujando los aromas tiernos de la canela. No arribó al puerto un mercante furtivo con su mareado maderamen y sus alborozados marineros. No se trató de un nuevo -siempre viejo- virrey con un séquito decadente y cortesanas mallugadas. Llegó Bolívar, llegó la antorcha de la libertad encendida.

Le antecedía un camino orlado de laureles y esmeraldas, con la sangre formando cauces que ni el tiempo supo depositar. Le antecedían las glorias sintetizadas en Carabobo como crisol de pueblos en victoria.

¡Es Bolívar quien llegó al Perú, carajo!

En un trienio taumatúrgico, trescientos años de colonialismo se derrumbarían. El hombre de las realizaciones no gustaba de perder su tiempo. La historia ansiaba ser mojada con su tinta. La victoria en Maracaibo le aligeró la disposición anímica para cumplir la visión de Casacoima en 1817: “Dentro de pocos días rendiremos a Angostura, y entonces... iremos a libertar la Nueva Granada, y arrojando a los enemigos del resto de Venezuela, constituiremos a Colombia. Enarbolaremos después el pabellón tricolor sobre el Chimborazo, e iremos a completar nuestra obra de libertar a la América del Sur y asegurar su independencia, llevando nuestros pendones victoriosos al Perú: el Perú será libre”.

Sus compañeros allí presentes en esa azarosa emboscada, creyeron que el Libertador había enloquecido, quizás por la falta de oxigenación en su cerebro en el nado desesperado por salvar sus vidas, en medio del laberinto de cauces que forman el delta del Orinoco con las flecheras de Pablo Morillo siguiéndolos tan cerca que sentían las proas golpearles los pies trocados en colas de tritones.

Pero Él sólo balbuceaba lo que su cerebro fue planeando durante el frenético impulso de huesos y músculos en esos minutos de mutación anfibia.

En Perú, la proeza vino importada, la ociosa inquina, el maremágnum de intrigas, fue producción local. Abundante. La aristocracia virreinal estaba incapacitada moral y políticamente para hacer ninguna independencia, ni cosa útil a las causas emancipatorias. Primero tuvieron un Protector rioplatense que se hartó de aquella elite inservible. Luego las entrañas venezolanas le dieron un Libertador: el más sobresaliente héroe de la América mestiza, indoafricana, nuestra, latina, meridional, como la pongan. Nuestra Abya Yala de hoy, recolonizada por las bestias rubias del norte anglosajón y el sionismo humanicida.

“Aprovechemos nosotros el don que nos ha hecho la Providencia, y pidamos un Código adaptado a nuestras delicadas circunstancias, al hombre único que desnudo de ambición, ilustrado por la experiencia, y anhelante por la gloria pura y desinteresada, posee todos los medios de darnos, como Solon, las mejores leyes políticas que podemos recibir, y, lo que, es más, de establecerlas.” [4]

El péndulo de las opiniones se balanceaba entre la adulancia y la maledicencia; ésta última siempre agazapada, desde la cobardía característica de aquella elite, hereditaria, por cierto.

Bolívar salió del Perú obligado porque otra elite central, en Venezuela, iniciaba una conspiración que desataría los monstruos de la ambición personal y comarcal de esa clase parasitaria. Esos que, sin épica propia, usurparon el poder para su propio beneficio.

Continuará…

 

Yldefonso Finol



[1] Archivodellibertador.gob.ve: Carta al General Agustín Gamarra, La Magdalena, 30 de junio de 1826

[2] Archivodellibertador.gob.ve: Carta a Santander

[3] Polanco Alcántara: Ensayo de una interpretación biográfica a través de sus documentos.

