https://youtu.be/qhyTC4tyhgM?si=AopehX2rWpdLlfcD
Ancestralidades
sábado, 25 de julio de 2026
viernes, 24 de julio de 2026
SALVEMOS A BOLÍVAR, Y SALVAREMOS A VENEZUELA
Salvemos
a Simón Bolívar, y salvaremos a Venezuela
¿Qué
podemos decir de Bolívar a casi dos siglos y medio de su nacimiento (243 años)?
¿Qué podríamos agregar a las muchas biografías e infinitud de libros dedicados
a estudiar su gesta y su pensamiento, e incluso a tratar aspectos triviales de
su persona o a denostar de él?
Lo
llamativo es que la temática “Bolívar” no se agota. En cualquier rincón del
mundo aparece una nueva mirada que sigue su sorprendente trayectoria. He
afirmado que el mayor enigma de la historia de Nuestra América es la vigencia
de Bolívar, y que mientras más detractores le aparecen más se confirma la
necesidad que tenemos de volver a él. ¡Vaya que las circunstancias actuales así
lo corroboran!
¿Por
qué Bolívar es sinónimo de lo más admirable del ser humano?
Porque
creyó en una causa justa y nunca la traicionó. Porque luchó todo el tiempo y en
todos los lugares. Porque se forjó un espacio en la historia con valentía y sin
mezquindades. Porque fue generoso hasta los extremos. Porque encarnó lo más
admirado por la humanidad: el heroísmo. Porque fue capaz de derrotar a un
enemigo poderoso que representaba el atraso y la opresión. Porque se arriesgó,
se atrevió, fue derrotado, se sobrepuso al fracaso y triunfó. Porque formuló
propuestas trascendentes y las concretó. Porque honró la palabra con sus sacrificios.
Porque
su lucha no se encajonó en unos límites territoriales coloniales. Porque
modificó radicalmente la cartografía de su tiempo. Porque forjó una nueva
nacionalidad basada en la lucha por la emancipación. Porque creó un sistema de
ideas coherentes con los principios de independencia, igualdad, buen gobierno,
aboliendo los privilegios coloniales y monárquicos. Porque planteó la unidad de
las nacientes repúblicas (“hermanas”) en una confederación que las
salvaguardara de las apetencias imperiales. Porque propuso el concepto
geopolítico más brillante de su tiempo con plena vigencia en la actualidad: el
Equilibrio del Universo.
Porque
fue pionero de los derechos de los pueblos originarios y de las políticas
públicas ecologistas. Porque fue un vigoroso defensor de la ética pública y
enemigo acérrimo de la corrupción. Porque fue un visionario de la sociedad
futura, como pregonero de un tiempo mejor en lo económico, científico,
educacional, artístico, pero también advirtió contra flagelos morales y
políticos que acechaban a nuestros pueblos, sobre los que había que actuar con
planes claros e inmediatez. Porque predijo el rol imperialista de los Estados
Unidos en Nuestra América.
II
Está
vigente Bolívar en la irrenunciable lucha por la Independencia, contra el
imperialismo, por expulsar un ejército enemigo de nuestros territorios, por
tener gobiernos éticos y patrióticos, no ceder al coloniaje de nuevo cuño que
contagia al continente, volver al plan inicial del Congreso Anfictiónico,
insistir en la unión de Repúblicas hermanas, consolidar un coloso de poder que
sea salvaguarda de nuestras soberanías colectivas y eje del Equilibrio del
Universo; que se establezca de una vez la igualdad práctica, la seguridad
social, la estabilidad política; que la educación y el trabajo sean las
palancas que hagan progresar la sociedad; pareciera que estuviéramos hablando
de una “reforma que nunca se había hecho”.
¿Se
trata de alguien para recordar un día al año, o es un hombre destino, una marca
imborrable de cada día? ¿Quién es ese Bolívar que aparece en todas las
ecuaciones de nuestra existencia, a quien no dejan de aparecerle enemigos y
quien no ha podido entregarse por completo a la muerte para ser un difunto
lejano, huesos del olvido, un pedacito de recuerdo perdido en la infinita
oquedad del pasado?
¿Cómo
ver a Bolívar, cómo acercarnos a él, cómo asirnos a sus lecciones trascendentes
que hoy nos increpan a la cara el riesgo inminente de perder la Patria?
Propongo
estudiar a Bolívar desde Bolívar. Se trata de una metodología radical (“que
chupa los jugos de la tierra a la que sirve”, según Andrés Bello), que intenta
sortear las escaramuzas para ir al combate estratégico, que no se resigna a la xenofilia
epistémica que tanto abunda en la elite central-vertical y una
“intelectualidad” que sigue rindiendo culto a la colonialidad, porque se asume
-y presume- que el conocimiento viene importado desde locus exóticos o en la cancerígena
cábala online que niebla almas, porque los filósofos y pensadores deben tener
apellidos germánicos, anglosajones, en fin, europeos, mejor si vienen con el
prestigio de academias y oenegés financiadas por la hegemonía
científico-cultural nazisionista.
Es
Bolívar contra el fascismo global imperialista: un antídoto venezolano que
Venezuela no ha sabido valorar. Porque del “Sus Majestades Reyes Católicos”
saltamos al “ta barato, dame dos” y a la fase superior del cheverismo: el
cadivismo.
Celebrar
a Bolívar es atrevernos a inventar una epistemología original. Es asumir la
confrontación a la campaña transnacional antibolivariana, es tomar partido la
Doctrina del Libertador por sobre los escribas y fariseos, quienes prefieren
que Bolívar permanezca en los sepulcros blanqueados, entre el mausoleo y el
manoseo. Es también desenmascarar a la casta falseadora, y exterminar las
polillas que corroen el bolivarianismo desde el contrabando universitario.
La
Doctrina Bolivariana -en Venezuela- es el sustento constitucional de la
República, además de ser un aporte nacional al pensamiento revolucionario
mundial. La enseñanza, difusión y comprensión de la Gesta y la Doctrina
Bolivariana son una necesidad urgente para: 1) Preservar la existencia de la República
en la cohesión del Pueblo congregado como estirpe libertadora, 2) Para orientar
las luchas de liberación nacional y por los derechos ciudadanos plenos, 3) La
proyección de una mejor humanidad como horizonte, por un mundo de justicia y
equilibrio (para que haya paz), hincado en la autodeterminación de los pueblos
y la validez del derecho internacional consensuado.
No
haber logrado estos objetivos por los desvaríos del modelo educativo, es el
peor fracaso de la nación. En el Discurso de Angostura el Libertador Simón
Bolívar lo expresó magistralmente: “El progreso de las luces es el que ensancha
el progreso de la práctica, y la rectitud del espíritu es la que ensancha el
progreso de las luces…de un pueblo que no se conforma con ser libre y fuerte,
sino que quiere ser virtuoso”. (Recordemos una vez más al poeta Antonio
Machado: El arma más destructiva que utiliza el fascismo es la mentira).
Y reiteremos con Bolívar: “Por el engaño se nos ha dominado más que por la
fuerza, y por el vicio se nos ha degradado más bien que por la
superstición. La esclavitud es la hija de las tinieblas; un pueblo ignorante es
un instrumento ciego de su propia destrucción”. [1]
Como
dijera el Maestro Rodríguez: “…unas a otras se temen, sin poder determinar la
causa, y no es otra que el egoísmo, propio de la ignorancia en que yacen
millones de hombres, por la falsa idea que tienen de la sociedad los pocos que
la suerte ha puesto a gobernarla.” [2]
III
Ser
militante de una Concepción Bolivariana de la Historia, rebelde, radical e
insurgente, exige defender la gesta y Doctrina del Libertador Simón Bolívar,
misma que está basada en un ejercicio permanente de memoria histórica, el
estudio profundo y sistemático del pensamiento más avanzado de su época, la
observación crítica de la realidad internacional, el análisis situacional del
estado político-militar del enemigo y la correlación de fuerzas en cada
coyuntura del proceso de Independencia. Su praxis revolucionaria se sustentó en
un enorme ejercicio de reinterpretación de la historia, concisamente proclamado
aquel 4 de julio de 1811 en la Sociedad Patriótica: ¡300 años de calma no
bastan!
