miércoles, 29 de abril de 2026

MARACAIBO, 30 DE ABRIL DE 1821: SALIDA DE LA DIVISIÓN URDANETA RUMBO A CARABOBO

 


Maracaibo 30 de abril de 1821: salida de la División Urdaneta rumbo a Carabobo

La liberación de Maracaibo el 28 de enero de 1821 tuvo un poderoso impacto en el desenlace de la Guerra de Independencia. El pronunciamiento independentista del Cabildo y el Gobernador de la Provincia de Maracaibo, bajo la dirección del General Rafael Urdaneta, significó la toma de una plaza determinante que fue epicentro de los gloriosos sucesos del año 1821. No sólo fue que la acción desencadenara en la ruptura del Armisticio y el reinicio de las hostilidades entre los dos ejércitos, si no que abrió cauce a la consolidación de la fuerza decisiva que Bolívar quería reunir en el centro occidente del país, habiendo empujado al enemigo al ruedo valenciano, con la franja oriental hasta Caracas distraída en resistir al irresistible Bermúdez.  

En la visión totalizante del Libertador, el campo de batalla esos días era toda Venezuela, una fracción del mapa que rondaba en su mente: todo el continente y el archipiélago colonizado por España.

Entre los efectos positivos de la incorporación de Maracaibo a la causa bolivariana, podemos destacar:

-       Acceso a los inmensos recursos de que disponía esta gobernación, incluidos equipamientos militares, personal apto para el ejército, alimentación para las tropas, y capacidad financiera que hasta ese momento estuvo en manos enemigas.

-       Control de los pasos terrestres desde y hacia Maracaibo, y la navegabilidad por el Lago y Golfo de Venezuela, lo que permitió la movilización de importantes contingentes que fueron sumados a la Campaña de Carabobo, como los Húsares de la Guardia más el Batallón Rifles que se trajeron de Santa Marta.

-       Conformación del nuevo Batallón Maracaibo con ciudadanos residentes en la región que se presentaron al llamado de Urdaneta, completando la División que el Prócer zuliano conduciría, más el Batallón Tiradores que estratégicamente había movido en bongos desde Gibraltar la noche del 27 de enero para proteger a los nuevos republicanos de posibles represalias realistas, y los Húsares de la Guardia y el Batallón Rifles que traería por mar y tierra desde Santa Marta.

-       En las fuerzas enemigas que ocupaban plazas cercanas como Coro y Carora, la noticia afectó amargamente sus ánimos, por la sorpresa de tan audaz acción en medio del Armisticio y por el prestigio militar del jefe del movimiento, el General Rafael Urdaneta, un nombre consagrado a lo largo de once años de guerra en los campos de batalla de la Nueva Granada y Venezuela.

-       Por el contrario, los focos patrióticos que resistían en esas comarcas afectas al colonialismo, sintieron un inmenso aliciente de renovar sus bríos, esperanzados en los aires libertarios que se anunciaban, aumentando las adhesiones ante la inminente posibilidad de triunfo independentista; como ocurrió en la península de Paraguaná con las milicias conducidas por la heroína Josefa Camejo, conocida de Urdaneta desde 1814, y con quien logró mantener contacto a través de mensajeros clandestinos.

-       Un inmenso territorio quedaba a merced de las armas nacionales: todo el occidente venezolano, el control de acceso al macizo andino, la costa atlántica neogranadina y la cuenca del estuario maracaibero. 

No menos significativa resultó la buena nueva de poderse abrir Maracaibo a la libertad de expresión de las ideas republicanas con la llegada de la primera imprenta patriótica de manos del Capitán francés Andrés Roderick, primer impresor del Correo del Orinoco y editor del Gobierno Bolivariano en Angostura, quien se estableció en la ciudad puerto haciendo posible la publicación el 9 de junio de 1821 del pionero periódico zuliano El Correo Nacional. Su primer redactor fue José Demetrio Lossada, de familia comprometida con la causa independentista.

El Libertador sabía todo esto, por ello encomendó a su leal compañero iniciar sin demoras la liberación del occidente venezolano, con Coro como plaza inmediata. Las órdenes precisas fueron expedidas el 12 de abril.

Pero, incluso, desde el 8 de marzo, Urdaneta había sido investido de autoridad para “recibir y conceder protección decididamente a cualquier pueblo, distrito o Provincia que siga el ejemplo de Maracaibo y se acoja a nuestras banderas implorándolas después de haber adjurado y desconocido el Gobierno español”. 