[4] Pando, José María: Epístola a Prometeo (Notas finales). Imprenta de la Libertad. Lima, junio de 1826

lunes, 31 de agosto de 2026

Sobre el "acuerdo" de filantropía petrolera creado por Trump para la Venezuela neocolonial

 


Sobre el “acuerdo” de filantropía petrolera creado por Trump para la Venezuela neocolonial

Introito  

Hace 90 años de aquella gran huelga petrolera que obligó a la dictadura de López Contréras a reconocer algunas reivindicaciones clasistas. Pero esa huelga fue semilla del antiimperialismo nacional. Todavía hay trabajadores sin agua fría en las recalentadas instalaciones petrolíferas de la Costa Oriental del Lago (“Perdóneme Tío Juan”). No agradezca a Trump y Rubio por unos risibles “esfuerzos” que nos avergüenza como estirpe luchadora. Agradezca a los pioneros de los sindicatos rojos, al viejo Jesús Faría, a Pantaleón García, a Manuel Taborda, a José Martínez Pozo, Isidro Valles, a esa gran heroína del proletariado venezolano e internacional, poeta Olga Luzardo, fundadora del movimiento por la emancipación de la mujer. ¿Ya sabe de los accidentes fatales que ocurrieron este año? ¿Y de las víctimas? ¿Conoce Cabimas? Si Trump manda a hacer elecciones, tal vez los veamos por aquí. ¿Qué dice la enviada del Departamento de Estado, la doctora Figuera?

¿Ustedes y sus equipos saben algo de petróleo? ¿Ustedes saben de los pueblos desplazados forzosamente para darle las orillas del lago a los gringos? ¿Le contaron de la subsidencia? ¿Sabe que tras siglo y pico de chupadera petrolera en la Costa Oriental del Lago (“sucede algo que da dolor”) aún no existe una unidad de quemados? ¿Usted ha escuchado la palabra Paraute?

Hace 56 años del Congreso Cultural Cabimas 70 contra la dependencia, el neocolonialismo y el imperialismo, recobrando una vigencia urgente en las actuales circunstancias. La “Nacionalización” chucuta acaba de cumplir 50 años, cuando el CAP I afirmó: “desde hoy Venezuela es dueña de su petróleo”. Alí Primera publicó su canción: “Ahora que el petróleo es nuestro, no quiero ver pordioseros, enfermos sin hospitales y muchachos sin liceo. No lo digo por manía ni porque me da la gana, pero el pueblo compañero tiene un hambre soberana”.

Si la Patria cae en peligro de ser colonia gringa como todo indica, la huelga general será nuestro Estrecho de Ormuz.  

El extenso acervo en derecho de hidrocarburos y minero que viene desde el Decreto de Quito del Libertador Simón Bolívar del 24 de octubre de 1829, pasando por toda la doctrina nacionalista desarrollada por brillantes patriotas como Salvador de la Plaza, Domingo Maza Zabala, Gastón Parra Luzardo, Rodolfo Quintero, Héctor Malavé Mata, Héctor Silva Michelena, Francisco Mieres, Mazhar Al-Shereidah, Álvaro Silva Calderón, toda esa epistemología petrolera construida desde las raíces, desde las vivencias y padeceres de un país, pero, sobre todo y principalmente, de un pueblo, de la clase trabajadora petrolera y del resto que era marginada en estratos más explotados y desatendidos para dividirnos grotescamente. Esto es historia petrolera contemporánea de Venezuela, que la elite central-vertical ignora, nunca la ha vivido a no ser desde los privilegios de la capital colonial-capitalista.   

¿Dónde está el “acuerdo”? ¿Dónde se firmó? ¿Qué pasos constitucionales y legales se dieron previamente para suscribirlo? Queremos verlo detalladamente. Queremos ver el cuadro de la deuda externa rubro por rubro, país por país, saber quiénes son los tenedores (y los cuchillos). ¿Quiénes se creen los que entregan el país? Ya la Patria la desaparecieron. La Patria existe en el patriotismo, porque es un mito sentipensante. La elite central-vertical fracasó en el modelo educativo que hizo desaparecer la Patria. Sin conocer su historia y su geografía, sin valorar sus manifestaciones culturales, no puede haber amor. Sin amor propio, no hay patriotismo, que es el éter donde habita la Patria.

Ustedes, los que ocupan Miraflores y la Asamblea Nacional, negociando a escondidas (enclaustrados o por teléfono), no nos representan. Son usurpadores.