Anotemos
algunas premisas de nuestras raíces ideológicas fundantes, comenzando por una
muy puntual que perfectamente encaja en la lucha que estamos librando contra el
rebrote del flagelo fascista: “Todo el cuerpo de la historia enseña que las
gangrenas políticas no se curan con paliativos”. [3]
Este
hombre que, en el clímax de su gloria, molestado por un intrigante misógino que
objetaba el ascenso de Manuela Sáenz al rango de Coronela ganado en la Batalla
de Ayacucho, respondió: “Un ejército se hace con héroes y éstos son el símbolo
del ímpetu con que los guerreros arrasan a su paso en la contienda, llevando el
estandarte de su valor”. [4] Es el enamorado de la
Historia que no se conforma con estudiarla y comprenderla, sino que se mete en
su torbellino a enrumbarla hacia la eutopía. “El gran poder existe en la fuerza
irresistible del amor”, dice en una carta desde Caracas el 6 de abril de 1827 a
su heredero Gran Mariscal de Ayacucho Antonio José de Sucre.
Insistimos
en salvar a Bolívar. Salvarlo de sus propias premoniciones: “Si la América no
vuelve sobre sus pasos… bien poco hay que esperar respecto a la consolidación
de sus gobiernos; y un nuevo coloniaje será el patrimonio que leguemos a la
posteridad”. [5]
Para
salvar a Bolívar, debemos seguir sus instrucciones, con la disposición
combativa mostrada en los días más terribles: “Con motivo del mal estado de la
situación por falta de energía de nuestra parte y por sobra de la ajena o de
los contrarios, estamos resueltos a tomar un partido que salve la Patria,
formando una reunión de los hombres más influyentes que… hagan lo que se
determine.” [6]
IV
La
“Noche Septembrina” continúa. Bolívar objetivo militar del fascismo global
imperialista.
El
documento definidor de la política derechista en Estados Unidos Santa Fe IV del
año 2000, prestó especial atención a la Patria Bolivariana, partiendo del
diagnóstico de un país muy conocido por el imperialismo petrolero gringo desde
comienzos del siglo XX y al que observaron temerosos sus más importantes
estadistas desde los días convulsos de la lucha por la Independencia: “Venezuela
es un país paradójico. Es uno de los países productores de petróleo más
importantes del mundo y, sin embargo, la mayoría de la población es muy pobre.
En Venezuela, hace mucho que la industria petrolera está en manos del Estado y
la riqueza que produce, en su mayor parte, ha sido absorbida por una gran
cantidad de contratistas internacionales y un aparato administrativo inflado.
Una gran clase gubernamental y comercial ha prosperado a la sombra de la
industria petrolera, pero grandes sectores de la población general viven en la
miseria, en terrenos ilegalmente ocupados, con comida, agua, atención
sanitarias y educación inadecuadas. Durante muchos años, la política partidaria
de Venezuela ha sido nominalmente democrática y blanda, y ha hecho poco por
resolver los problemas socioeconómicos del país y de sus masas cada vez más
alienadas”. [7]
Hay
que leer con mucha atención el manejo minucioso que exhiben los tanques
pensantes yanquis en Santa Fe IV: es la interpretación de las condiciones
objetivas y subjetivas en el primer año del Tercer Milenio: “Las condiciones
estaban maduras para el surgimiento de Hugo Chávez. Hombre de orígenes
humildes, Chávez ascendió rápidamente por las filas del ejército debido a sus
habilidades como atleta y soldado. Hace ocho años, en 1992, fue parte de un
golpe militar fallido y pasó cierto tiempo en la cárcel por su intervención.
Después de su liberación, Chávez decidió tomar el poder por medios electorales.
Utilizando en su campaña la promesa de usar la riqueza petrolera de Venezuela
para aliviar la pobreza de las masas, Chávez sorprendió a muchos al ganar la presidencia
en el otoño de 1998. Chávez se movió rápidamente para consolidar su poder.
Estableció una nueva convención constitucional, que promulgó una nueva
Constitución a su medida, y disolvió el Congreso existente. También instituyó
una gran purga de la compañía estatal petrolera y ha asumido un papel
prominente en la OPEP: se considera que ha sido el impulsor del reciente
movimiento de la OPEP para cortar la producción mundial de petróleo y subir los
precios. El gran héroe de Chávez es Simón Bolívar. Apoyándose en el
bolivarismo, aspira a formar la Gran Colombia (Venezuela, Colombia, Panamá y
Ecuador), probablemente como república socialista”. [8]
En
su segundo mandato, Donald Trump, desempolvó el Documento de Santa Fe IV, para cuyos
autores, nuevos enemigos desafiarían la hegemonía estadounidense: después de la
estratégica China, “el castrista Chávez de Venezuela y el surgimiento de un
militarismo izquierdista en los países andinos que finalmente está obteniendo
un poco de atención por parte de los medios, en la medida en que el bolivarismo
se convierte en un grito de ataque de los comunistas y socialistas.” [9]
Desde
los días en que Bolívar presidía la original Colombia, en mayo de 1823, John
Quincy Adams nos veía con insana apetencia: “llamada a ser en adelante una de
las naciones más poderosas de la tierra, tanto por su acceso a los océanos
Pacífico y Atlántico, y sus ríos navegables, el Amazonas, el Orinoco y el
Magdalena, como por la fertilidad de su suelo y la abundancia de sus riquezas
mineras”. [10]
Bolívar
anda por ahí desde un 24 de julio de 1783, entre escombros y un pueblo
sufriente, entre la solidaridad y la indignación. No deja de luchar. Nosotros,
que no creemos en leyendas, ni en religiones, hemos constatado diariamente la
voluntad de este hombre por vencer las dificultades, incluida la muerte.
Yldefonso
Finol
[1]
Simón Bolívar (2019). Discurso de
Angostura. Edición conmemorativa del Bicentenario 1819-2019.
[2] Simón
Rodríguez: Sociedades Americanas. Obras completas. Tomo I. Ediciones de la
Universidad Simón Rodríguez, 1975, p. 331
[3]
Simón Bolívar: carta a José María del Castillo. Bucaramanga, 11 de abril de
1828
[4]
Simón Bolívar: carta a Santander desde Lima el 17 de febrero de 1825.
[5]
Archivo del Libertador. Simón Bolívar: carta a Mariano
Montilla, Guayaquil, 4 de agosto 1829.
[6]
Cartas de Bolívar y Urdaneta. Bogotá, 18 de abril de 1830.
[7] Eduardo Rivas: los condicionantes externos en los procesos
de integración. El rol de los Estados Unidos de América ante los casos europeo
y latinoamericano (2002). https://www.eumed.net/libros-gratis/2007a/256/51.htm
[8] Idem
[9] Eduardo
Rivas: los condicionantes externos en los procesos de integración. El rol de
los Estados Unidos de América ante los casos europeo y latinoamericano
(2002). https://www.eumed.net/libros-gratis/2007a/256/51.htm
[10] Germán
A. De La Reza. El intento de integración de Santo Domingo a la Gran Colombia
(1821-1822). Revista Secuencia número
93 México (sep./dic. 2015), p 74
jueves, 23 de julio de 2026
Entrevista de Clodovaldo Hernández con Yldefonso Finol sobre la Batalla Naval de Maracaibo
Entrevista con Clodovaldo Hernández
Yldefonso Finol: “Sólo después de la Batalla
Naval del Lago hubo capitulación española”
El historiador, economista, escritor y
constituyente zuliano (El Moján, 9-11-1959) reivindica la importancia medular
de esta confrontación que ocurrió 25 meses y 61 combates después de la Batalla de Carabobo
C. H. -Tal
vez por un enfoque de la historiografía caraqueña, siempre se habla de la Batalla
Naval del Lago de Maracaibo como si hubiese sido el epílogo del proceso de Independencia,
y un epílogo, igual que un prólogo, algo que uno lee si quiere. Bajo una visión
más amplia, es un capítulo con su propia naturaleza, con su propio derecho.