Tal fue el caso de Coro en coordinación con Josefa Camejo y la milicia de Paraguaná que declaró su adhesión a la República el 3 de mayo.

Desde Barinas, el 12 de abril de 1821, Bolívar imparte instrucciones por medio del ministro Pedro Briceño Méndez: “Si Usted, pues, emprende su marcha el 28 del corriente sin falta, y acelerándola lo posible liberta a Coro de paso y se adelanta sobre Barquisimeto, es casi seguro que hallará muy poca o ninguna resistencia, porque no habrá tenido tiempo el enemigo de desengañarse y conocer nuestro objeto, para impedirlo. Su Excelencia ha combinado sus operaciones de manera de entretener al enemigo y conservarlo en su error; pero como operaciones de pura diversión no es fácil sostenerlas por mucho tiempo con un gran cuerpo sin descubrir el fin, es de temer que, si no realiza Usted el proyecto en doce o quince días, se frustre y se vea Usted en la necesidad de desistir de él, y el ejército carezca de esa división el día de la batalla. Convencido Usted de la justicia de esas observaciones, no debe perder un instante en abrir la campaña y en adelantarla. Tanto en Coro como en el Occidente, procurará Usted levantar cuerpos de caballería y montarlos bien, aunque sea en mulas, porque es probable que el enemigo destaque sobre Usted algún regimiento de esta arma, que no podrá resistir el solo escuadrón de Cazadores a caballo. También están destinados a servir en esa división los Tenientes Coroneles J. J. Flores y León Ferrer. Este último servirá a Usted útilmente en Coro por ser natural de allí. Si libertada Coro creyese Usted conveniente encargar del gobierno de aquel Departamento al señor Coronel Juan Escalona, lo hará Usted o lo empleará en su Estado Mayor según convenga o se necesite.”

Tan vital le era esta División Urdaneta a la victoria de Carabobo, que el propio Libertador realiza varias acciones de diversión ante fuerzas del enemigo en plazas del llano occidental de importancia menor, para que mirasen hacia otro lado y no a la ruta que recorrería la División que salió de los Puertos de Altagracia el 1º de mayo hacia el Ancón de Iturre vía Coro.

Uno de los asuntos que ocupó grandemente la atención del Libertador fue cómo se debía unir la división del General Rafael Urdaneta al Ejército. Se evaluaron todas las opciones, principalmente dos, la de ir por el lago vía Trujillo-Guanare, y la de tomar todo el Occidente comenzando por la Provincia de Coro y seguir por Carora-Barquisimeto. Ésta última fue la decidida. La salida desde Maracaibo ocurrió el 30 de abril, aunque Vicente Lecuna, en su Crónica Razonada de las Guerras de Bolívar, la ubica el 1 de mayo.

II

La victoria patriota en la Provincia de Maracaibo el 28 de enero, corrió como pólvora en las cercanías. Las noticias pusieron en alerta y carrera a los realistas de Coro que en medio del Armisticio –violándolo- habían tomado el puerto altagraciano. En un primer momento reaccionaron con ánimo combativo; de hecho, habían movido alguna fuerza adicional hacia Casigua, pero en la medida que supieron que Urdaneta formaba una División que tomaría esa ruta, comenzaron a correrse hacia el este, previendo una huida hacia el centro costero del país, donde dominaban.

Por eso la orden superior era muy clara: “Que el deseo y objeto principal de Su Excelencia es que ocupe Usted a Coro a la mayor brevedad, emprendiendo sus operaciones el día 28 del corriente sin falta.”

De manera que la marcha por Coro (y no por Trujillo a través del Lago como se pensó en un primer momento), no fue un movimiento al estilo diversión, sino una marcha de campaña para batir a un enemigo con trescientos años de dominio exclusivo en esa plaza, fuertemente apertrechada y enraizada en la población la tradición realista, con un puerto como la Vela que era punto de fácil comunicación con Puerto Cabello, por donde podrían generarse invasiones sorpresivas que complicaran por la retaguardia la marcha de los dos mil efectivos de la División Urdaneta.

En otra carta del 16 de abril, Briceño Méndez le había enviado a Urdaneta “una lista… de los sujetos que notoriamente son conocidos por adictos a la República en el Departamento de Coro. Ella puede servir a Usted de conocimiento para sus operaciones y para saber las personas en quienes puede depositar alguna confianza. Usted hará de ella el uso que convenga.”