 

Inconstitucionalidad in extremis

El anuncio de este “acuerdo”, primero por Trump con sus intenciones electoreras, y luego por su -más que agradecida- subalterna en Caracas, hicieron estallar en astillas la frágil legitimidad que sostenía al “gobierno encargado”. Estuvo siempre claro para el movimiento bolivariano, que el apoyo a la encargaduría más allá de los 180 días de prórroga por ausencia temporal del Presidente Constitucional, además de las causas anómalas de su secuestro, rapto, reclusión ilegal, obedecía a una posición consecuente con la defensa de la Soberanía Nacional y a una legitimidad revolucionaria de origen, como Poder Constituyente en resistencia antiimperialista. Esto es, una decisión política, no sólo una razón jurídica.

Un seguimiento de los hechos posteriores a la agresión criminal del 3 de enero, fue mostrando señales de una sumisión nada cónsona con los valores y principios de la Doctrina Bolivariana y las prácticas emancipatorias de la Revolución que fundó Hugo Chávez.

Se impuso desde Miraflores una verborrea, gestualidad, imagen, justificadora de lo que, incluso, rebautizaron como “nueva época”. No faltaron los que de buena fe o por meros intereses oportunistas, formularon teorías para excusar y/o respaldar el extraño giro de la cúpula cada vez más pequeña y arbitraria.

Señales que llegaron a la desvergüenza de convertir al país en escena de marketing para los humanicidas sionistas, lo que en sí mismo es la complicidad con sus infinitas atrocidades.

La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, vigente por sus cláusulas de protección explícitas y -principalmente- por su insuperable legitimidad de origen en el Poder Constituyente Originario, establece en el  Artículo 151°: “En los contratos de interés público, si no fuere improcedente de acuerdo con la naturaleza de los mismos, se considerará incorporada, aun cuando no estuviere expresa, una cláusula según la cual las dudas y controversias que puedan suscitarse sobre dichos contratos y que no llegaren a ser resueltas amigablemente por las partes contratantes, serán decididas por los tribunales competentes de la República, de conformidad con sus leyes, sin que por ningún motivo ni causa puedan dar origen a reclamaciones extranjeras.

Un paraíso para la voracidad del fascismo global imperialista. El supuesto “acuerdo” consuma la traición del 3 de enero. Es inconsulto, tramposo, violatorio de la soberanía, atentatorio contra la paz mundial.

La Asamblea Nacional se deslegitimó al aprobar el proyecto de Ley de Hidrocarburos que trajo el jefe de la CIA, al asumir el “plan de tres fases” de la Encargada de Negocios gringa que deroga (en fantasía) la CRBV y el PLAN DE LA PATRIA, y las demás directrices del Jefe del Comando Sur, el Secretario de Energía, el de Guerra y el de Seguridad Interior, más un chorizo de indeseables acólitos de Trump, que ha convertido a Venezuela en la “Isla Epstein” energética y geopolítica de sus caprichos.

 

La historia contrainsurgente

No saber de Historia Patria es terreno propicio para colonizar. Para la entonces presidenta encargada, titubeante (normal) al lado del jefe de la CIA, John Ratcliffe, inauguró las referencias a nuestra relación de hermandad con Estados Unidos: “Por ejemplo, era aniversario, en 1805 nuestro gran Francisco de Miranda salió de Nueva York portando la Bandera de Venezuela en el Leander, la primera Bandera de Venezuela…y desde allí nuestras relaciones han tenido altibajos. Yo…las primeras horas lo dije: este ataque ha significado una mancha en nuestra relación…” Mancha de sangre, mancha de humillación, ultraje, ciudadana. ¿Qué pensaría el Generalísimo y nuestro posterior salvador Alexander Petion? Estados Unidos no ayudó en nada a Miranda. Y a Bolívar lo boicotearon, mandaron a matarlo, mataron a Sucre. Sabotearon el Congreso Anfictiónico de Panamá. Cooptaron a Santander y a Páez, que de adversarios los volvieron gemelos por la adicción a la doctrina Monroe. Le arrebataron la mitad del territorio a la hermana México. Se agarraron Cuba y Puerto Rico. Mataron a Sandino, a Gaitán y al Che Guevara. Derrocaron a Arbens, a Juan Bosch, a Maurice Bishop, martirizaron a Salvador Allende, esterilizaron a cientos de miles de mujeres indígenas en Centroamérica y los Andes, son los patrocinadores del paramilitarismo con motosierras, falsos positivos y fosas comunes, y ahora de los fraudes electorales para imponer fascismos subalternos.   