¿Cierto?
Y. F. -La
historiografía dominante, la que se impuso desde la colonia y a la que se dio
continuidad en la república burguesa dependiente, desde Páez para acá, nos
enseñó la historia ajustada a sus intereses. Se mantuvieron los cánones del
eurocentrismo y de la supremacía colonialista. El mismo Bolívar reconoció que
con tanto esfuerzo solo se había logrado la independencia política. El resto
quedó pendiente, y entre esos asuntos pendientes, está el cambio cultural, el
que más cuesta llevar a cabo porque tiene que partir de una decisión consciente
de la dirección de la sociedad. Si no se toma esa decisión, se mantienen los
mitos impuestos por la opresión. Esa forma de ver la historia y la cultura en
general (episódica, homocentrista, patriarcal, eurocéntrica, muy al gusto
estético de lo grecorromano, de la belleza del occidente europeo) se mantiene
presente después de la Independencia, y condiciona a esa poquita historia que
nos enseñaron para perpetuar la cultura de la sumisión de las mayorías
populares. Quienes tuvimos acceso al sistema educativo si acaso aprendíamos
algo, fue la Pinta, la Niña y la Santa María, la Madre Patria… Ese
enfoque, basado en la mirada positivista de la historia siguió predominando en
la época republicana y nos dijo, por ejemplo, que “Carabobo selló la
Independencia de Venezuela”. Ese es uno de los mitos republicanos, parecidos a
los mitos alienantes del colonialismo. Pretenden apoyarlo en una idea que
Bolívar expresó en el Parte de la Batalla de Carabobo, cuando dijo que, con esa
victoria espléndida, se lograba el nacimiento político de la República. Él no dijo
que “selló la Independencia”, sabía que todavía faltaba liberar el sur de la
Nueva Granada y la Gobernación de Quito (Ecuador). De hecho, si vamos a hablar
de frases de Bolívar sobre las batallas que marcaron el cierre del dominio
español en Venezuela, tenemos que remitirnos a una carta que escribió en
Trujillo (Perú) el 22 de diciembre de 1823, donde afirma que “la guerra del
norte se ha acabado con la capitulación de Morales”. Cuando dice “el norte”,
está hablando de aquella Colombia que él quería construir, a la que luego los
historiadores le inventaron el nombre de Gran Colombia, que no se utilizó oficialmente
en su momento, ni tuvo personalidad jurídica. Y al referirse a “la capitulación
de Morales” se refiere a la rendición del último Capitán General español que
fue derrotado en el Zulia (como también dimos de baja al primer gobernador
colonial, el agente alemán Ambrosio Alfinger, en el Sur del Lago). Todo eso ha
sido tergiversado por la historiografía paecista, entendiendo como tal aquella
republiqueta que continuó siendo un brazo de la neocolonia, la opresión
oligárquica, que no buscó desarrollar un modelo societario diferente, que nos
condenó a la dependencia y que estableció un régimen de injusticia contra el
que se alzó Ezequiel Zamora. Ese fue el plan de la oligarquía que se montó en
el prestigio militar de Páez para convertirlo en peón de aquel proyecto, al
punto de que, viniendo de donde venía, terminó convirtiéndose en un burgués,
pendiente del piano, de la vida neoyorquina y del francés. Páez era un tipo muy
ladino, muy mentiroso.
C. H. - ¿Cómo rebatir esa visión de la
historia de la Batalla Naval del Lago?
Y. F. -
Con datos. Para empezar, después de Carabobo no hubo capitulación del enemigo.
Ganamos en muy buena lid aquella Batalla Gloriosa, pero después de esa batalla
están registrados 61 combates solo en el territorio de lo que hoy es la República
Bolivariana de Venezuela. De esos, 52 fueron en tierra con ejércitos,
infantería y caballería; 6 fueron navales y 3 fueron acciones de sitio. Eso
ocurrió entre el 24 de junio de 1821 y la Batalla Naval, el 24 de julio de
1823, es decir, 25 meses en total. En el interín, no solo hubo ese conjunto de
acciones militares, sino también varias situaciones políticas complejísimas.
Bolívar estaba en la Campaña del Sur. Era tan evidente que aún no se había
derrotado a los realistas, que en algún momento Santander le pidió a Bolívar
que regresara porque le tenía pánico a Francisco Tomás Morales, que ya había
logrado llegar hasta Bailadores y amenazaba con avanzar hacia Bogotá, entrando
por Cúcuta, cosa que pudo ocurrir, de no ser porque Urdaneta se fue hasta
Táriba e hizo que Morales se regresara esmollejao para Maracaibo. Por eso se
habla de la Campaña del Zulia, porque fue un proceso de disputa por todo este
territorio que culminó definiéndose en las aguas del lago Tinaja del Sol, que
es el significado de Maracaibo en el idioma del pueblo añú.
C. H. - ¿Cómo fue que los españoles,
derrotados en Carabobo, lograron retomar el control de Maracaibo, que no era
cualquier zona, sino una extensa región con una posición geográfica
absolutamente estratégica?
Y. F. -
El proceso es largo. Los españoles no estaban en poder de Maracaibo para 1821,
cuando ocurre Carabobo. Si lo estaban de Caracas. Maracaibo era republicana
desde el 28 de enero de ese año, cuando triunfó la estrategia conspirativa que
trazó Urdaneta, con un trabajo de inteligencia muy fino, que incluyó la
construcción de bongos (embarcaciones un poco más grandes que las piraguas) con
las abundantes maderas del sur del Lago y el tejido de una red popular revolucionaria.
Esa insurrección ocurre apenas dos meses después de la firma del Tratado de
Regularización de la Guerra, que se hizo en Trujillo, entre Bolívar y Morillo.
La insurrección provocó la ruptura del armisticio, por eso digo, irónicamente,
que ese tratado duró más que los botones de hueso. El Pronunciamiento de
Maracaibo es el punto crítico del reinicio de la guerra en 1821. La ruptura del
armisticio es lo que desemboca en la Batalla de Carabobo. Esto nos lleva a otra
de las grandes mentiras de la historiografía centralista, la que dice que
Maracaibo se incorporó tardíamente a la República. Eso es absolutamente falso: Maracaibo
se incorporó precozmente porque el día que llegó Alonso de Ojeda al Golfo de
Venezuela, el 24 de agosto de 1499, hubo enfrentamiento armado y lo dice el
propio Américo Vespucci en su carta de 1500. De una forma fanfarrona, cuenta
que los indios los recibieron a flechazos y que ellos los cañonearon y “luego
probaron el filo de nuestros fierros”. Nosotros nos alzamos contra los
invasores desde el día que llegaron. Pero, además, Urdaneta ganó la plaza de
Maracaibo aplicando lo que Sun Tzu en El
arte de la guerra, llama la victoria perfecta, que es la que se logra sin
derramamiento de sangre y sin destruir la planta física. Él lo logró con los
patriotas locales que estaban alzados desde 1802 con una organización
clandestina llamada “Hijos de Maracaibo”, renombrada en 1808 como “Hijos de
Cristo”. Ese grupo lo encabezaba Juan Evangelista González, a quien Urdaneta
designó gobernador de Gibraltar, en el sur del Lago. Con los bongos que construyeron,
enviaron al Batallón de Tiradores la noche del 26 de enero de 1821 hacia
Maracaibo para declarar la insurrección. En tiempo récord, Urdaneta logró
reunir en Maracaibo una fuerza de 2 mil efectivos, que llegó a ser un tercio
del ejército que combatió en Carabobo. Se integraron el Batallón Tiradores, el
Batallón Maracaibo creado con residentes que se presentaron voluntarios, y que
llegó incluso hasta las grandes batallas del Sur, como Ayacucho y el Portete de
Tarqui; y trajo por barco y otra parte por la Guajira, desde Santa Marta, al
Batallón de Rifles y a los Húsares de la Guardia, saliendo el 30 de abril de
1821 rumbo a Carabobo, pero antes, en el camino, el 9 de mayo de ese año, liberó
Coro por primera vez desde que habían llegado los conquistadores. El Congreso
creó el 3 de octubre de 1821 el Departamento Zulia, que incluía las provincias
de Maracaibo, Coro, Trujillo, Mérida y la gobernación de la Grita (actual
Táchira), es decir, que iba desde la comarca de Cumarebo hasta Táriba, era muy
extenso.