¿Qué operaciones debió concretar Urdaneta desde el 28 de enero, para lograr en tres meses organizar su División, equipándola para la enorme misión que tenían por delante?

Estableció el 28 de abril como fecha tope para el reinicio de hostilidades, Urdaneta ya había tomado ventaja organizando la División conformada por las siguientes fuerzas: el Batallón Tiradores que había venido en bongos desde Gibraltar el 27 de enero; el Batallón Rifles y los Húsares de la Guardia que habían de trasladarse desde Santa Marta; y el nuevo Batallón Maracaibo, creado tras la liberación del 28 de enero con residentes de la región, que logró reunir y entrenar en tiempo récord a 700 jóvenes guerreros.

La ruta de la División Urdaneta fue así: desde el 28 comenzó a mover tropas al lado oriental de la costa lacustre, saliendo completos (menos el Batallón Rifles) el 30 de abril de Maracaibo a los Puertos de Altagracia; toda una masiva operación náutica que contó con el entusiasta apoyo del pueblo añú del estuario maracaibero; luego, el día primero de mayo, tomaron rumbo a Coro, siguiendo el tradicional camino caribeño. Con la vanguardia sorprende un destacamento enemigo en Cumarigure y otro en San Félix. Avanzando hacia Casigua, puso en retirada dos columnas dirigidas por los comandantes realistas Farías (que a finales de julio se pasa al bando patriota) y Miyares.

El esfuerzo de la tropa bolivariana era supremo, toda vez que carecían de medios de transporte suficientes para la pesada carga que debían trasladar. La marcha fue particularmente lenta por tener que llevar en hombros gran parte del armamento, alimento y demás implementos militares.

Pacientemente y con esa voluntad especial que despiertan las causas justas y la pertenencia a una fuerza victoriosa, el personal estaba altamente moralizado, entre otras razones por la prestigiosa carrera que orlaba a su Jefe, el Brillante Rafael Urdaneta. El efecto en el bando enemigo era inverso: verse asediados por una fuerza precedida del laureado General les mermaba toda ilusión de triunfo. Resultado previsible: huida de las fuerzas realistas hacia Puerto Cabello y Valencia.

La hueste independentista sigue por Seque y Zazárida a Mitare, donde arribaron el 9 de mayo. Mientras, en la península de Paraguaná, las milicias se sublevan derrotando en Baraived al enemigo el 3 de mayo.  Resuena con turas en los alisios el nombre de la heroína Josefa Camejo, militante temprana de la causa republicana desde su primera juventud. Esta comandanta revolucionaria estaba en contacto con los agentes clandestinos de Urdaneta, a quien conoció viniendo ella entre la población civil desplazada desde Barinas en alguno de los tramos de la retirada de 1814 hacia Nueva Granada, a quienes Urdaneta guio y dio protección.

Todo el camino de Los Puertos de Altagracia hasta Coro estaba infestado de fuerzas realistas regulares y guerrilleras. Pasando por Urumaco hubo que destinar al Coronel Briceño a combatir una guerrilla leal a la Corona española en Pedregal; ya estando en Coro la División Urdaneta, tocó enviar a Rangel contra esa misma pandilla realista de Pedregal y al Capitán Gómez contra otra en Mitare.

A cuatro leguas de Coro recibió Urdaneta una comisión compuesta de los señores Presbítero Mariano Talavera, Antonio Urbina y José María Miyares, asegurándole que la ciudad acababa de ser evacuada por las tropas españolas, que se habían retirado con dirección a Puerto Cabello, por la costa, y que ellos en representación de la ciudad de Coro, venían a ofrecer su sometimiento al Gobierno de la República.

Rafael Urdaneta entra el día 11 a Coro, luego de recibir en Mitare la delegación coriana que -como era de esperarse- resignaba la ciudad a su mando. Los jefes enemigos Sánchez Lima y Esteban Díaz, huyeron con su guarnición, no sin antes hacer explotar el polvorín con 90 quintales de explosivos que causaron graves daños, con saldo de numerosos muertos y heridos. Las columnas paraguaneras se ofrecieron para perseguirles. Urdaneta instruyó que lo hiciesen sólo hasta el pueblo San Juan de Tocuyo, porque en adelante correrían demasiado riesgo de ponerse a tiro de los enemigos de Puerto Cabello.