Esa misma actitud mantuvieron, y aún la empeoraron, apoyando a la España colonialista tras una farsante “neutralidad”. Desde el 10 de diciembre de 1810, los Estados Unidos usaron el cinismo hacia nuestras repúblicas, como puede verse en la resolución conjunta del Congreso: “los revolucionarios de Hispanoamérica enfrentarían solos el poderío español y cuando hubieran alcanzado la independencia, si la alcanzaban, los Estados Unidos concurrirían entonces a exigirles lo que debía corresponderles. Como pago, accederían al reconocimiento”. ¿Le dice algo el caso de las goletas Tigre y Libertad?

El 29 de octubre de 1812, el antecesor de su amigo Marco Rubio, James Monroe, sostuvo: “Los Estados Unidos se encuentran en paz con España y no pueden, con ocasión de la lucha que esta mantiene con sus diferentes posesiones, dar ningún paso que comprometa su neutralidad”.

¿Entonces de dónde sacó ese cándido disparate del “hermanamiento” con Miranda? Luego hemos visto afirmaciones historiográficas peores; de verdad, vergonzosas; comparaciones propias de la xenofilia epistémica con el proceso de la Revolución Rusa, sobre hechos previos a la toma del poder y a la creación de la URSS; llegando al colmo degradante de falsificar episodios de la Gesta Bolivariana. Todo para ser aceptados por el poder usurpador sostenido por Washington. La xenofilia epistémica también trajo algunos despechos: “pensadores” foráneos sacralizados en los templos de la intelectualidad capitalina, hoy despedazados como ídolos de yeso porque no convalidan la fantasía oficial. ¡Sentido pésame amistades ex grosfogelianas!

Pero el control sobre parte del Ingreso Nacional permitido por Trump, sigue sirviendo para repartir manjares cortesanos, muy insanos. Y la catatimia existe a favor de la encargaduría sostenida por USA; como también existen el “Síndrome de Estocolmo colectivo” y/o la sumisión traumática. Son padecimientos terribles que ya se notan, a veces agresivos, entre gente nuestra. Algunas se muestran más enérgicas en atacar a quien no se afilie al silencio decretado por la “orden de operaciones”, que contra la mafia pirática que ya nos robó trece mil millones de dólares del petróleo que asaltaron en el Caribe. “Orden Ejecutiva”, mata órdenes inferiores. En ellos confían para las heroicas victorias de la diplomacia obsequiosa.  

“Silencio en la noche, ya todo está en calma, el músculo duerme…”, los gringos atacan. Para laureadas voces de la historia, nosotros ganamos, todo se dio a la perfección según un plan que alguien tenía en secreto. Obligamos a los gringos a bombardearnos por un ratico nomás, asesinar sobre todo cubanos, y, lo más genial, los sentamos a empujones en la mesa diplomática. Pragmáticamente conseguimos “estabilidad” y “felicidad”, andamos bailando por las calles bajo una lluvia de dólares (“green papers” o lechugas en el mercado paralelo).

Como vencedores, escribiremos lo que primero se le ocurra a alguien con frases rimbombantes. No nos extrañe que alguna obra se presente en Broadway con guion de Trump-Rubio y argumento de quién sabe…

   

Dónde está la bolita o un ábaco urgente para Miraflores: aquí huele a azufre

El fracaso del sistema educativo venezolano, una de nuestras peores tragedias, es muy grave en historia; de allí viene la falta de patriotismo, que permitió estólidamente la campaña de linchamiento moral de la venezolanidad. Pero no ocurre sólo con nuestra inigualable y desperdiciada Historia Patria, donde vemos a las altas esferas de “poder” reprobadas; ahora resulta que la crisis de aprendizaje de matemáticas es catastrófica. Salvo en los sitios de apuestas, y en algunas almas solitarias que amamos (¿maniáticamente?) los números, el común tiene que apelar al comodín: calculadora, llamar a un funcionario de la Embajada de USA, o tirarla a pegar.    