C.H. - ¿Cómo fue, entonces, que Maracaibo
recayó en manos realistas?
Y. F. -
Recordemos que, tras la derrota, el jefe de los españoles en Carabobo, Miguel
de la Torre, logró atrincherarse en Puerto Cabello, aprovechando una zona
amurallada y artillada y en contacto por mar con la flota realista. Y no eran
cuatro pelagatos. Llegaron a reunir a 4 mil 200 efectivos entre los que tenían
en Puerto Cabello, una parte que se había ido por el llano y pudo regresar por
Borburata y algunas guerrillas muy fuertes y peligrosas, como la del francés Pedro
Luis Inchauspe en la región de Coro. Recibieron auxilios desde Cuba y Puerto
Rico por vía marítima. Además, sabían que el Departamento Zulia estaba
desguarnecido, con apenas 1 mil 700 efectivos en marzo de 1823, pues las tropas
fueron enviadas a la Campaña del Sur. Entonces movilizaron esas tropas que
estaban en Puerto Cabello, que eran muy preparadas y fogueadas, habían llegado
con Morillo en aquella expedición terrible de 1815. Allí estaba Morales, que
fue segundo de Boves, es decir, que estamos hablando de un criminal, un
genocida sanguinario, antivenezolano a rabiar, que conocía todo el territorio y
había cometido los más grandes desmanes después de la batalla de Aragua de
Barcelona, donde se pasó por filo a 3 mil personas que emigraron de Caracas.
Era un tipo muy prepotente, que después de la muerte de “el Taita” no quiso que
nadie más lo mandara. Por eso tuvo problemas con La Torre y con Ángel Laborde
(el que comandó la armada española en la Batalla del Lago). Montó una tropa de
unos mil 400 hombres, con los barcos que tenía en Puerto Cabello y se lanzó hasta
Cojoro, península de La Guajira, desembarcó y avanzó por tierra, pero envió los
barcos hacia el golfo, para que los patriotas creyeran que la tropa iba a
llegar en las naves. En su movimiento por tierra hubo batallas en Sinamaica,
cerca de El Moján, en el río Limón y llegó a las afueras de aquella Maracaibo
de apenas 40 mil habitantes, por la vía desde el Moján, al lugar llamado Salina
Rica. El 7 de septiembre de 1822, logró derrotar al intendente, Lino de
Clemente, en la Batalla de Salina Rica. Previamente, en abril, había tomado los
Puertos de Altagracia, donde fusiló a Domitila Flores y a Mercedes Alaña y
mandó a azotar, montada sobre un burro, a Ana María Campos, todas heroínas nacionales.
Por eso lo he señalado de misógino y feminicida. Hizo dos intentos de invadir
Maracaibo. Uno, por el norte, con un grupo comandado por el lugareño Juan
Ballesteros, y otro por el sur, por el río Manglar, hoy llamado Cañada de
Morillo. Clemente resistió contra los que venían por allí y envió al norte al
batallón Tiradores, dirigido por el comandante cubano José Rafael de las Heras,
muy cercano a Urdaneta, Héroe de Carabobo, uno de los libertadores de la Patria
y de Maracaibo en particular. En esa Batalla de Juana de Ávila -por el nombre
del hato donde se desarrolló el 24 de abril de 1822-, los patriotas ganan, pero
el Comandante de Las Heras falleció en el combate fortuitamente. Todo eso pasó
antes de que el 7 de septiembre de 1822, Morales tomara Maracaibo. Luego,
cuando lo logró se envalentonó y por eso fue a dar hasta Bailadores. Ya tenía a
Coro y Maracaibo y quería dominar todo el departamento.
C. H. - El almirante José Prudencio Padilla, uno
de los protagonistas de la Batalla Naval del Lago, tuvo luego un triste y
polémico fin. ¿Sobre este personaje influye también la visión centralista de la
historia?
Y. F. -
Seguiré hablando con absoluta franqueza, sin maquillar nada. La historiografía
antibolivariana se encargó de marginar a Manuel Manrique (verdadero vencedor de
Morales), a Pedro Lucas Urribarrí, a Felipe Baptista, a Tomás Vegas, nuestras
heroínas y, extrañamente, a ensalzar a Padilla, al punto de que, en Maracaibo,
la avenida más importante del centro de la ciudad se llama Libertador, y la
segunda, Padilla. Se le intentó cambiar el nombre a Avenida Urdaneta, y los
antibolivarianos pegaron el grito al cielo. Al segundo puente sobre el lago le
iban a poner Padilla. Yo le envié una carta a Chávez con mi libro sobre el
cacique Nigale y Chávez le cambió el nombre, aunque igual, los encargados de la
obra se robaron los cobres y no la hicieron. El flagelo de la corrupción que
tanto daño nos ha hecho. No quiero restarle ni un gramo de mérito a Padilla,
pero el relato hay que leerlo con cuidado y pasarlo por el tamiz de las
emociones, del que perdió, el que ganó, el que está despechado, el que está
picado. Lo cierto es que los méritos que hizo como hombre de la armada, los
tiró por la borda al dejarse enredar por Santander en intrigas plagadas de
bajas pasiones. Hoy, cierto padillismo que pulula por ahí, es antibolivariano y
proimperialista. Un documento fundamental es el de Rafael María Baralt, una
persona muy culta, con formación militar, que tuvo la oportunidad de presenciar
el combate. Luego hay que tener en cuenta a los demás autores serios que han
trabajado el tema, como Eljuri, Vargas, Nava Urribarí y Jurado Toro. La
estrategia de cruzar la barra y entrar al lago con los barcos de la Armada
republicana, la diseñó Mariano Montilla, el comandante general de las fuerzas
patriotas en el Departamento del Magdalena, que era toda la costa caribe
colombiana de entonces. Él había vencido a los realistas en Cartagena y Santa Marta,
y por eso Bolívar decidió que fuese él quien se encargara de esta acción contra
Morales, en una fase de la guerra que, como lo vislumbró Pedro Briceño Méndez,
sería fundamentalmente marítima. Montilla incorporó a navegantes como Renato
Beluche y Nicolás Joly. A otro que se le debe dar crédito es a Pedro Lucas Urribarrí,
que era un marinero vergatario. Se robó un barco de la Armada española en las
islas Canarias y se lo trajo para acá, a lo arrecho. Lo persiguieron los
españoles hasta la mitad del Atlántico. Y Felipe Baptista era un marino
mercante que luego se incorporó a la Armada. Los investigadores españoles del
Archivo Histórico Naval dicen que Montilla consultó a unos indios nativos
del lago, que desde niños habían nadado y navegado por esas orillas. Esos
indios son el pueblo añú, los que viven en palafitos, que aún hoy son
pescadores artesanales. Montilla le
dio instrucciones a Padilla para que se trajera un barco desde Cartagena, igual
como lo hizo con Beluche, quien fue a La Guaira. Por cierto, que cuando iban
hacia Maracaibo él y el comodoro John Daniels fueron atacados por la flota de
Laborde, que había zarpado de Curazao. Daniels quedó prisionero, pero Beluche logra
salvarse, llegar hasta Los Taques y dar la información de que se acercaba
Laborde con unas naves impresionantes y es cuando deciden adelantar la acción. El
8 de mayo se lanzan, aprovechando el viento nordeste de Paraguaná hacia la
entrada del golfo. Los españoles se vanagloriaban de que esa entrada era
inexpugnable, por la fortaleza de San Carlos, pero nuestra flota lo hizo y
dobló hacia el sureste, rumbo a la bahía de El Tablazo, una jugada maestra que
sólo podían haber diseñado conocedores del estuario. Al colocarse en la franja
oriental tuvieron una posición privilegiada debido a los vientos predominantes.