La ciudadanía no se sumó mayoritariamente a los independientes, y muchos connotados realistas prefirieron apartarse a sus hatos y playas durante la ocupación patriota, retornando tras la salida de la División de Urdaneta el 28 de mayo rumbo a Carora. En Pedregal se le unieron los del Batallón Rifles, rezagados por escaramuzas que debieron enfrentar en la Guajira contra indígenas wayúu que apoyaban a los españoles. En Coro quedó al mando el Capitán Juan de Escalona, por muy poco tiempo.

El propósito principal de la acción de Urdaneta se había logrado: libertar Coro y obligar al enemigo a retirarse hacia el centro del país; así, al llegar a Carora con su División de dos mil efectivos bien formados, todo el occidente quedaba en poder del Gobierno de la República, y Bolívar había logrado armar perfectamente su estrategia de forzar un combate magno, donde dos ejércitos iban a decidir, en el tablero de la gloria, la conclusión de la guerra.

Desde el Oriente, por donde sale el sol en nuestro territorio Esequibo, el impetuoso General José Francisco Bermúdez, ha llegado hasta Caracas el 14 de junio, de modo que el dominio colonial quedó reducido a la central comarca valenciana y su puerto. Esta operación ordenada por Bolívar se conoce como “Diversión de Bermúdez”, consistente en ocupar al enemigo por ese flanco a fin de distraer y desgastar sus fuerzas, para asestarle con más rigor la derrota en el escenario escogido para la batalla final.

Bermúdez, que por su personalidad tuvo episodios problemáticos para la causa bolivariana, saldó resultados excedentes en esta campaña fundamental de la Patria; bien pudiera llamársele el último Libertador de Caracas.

III

En las Memorias de Urdaneta encontramos testimonio fresco de que aquella campaña para liberar a Coro “tuvo su mayor dificultad en la falta absoluta de bagajes y trasportes”, al extremo que los pertrechos fueron llevados en hombros de la tropa, y hasta los más altos oficiales hubieron de ceder sus caballos y marchar a pie. “Los enemigos con infracción del armisticio habían situado en Casigua una división al mando del Comandante Bernardo Miyares, el cual había hecho ocupar el pueblo de Altagracia, perteneciente a Maracaibo, por una columna al mando de Francisco María Farías, la cual replegó luego que los patriotas se movieron. En el hato de San Pedro (Camanigure) y en el río de Matícora, sorprendieron los patriotas dos destacamentos enemigos, haciendo prisionero al primero con su Comandante y derrotado el segundo que era de caballería, mandado por don Juan Agustín Oberto, cuyo hijo Rudesindo, que después fue patriota, quedó prisionero. La derrota de este destacamento fue bastante para que Miyares con su división evacuase a Casigua y se retirase a Coro por diferentes caminos. Los patriotas siguieron su marcha sin obstáculos, recibiendo muestras de adhesión de los pueblos del tránsito y sin causarles la menor extorsión, antes bien, pagando todo cuanto se tomaba para las tropas, para que recibiesen una impresión favorable del Ejército Libertador, pues era la primera vez que en aquella comarca entraban patriotas.” Se narra en este compendio fundamental de nuestra Historia Patria, que “Paraguaná se había libertado por sí solo al llegar Urdaneta a Coro, bajo la dirección del Teniente de milicias de allí mismo, Segundo Primera…animados heroicamente por la señora Josefa Camejo. Mientras se completaba la incorporación de los cantones de la serranía y se organizaban tropas en la provincia, recibió Urdaneta órdenes de Bolívar para marchar con las fuerzas de su mando para reunírsele en San Carlos, con el objeto de hacer allí la asamblea del ejército, con el cual debía darse una batalla general, que decidiese de la suerte de Venezuela.”

Al partir de la ciudad del medanal, la vieja Todariquiva del Manaure, el General Rafael Urdaneta, designó Gobernador de Coro al Coronel Juan Escalona, quien había salido de una peligrosa clandestinidad de siete años en Caracas, pasando de Curazao a Maracaibo para ponerse a las órdenes de Urdaneta; allí le dejó para defensa de la provincia, algunos oficiales, un nuevo batallón que se creó en Cumarebo, “las milicias de la Sierra al mando de Bonalde y autorización para levantar cuantas tropas pudiera”.

En Pedregal se les unió el Batallón Rifles, después que los venidos por tierra tuvieron que combatir con los indígenas aliados a los realistas en Río Hacha, y resolver la complicada entrada por la barra de Maracaibo la parte que vino en barcos.