Revisemos la alocución sobre el “acuerdo” de los desacuerdos. Trump dice lo que le da la gana, fríamente calculado en clave electoral. No es ese mi referente, ni las redes enredadoras con un bojote de parlanchines a quienes no les paro bolas. Vamos a lo dicho por la ex encargada de la presidencia, hoy en funciones que sólo Washington determina.

El “acuerdo” que pronto no recordaremos, por ser una ficción electoral para Estados Unidos y una fantasía Hello Kity (a propósito de ser amigos de quien te bombardea) para Venezuela, es una negociación a 25 años, que ofrece 65 mil millones de barriles de petróleo de nuestras reservas s USA, calculado al precio promedio del crudo Merey 16° API que ronda 65 dólares por barril.  

Entre malabares hablan de 17 pozos estratégicos (activos ya o a corto plazo), y desarrollo de 8 campos verdes, donde hay que explorar y preparar las condiciones para producir (mediano plazo). Afirman encaminarse a una producción de un millón y medio de barriles diarios. La abogada Rodríguez Gómez soltó la cifra de 209.335.000.000,00 de ingresos para el país, sin precisar en qué lapso de tiempo; agregó que Venezuela captaría 19 $ por barril (suponemos que vendido). Una cuenta sencilla a partir de las cifras ofrecidas en la alocución, multiplicando 19 $ por un millón y medio de barriles/día por 365 días del año, da como resultado: 10.402.500.000,00 de ingreso anual al país (mucho menos de lo que nos robaron en tres meses de los barcos asaltados estilo Henry Morgan). La doctora Rodríguez mencionó ingresos por 209.335.000.000,00 en los 25 años. Deberían ser 260.062.500.000,00. Hay 51 mil millones que se desaparecen en la exposición que ya ha visto media humanidad.  

Igual todo esto es demagogia, lo concreto es raspar la olla: el pueblo que la tiene vacía para comerse hasta los arrocitos quemados, y la burocracia corrupta que quiere llevarse lo que quede por ahí, por si las dudas.  

 

Ya afuera del circo

Se atribuye al economista Jonh Maynard Keynes la frase “en el largo plazo todos estamos muertos”. La ilusión y las esperanzas nebulosas son un crimen si llevan la intención de manipular a un pueblo necesitado, que lleva décadas de penurias por la acción premeditada de quienes hoy se venden (y se reciben en las elites) como “salvadores”.

Estos mismos que se pasean por Miraflores sobre rojas alfombras (el rojo quedó para eso), los que nos aplicaron más de mil medidas de guerra económica, los que nos bombardearon, los que practicaron tiro al blanco con lanchas en el Caribe, los que nos robaron barcos llenos de petróleo, los que asfixian a Cuba, los que arman al humanicida sionista, los que explotaron las niñas de Minab y amenazan volver a la edad de piedra a un país fraterno como Irán, los que impusieron la Operación Cóndor en los 70, los que masacraron miles de campesinos y trabajadores en las bananeras centroamericanas y colombianas, los que nos declararon enemigos a muerte en el Documento Santa Fe IV y hoy sentencian como terrorismo toda defensa de la justicia social, el ambiente, la soberanía, la autodeterminación; ¿alguien les cree capaces de alguna buena intención?

Las elecciones de medio término gringas de noviembre, con encuestas favorables al partido demócrata, y la aprobación de Trump en mínimos, no sólo ponen a los estrategas republicanos a parir cualquier jugada que les mejore expectativas. Es cierto que 65 mil millones de barriles es algo así como una cuarta parte de las reservas gringas. Y la propia doctora Rodríguez le suma otras posibilidades con empresas transnacionales. También en esta ribera del Arauca vibrador, se ha alborotado la algarabía dolarfílica. Hay que opinar con cuidado porque se le echan encima a uno a despotricarlo si se atreve a rozar al cordero de oro.    