Hubo algunas escaramuzas hasta que Laborde logró entrar con embarcaciones
pequeñas (las grandes no pudieron pasar por la barra), y armaron su flota en
Maracaibo, mientras los patriotas estaban en la otra orilla con las
embarcaciones que forzaron la barra el 8 de mayo, más muchas “naves sutiles”
(piraguas, bongos, chalanas, canoas) convertidas en flecheras y naves de
guerra. Los realistas intentaron esta batalla porque ya estaban derrotados en
tierra. Manuel Manrique, uno de los héroes olvidados de nuestra Independencia
que era la autoridad político-militar del Departamento Zulia (Intendente), se
dio el lujo, el 16 de junio, de tomar la ciudad por la zona sur, por Los
Haticos, destruir todas las baterías españolas que tenían en el puerto, confiscar
el polvorín y los alimentos. Dejó a Morales sin logística, muy debilitado en
tierra y con diferencias tácticas muy fuertes con Laborde.
C. H. - ¿Cómo fue la batalla?
Y. F. -
A las 10 de la mañana los nuestros intentaron moverse, pero el viento cambio un
poco y prefirieron esperar en Punta de Palma y los Puertos de Altagracia. A las
2 de la tarde, Padilla manda a avanzar a la flota sutil y luego, a las 2:20 pm
se ordena izar velas a la Armada, y a las 2:37 da la orden de abordaje. La batalla
duró tres horas y media, los españoles fueron prácticamente liquidados. Laborde
logró irse a Cuba en una nave llamada Especuladora,
del Batallón Valencey. Morales y todos los demás fueron detenidos y Manrique,
muy prudentemente, y contra la opinión de Padilla, evitó que se produjeran saqueos
y pillaje. Acogiéndose al tratado de regularización de la guerra y a la
estrategia de que la República se mostrase ante el mundo como una nación
civilizada, les ofrece a los oficiales realistas la opción de firmar la
rendición. Eso ocurrió el 3 de agosto en la famosa Casa de la Capitulación de Maracaibo.
A los pocos días se marcharon los españoles, custodiados por nuestra flota, a
cargo de Felipe Baptista.
C. H. - ¿Qué importancia tuvo esa batalla
en el contexto general de la guerra?
Y. F. -
Primero que nada, debemos verla con enfoque de unión cívico-militar, porque Ana
María Campos, Mercedes Alaña y Domitila Flores no eran militares y tampoco los
pescadores de la flota sutil; eran pueblo orillero simple, pero amantes de la
liberación y leales patritas. Por otro lado, el impacto continental, este
resultado lo celebraron desde Guayaquil hasta Panamá. Eso fue una rumba de tres
días en todos lados cuando la gente se enteró de aquella primera gran derrota
naval contra España, y la gaita sonó fuerte durante en Maracaibo que así
celebró el cumpleaños del Libertador. No era para menos porque Morales, el
derrotado, fue un monstruo que había victimizado a Venezuela desde el extremo
oriente y sur hasta el occidente. La derrota provocó un cisma en el seno de las
fuerzas realistas porque Morales y Laborde se hicieron ataques hasta el fin de
sus días y en La Habana hubo un debate que repercutió en Madrid sobre los
errores tácticos y estratégicos que cometieron ambos. El fracaso causó una
desmoralización general que ayudó a que los derrotáramos en el sur, porque
Bolívar quedó con las manos y la mente libres para avanzar sobre Perú.
C. H. - Hay quienes preguntan dónde estaba
Bolívar en esos días…
Y. F. -
Sí, es una pregunta frecuente. Apenas una semana antes estaba terminando de
sellar la independencia de Ecuador al derrotar a los terribles pastusos,
comandados por Agustín Agualongo y Estanislao Merchancano en la Sabana de
Ibarra, una batalla ignorada, pero muy importante porque completó lo que había
logrado en Bomboná e impidió que los pastusos entraran a Quito. No estaba
jugando dominó, sino redondeando a Colombia.
C. H. - Volviendo al triste fin de
Padilla, siempre se ha criticado a Bolívar porque, luego del atentado
septembrino, perdonó a Santander, pero fusiló a Padilla.
Y. F. -
Claro, incluso en algunos documentos de Bolívar que han sido manipulados, lo
presentan como arrepentido del fusilamiento. Esa carta hay que leerla completa
porque el arrepentimiento que él muestra es por haber perdonado a Santander.
Por eso dice: “tienen razón los de la casta de Piar y Padilla (se refería a los
pardos) en pensar que cometí una gran injusticia, para no decir una idiotez, al
haber salvado al blanquito”. También pronosticó que “ese hombre será la ruina
de Colombia”. Santander fue quien organizó todo, pero sin comprometer su
seguridad. Él no combatía desde la batalla de Boyacá, cuando según algunos, se
escondió debajo del puente. Padilla no tuvo ese perdón porque ya era reo (reincidencia)
de delitos graves, como la sedición e intento de secesión en Cartagena (azuzado
por Santander, a quien acudió secretamente a reportarse en Ocaña); delitos por
los cuales fue detenido y sería juzgado de acuerdo al rango militar, pero las
faltas fueron más allá, sumándose al grupo magnicida que intentó matar a
Bolívar el 25 de septiembre de 1828; ahora pesaba el agravante de que en su
fuga fue asesinado el oficial que tenía asignado como custodio, el coronel José
Bolívar, primo del Libertador y un gran militante bolivariano. Por eso la
justicia con él tenía que ser severa de acuerdo a la gravedad de sus crímenes.
C. H. - Usted ha planteado la idea de
agregar la novena estrella a la bandera. ¿Cuál es su argumentación?