Pese a la artera jugarreta del francés Inshauspe, que rebeló nuevas guerrillas realistas en la zona de Mitare y Pedregal, la División no se pudo detener en esta escaramuza porque “las órdenes que Urdaneta había recibido de Bolívar eran tan urgentes que debía cumplirlas, aunque se volviese a perder la provincia de Coro, pues la división que tenía ascendía a 2.000 hombres de buena infantería, que harían suma falta en la batalla general que el Libertador pensaba dar a los españoles. Dejó, por tanto, a Escalona encargado del mando y conservación de la provincia, hasta la decisión de la campaña. Escalona se vio en mil dificultades, porque la provincia toda se le sublevó; más él no abandonó su territorio y sostuvo acciones de importancia hasta que más adelante fue relevado del mando.”

IV

¿Por qué Bolívar asciende a Urdaneta el 6 de junio, 18 días antes de la Batalla de Carabobo?

Dejemos que sea El Libertador Simón Bolívar quien dé la respuesta desde San Carlos el 6 de junio: “Los importantes servicios que el señor General de División Rafael Urdaneta ha prestado a la República en esta campaña, completando la libertad de las Provincias de Maracaibo y Coro, lo hacen acreedor al inmediato ascenso de General en Jefe de los ejércitos de Colombia. Él sirve en el empleo actual desde el año de 1814: constantemente ha estado en campaña y en todas ocasiones ha manifestado su absoluta consagración a la República y virtudes militares que le han merecido siempre la estimación pública y la confianza del Gobierno.”

Esto conceptos serán reiterados con creces al enterarse El Libertador de la enfermedad del General Urdaneta, que lo obligó a permanecer bajo cuidados médicos y delegar el mando de la División en el Coronel José Antonio Rangel, filósofo convertido en combatiente patriota meritorio desde muy joven.

Al efecto dice El Libertador a través de Briceño Méndez: “Está en mi poder el oficio de Usted fecha de 8 del corriente en que participa haber entregado el mando de la división al señor Coronel Rangel, por no ser posible a Usted continuar al frente de ella. Su Excelencia el Libertador a quien he instruido de todo, me manda que, al acusar a Usted el recibo de aquella nota, le dé las más repetidas gracias por los importantes servicios que ha prestado Usted a la República en esta campaña, libertando dos Provincias que por su situación y recursos han sido los firmes apoyos de nuestros enemigos en las épocas anteriores. En recompensa ha sido Usted propuesto al Congreso General para el ascenso a General en Jefe. Su Excelencia ha visto con todo el sentimiento que deben inspirarle los padecimientos de Usted, no sólo por ellos mismos, sino por la falta que hace Usted en el ejército y en la campaña. S. E. desea que se dedique Usted exclusivamente a procurar su restablecimiento y por si el estado le permitiere ocupar algunos momentos en el servicio de la República, está Usted autorizado para disponer en el Occidente todo lo que juzgue conveniente, principalmente en la parte militar y en lo relativo a asegurar la tranquilidad del país y su perfecta pacificación.”  

Tal era la confianza que se había cultivado entre aquellos dos compañeros desde los arriesgados días de la Campaña Admirable.

El 11 de junio se le instruye al Coronel Rangel: “Últimamente, en atención al mal estado de la salud del señor General Urdaneta, y a los sucesos que han tenido los enemigos en San Felipe, ha dispuesto Su Excelencia el Libertador que el señor Coronel Carrillo con el batallón Maracaibo y con la columna del señor Coronel Gómez, marche a batir aquellas fuerzas. Usted le entregará el Batallón con las municiones que necesite en el momento que él se presente a Usted con esta orden… Con este mismo fin es que me manda Su Excelencia ordene a Usted que luego que entregue al señor Coronel Carrillo el Batallón Maracaibo, continúe Usted su marcha hacia este Cuartel General con el resto de la División por la montaña del Altar... En Barquisimeto debe Usted dejar todos los enfermos que traiga la División desde Carora hasta allí, y además los estropeados o cansados que puedan atracarse o agravarse en la marcha hasta aquí.” (San Carlos: junio 11 de 1821).

Efectivamente, en San Felipe, bajo las órdenes del Coronel Cruz Carrillo, el Batallón Maracaibo, renombrado con el honorífico título de “Brillante”, integrado por 700 zulianos, combatió al realista Coronel Tello, impidiendo que esa fuerza enemiga llegase a la Batalla de Carabobo, y haciendo así posible la superioridad bélica que determinó nuestra victoria en ese glorioso campo. Estos hijos de la Tinaja del Sol (Marakai’mbo) inspiraron los versos del poeta Udón Pérez que son Himno para el pueblo zuliano:

En la defensa olímpica

de los nativos fueros

tus hijos sus aceros

llevaron al confín;

ciñendo lauros múltiples

los viste, con arrobo

del Lago a Carabobo,

del Ávila a Junín;

y en Tarqui y Ayacucho

vibraron su clarín.