¿Dónde está publicado el texto del “acuerdo”?

¡No sean pendejos pinches gringos y chinches traganíquel!

 

Yldefonso Finol

Militante Bolivariano

sábado, 29 de agosto de 2026

PROCLAMA DE INDIGNACIÓN POR LA ENTREGA DE LA PATRIA



https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLScia5WxpQXg83eeVuy-MLDKzPoxtXV6VkCjqgYFEc1SOXWr0w/viewform?usp=sharing&ouid=101600440295341463036 

PROCLAMA DE INDIGNACIÓN POR LA ENTREGA DE LA PATRIA

El anuncio bilateral y bilingüe de un “acuerdo” que entrega a Estados Unidos la soberanía petrolera de la República Bolivariana de Venezuela, hecho informalmente sin las más mínimas explicaciones, en la nocturnidad de este viernes 28 de agosto de 2026, constituye la consumación del proceso de traición a la Patria que se concretó en el ataque criminal imperialista de Estados Unidos el 3 de enero, con el secuestro del Presidente Nicolás Maduro y su esposa, el asesinato de un número aún impreciso de personas, incluidos 32 cooperantes cubanos y algunos efectivos de nuestra FANB, conculcándose la autodeterminación nacional y echando por tierra el legado sagrado de Independencia y la Gesta Inmortal del Libertador Simón Bolívar.

La frágil legitimidad de origen revolucionaria que sostuvo al gobierno encargado, al que apoyamos en primera instancia por patriotismo y lealtad al Presidente Maduro y a la Constitución, ha sido quebrada por la sumisión descarada que convirtió la encargaduría en apéndice del Departamento de Estado, la CIA y el Pentágono. Toda medida de facto bajo el coloniaje imperialista es absolutamente nula. La inconstitucionalidad se desborda arrasando los restos de la V República. NO HAY GOBIERNO EN VENEZUELA. La Constitución ha sido derogada por el Golpe de Estado transnacional del 3 de enero, con complicidad interna. El Pueblo Bolivariano debe expresarse, porque el presente amargo se extenderá como futuro oprobioso de vasallaje a un invasor extranjero desalmado y pirático.

La inutilidad de los “Poderes Públicos” siquiera para elevar la voz nacional de rechazo al malnacido tutelaje forzoso; la subordinación unánime de la Asamblea Nacional al “plan de tres fases” dictado por la Embajada de Estados Unidos; el reconocimiento de interlocución a un esperpento que abiertamente se reconoce como “enviada” del gobierno de Trump; la codicia de una elite central-vertical impúdica, han consumado la traición a los valores y principios de la Revolución Bolivariana y la memoria del Comandante Hugo Chávez.

Ha muerto la V República.

Por lo tanto,

Considerando

Que el vacío de gobernabilidad patriótica no puede ser llenado por un adefesio llamado “mesa de negociación”, usurpador de la soberanía popular, burlador de la democracia participativa y protagónica, repartidor de los mandados de un invasor extranjero que mancilla diariamente la dignidad y la vergüenza de una Patria que nos roban.

Considerando

Que la narrativa justificadora de las espantosas concesiones hechas al imperialismo, constituye una falta de respeto y subestimación de la inteligencia del Pueblo Bolivariano, que ha guardado prudente vigilancia, pero que no ha dejado de movilizarse a través de colectivos antiimperialistas, y, sobre todo, no tiene intención alguna de claudicar ante el enemigo histórico de nuestras aspiraciones de Independencia y Justicia Social.

Considerando

Que la entrega tramposa de nuestras reservas energéticas al fascismo global imperialista, constituye una afrenta a la herencia bolivariana, un severo revés a la multipolaridad y el principio bolivariano del Equilibrio del Universo; una bofetada a los pueblos del mundo que luchan valerosamente contra este flagelo de la humanidad, el cual con este zarpazo acrecienta su poder destructivo junto al sionismo humanicida, para seguir masacrando pueblos hermanos que hoy lloran perplejos el contubernio de un “gobierno” que consideraron referencia en sus admirables resistencias.