Y. F. -
Fui proponente de la novena estrella en enero de 2021, a propósito del Bicentenario
del Pronunciamiento de Maracaibo a favor de la Primera República Bolivariana,
que es como yo llamo a la Tercera República de la historiografía dominante. La
llamo así porque es la primera vez que Bolívar fue designado presidente y pudo
poner en vigor parte de sus ideales. Comencé a acariciar la idea de la novena estrella
en 1999, en la Asamblea Constituyente, junto a Vinicio Romero Martínez, pero él
me convenció de que no había ambiente para eso. Otro señor, Vinicio Nava
Urribarrí, gran historiador, maestro, erudito y excelente amigo, le envió un
telegrama a Chávez pidiendo la novena estrella. Cuando la oposición ganó la
mayoría en la Asamblea Nacional yo tenía el temor de que los oportunistas regionalistas
de pacotilla se plagiaran la idea. Mantuve guardada la propuesta hasta que
ganamos la AN en 2020. Me molestaba porque la novena estrella no puede ser sino
bolivariana. Esa es una deuda del poder central con las regiones, en especial
con el Zulia. Al presidente Maduro le gustó la iniciativa que apoyó el entonces
gobernador Omar Prieto. Se trata de reconocer que aquí están el Golfo de
Venezuela, el rayo del Catatumbo, la sierra de Perijá, Los Monjes; de aquí son Rafael
Urdaneta, el Cacique Nigale, Ana María Campos, Domitila Flores, los obreros
petroleros de la huelga de 1936. Eso, desde el punto de vista de la guerra
cognitiva, tiene un gran peso simbólico. Colocar la novena estrella podría
permitir agregar otras. Desde hace mucho tiempo se ha denigrado de Coro porque
hasta grandes historiadores como Augusto Mijares y Vicente Lecuna decían que
después de Pasto, Coro era el lugar más realista del mundo. Pero, un momento,
Coro también es el pueblo originario caquetío, que fue exterminado por los
Welser; es el alzamiento de José Leonardo Chirinos, mucho antes que los
mantuanos de Caracas; Coro es Josefa Camejo, una de las grandes heroínas de la
independencia continental; es Alí Primera y el pueblo guerrillero del Frente
José Leonardo Chirinos. Y no quiero formar lío, pero si fuera parlamentario, el
día que esto se debata y se decida hacer justicia con el pueblo del Zulia y de
Coro, plantearía la undécima estrella para el Esequibo. Sería un tremendo
mensaje a nivel geopolítico.
(Esta
entrevista la realizó el periodista Clodovaldo Hernández para la Revista Libertador Ocho Estrellas del Centro de Estudios Simón Bolívar en 2023 con ocasión del Bicentenario de la Batalla Naval de Maracaibo)
domingo, 19 de julio de 2026
PROCLAMA DEL POETA ALDEMARO "CHINO" FONSECA AL PUEBLO VENEZOLANO DESDE EL ZULIA
(Un minuto de silencio por nuestra gente buena víctima del trágico terremoto doble del 24 de junio. Paara todas nuestra más sentida y concreta solidaridad)
PROCLAMA DEL ZULIA AL PUEBLO
SOBERANO DE VENEZUELA
A las comunidades de la cuenca indómita, a los guardianes del relámpago, a los hijos e hijas de la resistencia lacustre: ¡Vuelve el oleaje a convocar la historia!
Nosotras y nosotros, en custodia de la herencia del calor libertario que luchó múltiples batallas en contra del poderío español desde aquel 24 de agosto de 1499, descendientes de la gloriosa arcilla de la dignidad y del agua que arrulla la memoria de la patria, levantamos hoy nuestra voz desde las orillas del estuario Tinaja del Sol. No lo hacemos desde la resignación, sino desde la urgencia de la hora presente. El próximo 24 de julio, cuando el sol de Maracaibo suba al cenit sobre nuestras frentes, nos autoconvocamos a un encuentro de almas, cuerpos y voluntades en la capital de nuestra tierra zuliana. Nos reunimos para conmemorar el relámpago incesante que define nuestra identidad y soberanía: el nacimiento del Libertador Simón Bolívar, fuego inicial de la América descolonizada, y la gloriosa Batalla Naval del Lago de Maracaibo, vendaval de madera y fuego que en 1823 barrió el último colmillo del aberrante imperio español de nuestra Patria sagrada.
Pero no acudimos a esta cita para
realizar una liturgia inerte de bronce y mármol. No nos convoca la nostalgia
estéril. Nos convoca el dolor y la rabia de ver el peor presente qua ha tenido
nuestra Matria todo lo largo de su historia. Hoy, las mismas aguas que vieron
naufragar la soberbia realista, contemplan una humillación silenciosa pero
implacable. En las oficinas de la entrega, aquellos que usurpan la
representación del pueblo han decidido claudicar. Con una mano firman decretos
de entrega y con la otra extienden la bandeja de plata donde ofrendan nuestra
soberanía y nuestra libertad al imperio del norte y el sionismo internacional.
Los recursos que pertenecen a las comunidades, la riqueza de nuestro suelo y la
autodeterminación sobre nuestras decisiones más fundamentales están siendo
subastadas al postor norteamericano en un acto de vasallaje que escupe sobre la
tumba del Libertador y profana la memoria de los marinos originarios que
regaron con su sangre la dignidad que constituye la verdadera venezolanidad.
¿Qué significa hoy celebrar a Bolívar
si toleramos que su concepto de soberanía sea desmembrado por el entreguismo de
turno? El Libertador no cruzó los Andes para que hoy su Patria fuera un
protectorado de facto, gestionado por administradores coloniales. La libertad
no es una concesión que se negocia en despachos extranjeros; es un fuego que se
sostiene con la organización popular, con la autonomía de las comunidades y con
la defensa intransigente del territorio. Por eso, este 24 de julio en Maracaibo
debe ser el espacio para reencontrarnos, para reconocernos en la resistencia
cotidiana y para trazar, desde el pie de nuestras barriadas, campos e islas, la
ruta de la verdadera emancipación que aún está pendiente.
Convocamos a las comunidades de la
Guajira, donde la tierra resiste con el idioma del viento; a los pueblos de
agua del Sur del Lago, que sostienen la vida sobre palafitos de dignidad; a las
barriadas populares de Maracaibo y San Francisco, que sobreviven al azote del
abandono con la solidaridad como único escudo; y a cada rincón del Zulia trabajador
que se niega a arrodillarse. Vayamos todos a Maracaibo. Que el Lago vuelva a
ser el escenario de nuestra segunda y definitiva independencia. Llevémonos la
palabra poética y la canción que nombra la esperanza, pero también la
conciencia política que desenmascara la entrega. Frente al festín de los
entreguistas, opongamos la asamblea de los pueblos soberanos. ¡Por Bolívar, por
la Batalla Naval de los pueblos y por nuestra absoluta libertad! ¡Los
esperamos!
Aldemaro “Chino” Fonseca
Sociólogo, Poeta y Artista Plástico
Con el apoyo del Grupo Rafael
Urdaneta del Poder Popular (GRUPO)/Cabimas Crea/Centro Antiimperialista Simón
Bolívar/FPA
domingo, 12 de julio de 2026
"Canción mansa en dolor mayor, entre la rabia y la ternura", con Alí Primera
Canción mansa en dolor mayor, entre la rabia y la ternura, con Alí Primera
Quienes no vamos a misa, ni culto alguno;
quienes tenemos el defecto de pensar buscando la razón del ser, las condiciones
de existencia, las causas más allá de la piel del cielo, y hacemos de la
palabra vínculo de entrega, y de la entrega proyecto de vida, y de la vida un
propósito común, más allá de los azares, también deberíamos gozar del derecho
constitucional a la libertad de pensamiento. Pero no. El castigo es
instantáneo, un estigma definitivo e inapelable.
Entonces uno se refugia en sus santos, porque no
se confundan: tenemos un credo poderoso. Venezuela tiene muchas potentes deidades,
no etéreas. También inmensos tesoros, no minerales.
Hoy -como tantas veces hace más de medio
siglo- estoy en ritual salvador con Alí Primera, Precursor de la Revolución
Bolivariana y Gran Maestro de la Geopolítica Sentipensante de la Liberación.
“No todos los domingos son para el descanso…”
“Es mejor perder el habla que temer hablar”.
II
La tragedia ensañándose contra nuestro pueblo.
La tragedia de una humanidad atribulada. La doble tragedia de tener al enemigo
histórico paseándose como dueño de casa. El fascismo global imperialista
tomando el control. La terrible coincidencia de Bolívar y Marx en señalar a los
adoradores del dios dinero.
“Hay que conocer mi campo para hablar de
Venezuela. Pueblo sufrido, sin culpa y tan bueno. Patria nuestra, y ajena. Por
librarte del yugo nosotros lucharemos. La inocencia no mata al pueblo,
pero tampoco lo salva. Lo salvará su conciencia. El pueblo no tiene culpa si lo
engañan una vez. Lo que importa es tu conciencia. No es importante el ropaje, sino
distinguir a fondo los que van comiendo dioses y defecando demonios. No es tiempo
de recular, ni de vivir de leyendas.”