 

El Coronel Rangel, en sus funciones de suplir a Urdaneta durante la enfermedad, cumpliendo tareas como Comandante del Occidente, murió en Maracaibo en septiembre de aquel año de 1821. Bastante le debe el país a este insigne merideño, cuyo sepulcro, junto al de otros héroes como el cojedeño Manuel Manrique y el cubano José Rafael de las Heras, deberían constituir templos de peregrinación patriótica, y no fosas olvidadas en el anonimato más insolente.

El triunfo en Carabobo lo vino a celebrar Bolívar en Maracaibo. Durante 19 días de jolgorio popular, recostado en hamacas a la sombra de cujíes y cocoteros, El Libertador pensó una vez más sus siguientes pasos, diseñando detalles del plan visionado en el trance de Casacoima que lo llevaría hasta la cumbre del Potosí, tan nítidamente planteado en sus predictivas proclamas.

La Campaña de Occidente que liberó Maracaibo (Zulia), Coro (Falcón), Carora y Barquisimeto (Lara), San Felipe (Yaracuy), y antes el sur lacustre andino, es un capítulo menospreciado por la elitista historiografía oficial de la República desde las hegemonías centralistas del siglo XIX, que despreciaron todo aquello que recordara al Simón Bolívar revolucionario y al primer bolivariano de todos los tiempos, el General en Jefe de la lealtad infinita, el Brillante Rafael Urdaneta.

Las autoridades estadales y municipales de las entidades involucradas, son parte de ese olvido, como productos (víctimas) de una pésima formación en Historia Patria.

 

Yldefonso Finol

Militante Bolivariano

viernes, 24 de abril de 2026

Venezuela, Nicolás y Estados Unidos

 


Venezuela, Nicolás y Estados Unidos

El monstruo pasa por una crisis, anda todo desatinado, pero sigue siendo poderoso, y lleva una presa muy apetecida atrapada en sus mandíbulas.

La República Bolivariana de Venezuela vive una situación extraña en todos los sentidos. La agresión imperialista del 3 de enero de este año, trastocó desde la institucionalidad hasta la cotidianidad, desde las posiciones políticas hasta los estados de ánimo. La soberanía ha sido ultrajada, muchas personas asesinadas, una herida patriótica nos lacera el alma, y un duelo latente se siente silente suspendido en el aire. Seguimos enterrando caídos (Honor y Gloria) mientras hay gentes buscando sacar provecho del trauma. También los hay huyendo hacia adelante, inventando justificaciones, evadiendo enfrentar la verdad, celebrando una “normalidad optimista” que más parece un atajo de regreso a etapas pretéritas.

Verdades tajantes: una parte de la población celebra la invasión (unos calladitos otros con descaro). La alienación no es cuento. El poder de la mentira, la saturación del tedio cibernético, el sicariato comunicacional, manidas “tradiciones” castrantes de la inteligencia, la base espiritual colonizada, más la emigración ideologizada que politiza sus rupturas afectivas según el hipnótico manual antibolivariano, suman una mala vibra fascistizante.

Es cierto que la elite que se considera “clase media”, “blancos”, “descendientes de españoles y otros europeos”, son los más amargados y felices a la vez. Tienen una expectativa arrolladora, sueñan con el exterminio de los “monos” chavistas. Pero que otros hagan la hoguera. En su intimidad, saben que no regresarán a este país “chusma”. Un grupito de esa especie pidió la invasión militar extranjera, como la María Machado, en complicidad con enemigos declarados de Venezuela: el mansito de Juan Manuel Santos, y Uribe Vélez, al que “le faltó tiempo” para matar varios miles de “venecos”.

Los escenarios inmediatos son azarosos. ¿Quién marca la agenda? La falta de una seria política de formación ideológica este cuarto de siglo dejó a la militancia bolivariana sin Bolívar. El mercado (el electoral en este caso) se encargó de crear un menjurje que nadie sabe de qué está hecho. No parece este el momento para dejar las luchas necesarias en las alitas blancas de los ángeles. Al fin, todos le rezan a la misma omnipresencia. Igual se persignan -y reverencian al cielo- el arquero y el que va a disparar el penalti. Los matones más matones del mundo hoy día dicen ser elegidos de dios. Los primeros en usar el manido mantra “el tiempo de dios es perfecto” fueron los neonazis de Tradición, Familia y Propiedad. Ahora lo repiten hasta los estalinistas criollos.