Considerando

Que la verborrea jactanciosa del pedófilo de la Casa Blanca, nos ofende cada vez que pronuncia el sagrado nombre de Nuestra Patria, a la que considera su “Isla de Epstein” petrolera, debe ser refutada en un pronunciamiento contundente de todas las huestes patrióticas antiimperialistas, porque la primera fuerza es la opinión popular, sin la cual se desmoviliza y desmoraliza el poder creador transformador de los oprimidos, en plena batalla sensible-cognitiva contra los monopolios tecnológicos que pretenden imponer el modelo civilizatorio del dios dinero, la anomia y los antivalores demoledores de la emancipación, la fraternidad y la solidaridad.

Considerando

Que las condiciones de vida de nuestro pueblo trabajador, tan deterioradas por el daño acumulado en la guerra económica imperialista contra la original Revolución Bolivariana, se han agravado tras la agresión guerrerista de Estados Unidos, con más inflación y devaluación, aumento de la pobreza evidente, pérdida de capacidad de manutención familiar, desastrosa prestación de los servicios públicos, todo en favor del enriquecimiento obsceno de una elite parasitaria que absorbe la mayor tajada del Ingreso Nacional, y las fugas incontenibles por los agujeros de la corrupción de cuello blanco.

Considerando

Que el conjunto de acciones tomadas durante estos meses funestos, tanto por el gobierno encargado (hoy usurpador) y por la Asamblea Nacional, para complacer las exigencias del gobierno criminal de Donald Trump que les da soporte, son todas contrarias al Orden Constitucional y al interés soberano de la República, por lo que las repudiamos rotundamente y activaremos todas las vías para revertirlas y dejarlas sin efecto.

Proclamamos

Ante el país y los pueblos del mundo, nuestra total indignación por la postración proimperialista a que nos han llevado las actuales elites encumbradas con el mandato de Washington. No acatamos ni aceptaremos ninguna decisión que se tome en las actuales circunstancias neocoloniales, ni respecto a la entrega de nuestras reservas energéticas, ni a una deuda externa de casino que se infla según los cálculos de los comisionistas, ni a la hipoteca de nuestro presente y futuro encadenados al lucro de unos desalmados, ni a la negociación secreta de cúpulas subalternas del gobierno de Estados Unidos, ni a las falsarias declaraciones justificadoras de la ignominia que vociferan oportunistamente quienes siguen conectados a las dádivas de un condominio que aceptó cohabitar con la aberración de la contemporaneidad: el supremacismo estadounidense y el sionismo internacional, la ecuación del fascismo global imperialista.

Nos declaramos en desobediencia y rebelión ciudadana frente a la consumación de la traición a la Patria.

Reivindicamos la Doctrina Bolivariana como nuestra guía histórica de insurgencia anticolonialista.

Asumimos el bolivarianismo como movimiento político para la liberación nacional.

Defendemos la vigencia de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela como norma suprema y proyecto programático para la construcción de la Patria libre, soberana y justa que anhela nuestro Pueblo y que fue desiderátum del heroísmo que fundó la nacionalidad en nuestra Gesta Libertadora.

¡Viva por Siempre la Revolución Bolivariana!

¡Fuera gringos de la Patria de Bolívar!

¡Viva la Resistencia Antiimperialista de los Pueblos!