III
Mucho pueblo sufriente. Mucha Patria ultrajada. Veo gringos riendo con otros ahí.... Y aparece Benedetti: “¿De qué se ríe?”
“El pueblo forma ahora parte activa del
progreso, ahora sacarán petróleo derivado de sus huesos.”
Entra en escena Horacio Guaraní: “Que no calle
el cantor, porque el silencio cobarde apaña la maldad que oprime”. Los malvados
están de moda. Se puede ser pedófilo y presidir sin ser presidiario. Se vale
imponer criminales de presidentes fraudulentos, y secuestrar un Presidente
Constitucional. Se puede cometer genocidio y conseguir una pila de agua bendita
para lavarse el pecado sin creer en la pila ni en el pecado. Es un placer la
atrocidad. Y ya saben donde hacer relaciones públicas, marketing humanitario,
cura de sueño. Hasta establecer colonias.
“Qué triste se oye la lluvia...siento un gran
dolor en el costillar. ¡Qué coro tan triste el de mi canción! No hay una
canción que le diga a Venezuela que libre es porque no es. Por qué dicen
"Bravo Pueblo" si lo venden. Por qué dicen "Bravo Pueblo"
si lo engañan. ¡Dolorosamente manso! Pregunto si no hay razón de que sigamos
luchando por echar de nuestra Patria al yanqui que nos la quita y al lacayo que
lo tapa. La lucha es de todo el que la quiere liberada. Hay que espantar al
perro antes que se eche la meada. En tierra venezolana, el imperialismo yanqui
hace lo que le da la gana. Pa' sacar al gringo que jode a mi pueblo va a haber
que luchar. Sé que hay un enemigo, es el imperialismo y a él lo venceré. Con la
lucha nomás es que el yanqui se va.”
IV
No se pronunciará el nombre de Simón Bolívar
en vano. Recuerden justificadores. Los gringos tienen unos tales Documentos de
Santa Fe, como la Santa Alianza del siglo XIX, declaran a Bolívar enemigo
público número uno y van a intentar destruir todo de Él, derramando el cáliz de
su sangre (nuestro pueblo bolivariano). El bolivarianismo y la Constitución de
la República Bolivariana de Venezuela son nuestra espada y nuestro escudo
contra el fascismo global imperialista.
“Dicen que Bolívar trae furia y coraje por
dentro, al ver que nos han quitado lo que él dejó siendo nuestro. Dicen que
viene caliente con nuestro comportamiento al dejar caer su espada y también su
pensamiento. Porque causa pena amigo que pase un cuarto de siglo y deje
un cuarto vacío. Gracias a la resaca que nos viene de Miami. Un proxeneta es un
demócrata señor...Se volvió gringo, y aquí lo tenemos hoy: el causante de los
males que está sufriendo mi pueblo. A usted la muerte le da placer, es un
descarado, un inmoral, aunque sus cancerberos lo defiendan, de la primera letra
hasta la zeta se le llena de baba la jeta al mentirle al pueblo en nombre de la
libertad. El yanqui teme al grito yanqui go home.”
V
Volvemos a Aquiles (Nazoa) llorando frente al
mar de Reverón y Juanita. El mar que despidió a Miranda. Esa costa de Manuel Gual
y José María España; del “Adiós a la Patria” y la “Vuelta a la Patria”. El de
los primeros insurgentes arahuacos y caribes que resistieron las primeras
embestidas imperiales. El del cimarronaje de los cumbes libertarios. Nuestra Guaira,
nuestra Caracas, gran estirpe libertadora, vientre sagrado de la venezolanidad.
“Al chivo manso siempre lo arrean...pero
dejando de ser pendejo, esa esperanza será verdad. El pueblo es sabio y
paciente. Hay un pueblo amaneciendo. Somos hijos de la Patria que nos legó El
Libertador, y a defender con honor su herencia nos llama. Es de
noche, desandando la historia a trote limpio, oigo que pasa relinchando algún
caballo, no sé el color, pero en la oscuridad lo que importa son los pasos. Y
aunque el pueblo parezca aletargado estoy seguro que conserva en la memoria, que
alguna vez, en algún sitio de la historia, galopó sobre esta tierra ese
caballo. Y que hoy nos dice: ¡vamos! Hay que empujar el sol que ha estado
detenido en mala hora; y que la vieja herida de nuestra tierra, tendrá en
nuestra piel la cicatriz de la mañana. Es de noche y habrá mañana, y habrá
mañana, habrá mañana. Busquemos
con alborozo el sol maravilloso de la Revolución. ¡Espero que luchen!”
Yldefonso Finol
sábado, 4 de julio de 2026
Curse to USA
Curse to USA
For the USA back in the day
(Bandera
gringa go home)
Cuando el odio hecho hombre bombardeó –muerte eterna-
La quietud auroral del sol naciente
Tu bandera fue emblema de terror
En las cubiertas de portaviones psicodélicos
Ondea esa bandera
Va infestando los mares con su mal gusto
Es la misma bandera ridícula del pirata que soñó ser rey en Managua
Pabellón de franjas sangre y constelación de buitres
Que van meando napalm con su pedófila necromancia
Bandera horrorosa sombría pavosa tenebrosa
Que sus abominaciones se reviertan al ufano que la empuña.
(12
de abril de 2022)
Textos de 2017
Textos
caducos
En el viejo estante de madera
Entre el polvo del olvido y el desuso
El
imperialismo: fase superior del capitalismo
Del innombrable Vladimir Ilich Ulianov
Hace temblar los cimientos del mundo que sufrimos
Mejor no leerlo
Que la verdad suena tan duro
Que hace ver al ciego
Hablar al que no habla
La verdad puede más que mil misiles
Razón tenía Unamuno
La verdad es anterior a la paz
Sin ella toda ruta estará siempre minada
Ese libro me amenaza con abrirse
Sus páginas dirán verdades terribles
Como las que vivimos
En este preciso momento
En que arden las mil y una noches
Bajo las armas del último imperio.
El
minimizador
Ese tipo llamado Donald Rumsfeld
-un terrorista peligroso-
A la muerte de niños, mujeres y ancianos
por los bombardeos que ordenó sobre Irak
las llama daños colaterales menores
el era de los que anunciaban una guerra breve
no hay guerra breve bestia maldita
que todo crimen trae de cola un largo sufrimiento
ese señor hace negocios con la guerra
gana dinero con la sangre de los soldados que le
obedecen
y de los pueblos a los que clava sus colmillos
es un sucio comisionista de los perros de la
guerra
y las transnacionales petroleras
el pato Donald Rumsfeld
es un esbirro del pequeño Bush,
como llaman en Bagdad al Nerón de estos días.
El
lanzador
El soldado rumia en perfecto inglés la goma de
mascar
Como el pitcher sobre el montículo
Él
sobre el tanque de guerra más inteligente que la
madre que lo parió
también más amado
casi tanto como la goma de mascar
se jala con morbosa altanería los temerosos
cojones
escupe la palma de su mano
teñida de arena de la última lluvia del desierto
fresca está la sangre en el camino
junto a la marca de las orugas
se pasa la goma de mascar a la parte derecha de la
cavidad bucal
mierda murmura en perfecto inglés
mientras alza su mirada rayban a la planta quince
del hotel Palestina
su poderosa supermirada levanta la boca del cañón
y allí la goma de mascar otra vez
y el escupitajo en las manos y el juguete que
acecha
la señal del satélite ordena recta al home
desde aquella monstruosa caverna pentagonal
y el escupitajo que estalla
y una cámara francotiradora de TV5 que vuela por
los aires hecha cruel noticia
simples daños colaterales.