La que sí marca tiempos es la Constitución Nacional. ¿Cuál es el plan? Porque doy por hecho que no nos calaremos el que trajo la brevísima Doggu. ¿O sí?

Los agentes gringos están murmurando por el mundo sobre el 3 de julio. ¿Alguien de nuestra dirigencia pudiera hablarnos con sinceridad de estos asuntos? El pueblo bolivariano sigue sin respuestas (más allá de la pelazón diaria). El desaliento y la dispersión desandan.

La situación de Nicolás es muy preocupante, requeriría mucha más beligerancia de nuestra parte. Abogados conocedores del sistema gringo nos informan acerca de la llamada “segunda audiencia” de Nicolás y Cilia ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York: “1- Los acusados secuestrados el 3 de enero en Caracas quieren tener sus abogados privados. El gobierno Bolivariano de Venezuela ha afirmado, bajo juramento, que la ley en Venezuela los mandata a pagar los gastos legales de ambos acusados. La entidad Office of Foreign Assets Control (OFAC) del U.S. Department of the Treasury (Departamento de Hacienda) ha prohibido la transferencia de fondos, los abogados privadamente contratados de muy buena calidad y residentes en Washington DC y Houston, afirman que si no se les puede pagar solicitan permiso judicial para retirarse de la defensa de Nicolás y Cilia y que ambos acusados tiene derecho a la defensa legal de su preferencia. Se ha dicho que el derecho a tener una defensa legal pagada por el Tribunal está limitada a los ciudadanos de EEUU y contribuyentes al erario. Eso es incorrecto y totalmente falso, el fondo creado por la ley federal Criminal Justice Act (CJA) tiene centenares de millones de dólares disponibles particularmente para casos criminales complejos. Los fiscales federales dicen que no le pueden dar una orden a OFAC, ambos de la rama ejecutiva del gobierno federal. El juez federal Alvin K. Hellerstein le recuerda a la fiscalía que OFAC ya está permitiendo transacciones financieras para lo relativo al petróleo; pero pensar que el juez Hellerstein vaya a desestimar el caso contra Maduro y Flores si no se les permite el pago de abogados privados es sueño de pajaritos preñados. El juez se reservó el fallo y es obvio que cuando escriba una opinión judicial, va a estar adjudicando un choque entre la Rama Ejecutiva de Donald Trump y el derecho constitucional a no intervenir con el derecho a la defensa, preservado por la Quinta y Sexta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos. 2- La solicitud de la fiscalía para la confidencialidad del llamado "descubrimiento de prueba" ocurre todos los días y todavía hay cuatro co-imputados que no han sido arrestados (o secuestrados). 3- La orden para que se le realice un electrocardiograma a Cilia Flores la tienen que administrar con o sin orden judicial. 4- El presidente Donald Trump afirmó que quiere que le añadan acusaciones adicionales a Nicolás Maduro, lo cual generaría una Quinta Acusación Corregida, y ello continuaría atrasando el comienzo del juicio. 5- Seguramente mucha o casi toda la alegada evidencia va a ser tan confidencial que muy probablemente ejerzan la llamada "Classified Information Procedures Act" (CIPA) y esto va a ser muy lento, y probablemente toda la evidencia electrónica y encriptada. Este juicio no va comenzar en 2026 y seguramente será uno de los más largos en la historia judicial de los Estados Unidos.” (Rafael Anglada López, abogado y periodista, patriota boricua solidario con Venezuela)

La estrategia gringa es dilatar el proceso judicial con toda clase de artimañas, sumando otros cargos que no están en la acusación original, etcétera, y, ojo con esto: van a montar un expediente de deslegitimación de la inmunidad que asiste al Presidente Nicolás Maduro, manipulando la memoria institucional del CNE para simular un fraude electoral (el mismo que gritaron desde antes de las elecciones y después de éstas con la violencia criminal que los caracteriza y las víctimas indefensas que dejaron a su paso). Si lograsen imponer esta jugarreta, solicitarán cadena perpetua para Nicolás y la zamurada de picapleitos tarifados por The United States, aspiran embolsillarse una millonada llevando a Nicolás a la “justicia internacional”.