Yldefonso Finol 
Douglas Querales 
Wilmer Medina
Carmen Salazar 
Daniel Rojas 
Diego Silva
Numan Montero 
Lusbi Portillo 
Gretsy Atencio 
Darwing Vázquez 
Lenín Valera 
Estela Mendoza 
Alvis Amaya 
Luis Alfonso Mena
Wilfredo Robertis
Carmen González
Eleazar Malson
Henry Méndez
lunadbarros69@gmail.com
William José Coronado
Felipe Alberto Pachano
Tony Boza
Marisela Capriles
Alirio Montiel Urdaneta
Carlos Bracho 
Victor Centeno
Pedro Hernández
Inocencio Soto 
María Luisa Avila
Aldemaro Fonseca
Gloria A. Transmonte
Carlos Montes De Oca
Ali Enrique López Bohórquez
Gabriela Castro 
Ender Granda
Ismar Medina Chirinos
Lizdelpueblo@hotmeil.com
Giomar Yelena Ramírez
Sandra Mercedes Navas
Daisy Carolina Gonzalez Varela
ALEXIS TOLEDO SOSA ROBATTO
Pérez Yennifer del Valle
Roberto Deibe
Edward Govia
Oswaldo Rojas León
Willmer Ramones 
Edgar Gerardo Moreno Arias
Oscar Fuentes
José Abraham Aldama 
Javier Jesús Delgado Leal
José Gregorio Chinchilla 
Roldan Fernández
Francisco E. Corona
Roberto CP
Heberto Antonio González Ferrer
Apoyo total Laura Martino 
juliof868@gmail.com
Zaidy Fernández Soto.
Eliana Beatríz Castro Hernández 
Nakarib Querales
UNIDA POPULAR REVOLUCIONARIA ANTIIMPERIALISTA
Sully Beatriz Torres
Sevastiams1709@gmail.com
Braynely Mendoza
Cedeño Carla 
ldemaro Finol Ocando. Correo..ildemarofinol@gmail.com
Norma Courlaender nlaender@yahoo.com
Maria Rivas
Gina Ojeda Valbuena , correo:toenses@gmail.com
Carlos Artigas. artigascarlos17@gmail.com
ANTONIO CABRAL FILHO(antoniocabralfilho@gmail.com)
Jennifer chacin, jennichacin9908@gmail.com
Elíseo José Vargas Castañeda, vargaseliseosahum@gmail.com
Carlos Alberto Paredes Briceño
Es hora del despertar de los pueblos latinoamericanos y principalmente el venezolano
José Laya jlayartes@gmail.com
Darwin Argenis Quero Rondón 21544833 querorondondarwinargenis@gmail.com
Apoyo total a esta Proclama. Viva la Revolución Bolivariana. Viva Chávez. Viva Maduro Jorge A Linares R Correo: jorgelinare@gmail.com
Totalmente de acuerdo.
Maru Bravo
Francisco Fleitas
Julio Pérez julitofotocopias@gmail.com
Suscribo totalmente está propuesta,, por razones de seguridad personal y familiar, no me identifico
Jorge Elías Perozo
Eduardo Ballán
Alejandro Landaeta Salvatierra land.salvat@gmail.com
Cecilio Enrique Chávez Corpas sabaceba@gmail.com
jgregorios2025@gmail.com/ Jose Gregorio Salas
suscribo plenamente y absolutamente esta proclama
numamontero21@gmail.com
Dagoberto Pomares Acosta daggpommm@gmail.com
Dick Emanuelsson, dickema@gmail.com
Siguen miles de firmas...



ldemaro Finol Ocando. Correo..ildemarofinol@gmail.com
Norma Courlaender nlaender@yahoo.com
Maria Rivas
Gina Ojeda Valbuena , correo:toenses@gmail.com
Carlos Artigas. artigascarlos17@gmail.com
ANTONIO CABRAL FILHO(antoniocabralfilho@gmail.com)
Jennifer chacin, jennichacin9908@gmail.com
Elíseo José Vargas Castañeda,
Carlos Alberto Paredes Briceño
Es hora del despertar de los pueblos latinoamericanos y principalmente el venezolano
José Laya jlayartes@gmail.com
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Apoyo total a esta Proclama. Viva la Revolución Bolivariana. Viva Chávez. Viva Maduro Jorge A Linares R Correo: jorgelinare@gmail.com
Totalmente de acuerdo.
Maru Bravo
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Suscribo totalmente está propuesta,, por razones de seguridad personal y familiar, no me identifico
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Cecilio Enrique Chávez Corpas sabaceba@gmail.com
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Dick Emanuelsson, dickema@gmail.com