La Última Guerra (Quise decir la
más reciente)
La última guerra
Quise decir
La más reciente
Que este poema debió titularse “El inaudible
silbido del misil”
Pero toda lógica poética indica lo contrario
El misil ensordeció el onírico silencio de la
noche
La noche que se extiende como epidemia de
cementerios
Los cementerios eternos cómplices inocentes
Los inocentes cuyas cabezas disecadas cuelgan en
un salón presidencial
Y el grito de la calle que nadie escucha
Sólo los disparos preventivos surcando el aire
-de los pulmones-
De esta última guerra
- quise decir la más cercana-
brotará ataviada de fosas la libertad
- de morir antes de tiempo-
Preparen apunten fuego
El lucrativo arte de matar en masa
La inteligencia prisionera del mercado
Y el Hombre
Una pobre moneda que se desangra
La
guerra de los errores
Por error
Las inteligentes armas de las cincuenta estrellas
Derribaron una nave de sus antepasados
anglosajones
Por error
Un soldado que por error entró al ejército de las
cincuenta estrellas
Agobiado por los maltratos y arrepentido del error
cometido
Dejó rodar entre sus correligionarios –que por
error se distrajeron-
La granada sin espoleta que por error sus
superiores le entregaron
Por error
Los misiles destruyen los mercados
Templos sagrados de la fe de las cincuenta
estrellas
y sus bretones antepasados
Por mero error de cálculo
Cincuenta y tres civiles inocentes mueren por
error
La próxima no fallaremos
Dice el inteligente misil que está a punto de
despegar
Y por error involuntario -según declaraciones del
misil que espera su turno-
Cinco trabajadores sirios regresan a sus hogares
envueltos en unas tristes tablas que parecen madres con el vientre apuñalado
Luego
Por un pequeño error de apreciación
Los generales de las hordas de las cincuenta
estrellas
Admiten haber cometido el error
De subestimar la capacidad de resistencia del
enemigo
Por error creyeron que las rendiciones serían
masivas
Y masiva ha sido la resistencia
Por error previeron huidas en masa hacia las
fronteras vecinas
Por error no previeron que diariamente regresan
jóvenes iraquíes junto a jóvenes jordanos y árabes de todos lados
Como las abejas atraídas por el brillo gualda de
la primavera
Por error calculado
Los generales envían adelante –carne de cañón-
A los hijos de la América India e Hispánica
y a los nietos de la América África
Siempre con la sana intención
de preservar al máximo la sangre del antepasado
anglosajón
Ya obtendrán su nacionalidad cincuenta estrellas
post morten
También por error estalló el blindado
con su propia bomba cincuenta estrellas no nacida
y confundieron con un taxista indiferente
a la poderosa carga explosiva
que dejó a cinco héroes cincuenta estrellas
también muertos sobre la arena
Por error hay misiles que asustan los pozos
kuwaitíes
Y a las finanzas sauditas
Es que el desierto todo habla árabe, va de
turbante y reza a Alá
Esta es la guerra de los errores
Que por error fue anunciada
Por un presidente que lo es por un ligero error
electoral
Que por error de unos escasos gobiernos erráticos,
fue apoyada
Que por error fue comenzada
Que por error durará más de lo soñado
Y que
Por error por supuesto
No vio por error
Que el universo cuenta millones de millones de
estrellas
Que por error
Su enemigo es toda la Humanidad.
Textos de 2026
3 de enero
¡Mil
veces malditos gringos!
Aunque
hay más preguntas que hechos explícitos, mi alma, mis dedos, mi psiquis, mi
energía vital grita ¡malditos gringos!
Aunque
haya habido quinta columnas, infiltrados, traidores (que los ha habido durante
todo el proceso), ¡malditos gringos!
Aunque
nos debilitó gravemente el bloqueo de Brasil para entrar a los BRICS, ¡malditos
gringos! Y Lula traidor, que ahora te creéis burgués.
Aunque
la experiencia me dice que aquí hubo trompo enrollado, ¡malditos gringos!
Aunque
todos los progres sumisos y almidonados nos segregaron diplomáticamente, ¡malditos
gringos!
Aunque
la transnacional mediática antibolivariana preparó la guerra cognitiva para
justificar la agresión, ¡malditos gringos y sus similares!
Aunque
la humanidad se mostró impotente ante el genocidio contra la indefensa
Palestina, ¡malditos gringos!
Aunque
el humanismo murió en este holocausto contra Gaza perpetrado por la impune
máquina de la muerte llamada Israel, ¡malditos gringos y sus socios sionistas!
Aunque
la llamada izquierda anda más perdida que el amor al prójimo, ¡malditos
gringos!
Aunque
la avaricia, el egoísmo, el egocentrismo y la egolatría son virus de la nueva
esclavitud, ¡malditos gringos!
Aunque
hay una burocracia contagiada hasta la médula de estos virus, ¡malditos
gringos!
Aunque
algunos simples funcionarios se sienten seres superiores, irrespetando los
méritos de la militancia con muchas décadas de luchas, ¡malditos gringos!
Aunque
haya gente con nacionalidad venezolana que apoya a los gringos, ¡malditos
gringos y sus cipayos!
Aunque
padezca discapacidades por enfermedad y años de sacrificios, estoy listo para
servir a mi Patria y la Revolución en todo cuanto pueda, ¡malditos gringos!
Aunque
el gobierno yanqui esté jactándose de su oprobiosa agresión, el Pueblo
Bolivariano es la reserva moral de este país y la región, nunca nos rendiremos
y lucharemos de las formas que el terreno y las circunstancias lo permitan,
¡malditos gringos!
Aunque
la rabia y el despecho por la afrenta sufrida esta madrugada nos hagan hervir
la sangre, sabremos medir con mente estratégica la situación y no abandonaremos
al Presidente Constitucional Nicolás Maduro y a la Primera Dama Cilia Flores,
nuestros queridos camaradas.
¡Malditos
gringos!
Epílogo
en décimas
¡Viva
la Revolución Bolivariana!
I
Cuna
del Libertador
Por las bestias ultrajada
En la oscura madrugada
Los cobardes sin honor
Provocaron el terror
Bombardeando los hogares
Víctimas por centenares
Desde el aire provocaron
Y a Nicolás secuestraron
Los gringos coñosdemadres.
II
Donald Trump matón bestial
Ladrón de petróleo en barcos
Indultando socios narcos
Sufre obsesión imperial
No conoce la moral
Menos aún la valentía
Patrón de la mafia impía
Que agredió a Venezuela
Sin importar la secuela
Que su maldad causaría.
III
Avaricia y prepotencia
Por encima de las leyes
Trump se porta como reyes
De imperios en decadencia
Desprecia el arte y la ciencia
Y los Derechos Humanos
Se rodea de gusanos
Que pudren la democracia
Y matan la diplomacia
Son del mundo los tiranos.
IV
Donald
Trump es un fascista
Con
adicción al dinero
Saqueador filibustero
Un maldito imperialista
Violador, ladrón, racista
Que debe ser detenido
Antes que este pervertido
Perturbe la paz mundial
Con la guerra universal
Y el planeta destruido.
V
Venezuela es heroísmo
Nicolás lo ha demostrado
Junto al humilde soldado
Que cayó por patriotismo
¡Viva el bolivarianismo!
Que sea siempre nuestra escuela
Aunque el corazón nos duela
Profundo como un volcán
Más unidas lucharán
Hoy, Cuba y Venezuela.
VI
Quedará el tres de enero
Marcado en hierro candente
En el pueblo que es consciente
Del ataque más artero
Bolívar dijo primero
Seamos libres, soberanos
Uniéndonos como hermanos
Venceremos la invasión
¡Viva la Revolución!
La historia está en nuestras manos.
Yldefonso Finol




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