No sobra agregar que, el encabezado de la acusación original contra Nicolás señala el cargo de “narcoterrorismo corrupto y violento” a través del “Cartel de Los Soles”, artificio de una ficción made in CIA que el propio Departamento de Justicia de Estados Unidos desestimó, obviando toda referencia a esta hollywoodense organización “como grupo criminal formal y estructurado”; o sea, inexistente. Por eso el desespero de Trump para que inventen otros tipos delictivos que abulten la amañada acusación.  

Estas cosas hay que hablarlas con nuestro pueblo, de frente. No se hace pedagogía política ni con templetes ni con rosarios. Citando versículos bíblicos no le gana nadie a los “apóstoles” gringos. Ni nos van a respetar (geopolíticamente) por un juego de pelota, todo lo contrario, se lo apropian como un triunfo de su “cultura”.

Lo peor de toda esta situación desgraciada post 3E, es querer normalizarla. No podemos incurrir en la ingenuidad diplomática de llamar a los gringos “socios que dialogan como Estados de igual a igual”, cuando nos acaban de bombardear y amenazan sarcásticamente con volverlo a hacer; muchísimo menos decirles “amigos” a unos genocidas odiados con muchísimas razones por todos los pueblos del mundo, que se ufanan del complot nazisionista con Israel en la martirizada Palestina y la guerra injusta contra Irán, e intentan matar de mengua a nuestra hermana Cuba.   

Como constituyente de 1999, cierro con una propuesta concreta dirigida a nuestro Pueblo, a la Asamblea Nacional, y a la Sala Constitucional del TSJ:

Considerando

Que la actual ausencia forzosa del Presidente de la República Nicolás Maduro Moros, inédita en nuestra prolija y gloriosa Historia Republicana, temporalmente indeterminada, e indefinida en términos de Doctrina y Jurisprudencia, no tipificada en la Carta Magna por provenir de un ataque terrorista cometido por un gobierno extranjero contra nuestro país, durante el cual se secuestró al ciudadano Jefe de Estado y su señora esposa, la diputada a la Asamblea Nacional Cilia Flores,

Considerando

Que la situación anómala provocada por la injustificada agresión constituye un crimen de guerra contra un Estado soberano, y un pueblo pacífico, que vio morir en esta masacre más de un centenar de compatriotas y treinta y dos colaboradores internacionales del Gobierno venezolano, en un desproporcionado despliegue de armamento letal, sin precedentes en el siglo XXI latinoamericano y caribeño.

Considerando

Que el país experimenta un estado de excepción por conmoción exterior que exige la implementación de medidas extraordinarias para salvaguardar la soberanía, la vida de las personas, la integridad territorial, la paz interna y la garantía de los Derechos Humanos violentados por el agresor extranjero,

Acuerda

1.- Mantener a la ciudadana Vicepresidenta Delcy Rodríguez Gómez, como Presidenta encargada de la República Bolivariana de Venezuela, hasta tanto retorne al país, sano y salvo, el titular del cargo, Nicolás Maduro Moros.

2.- No realizar ningún tipo de proceso electoral mientras se sigan ejerciendo coerciones indebidas a la luz del Derecho Internacional contra nuestro país.

3.- Denunciar ante los organismos de justicia internacional habilitados en el marco de la Organización de Naciones Unidas, al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, por crímenes de guerra contra el pueblo venezolano, en su condición de Comandante en Jefe de las fuerzas terroristas que agredieron a Venezuela el pasado 3 de enero de 2026.

La Historia tiene la palabra.

Yldefonso Finol       

miércoles, 25 de marzo de 2026

Pendientes de Nicolás

Pendientes de Nicolás 

¿Qué se está cocinando en los vericuetos judiciales de Estados Unidos contra el Presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores? ¿Hasta qué punto llegará la trama que se ensaña contra la soberanía de Venezuela, contra nuestra autodeterminación, nuestra inmunidad e integridad territorial? 
Mucho de nuestro futuro como nación independiente se juega en el falso positivo montado por el gobierno de Donald Trump, delincuente de lesa humanidad, criminal de guerra, genocida, y un asqueroso etcétera de delitos innombrables confirmados en los expedientes del Cartel de Epstein. 
 No existe la más mínima garantía en un proceso que tiene su origen en una agresión militar contra un país soberano, el secuestro del Jefe de Estado y su esposa, y un saldo en víctimas fatales aún no precisado oficialmente, incluidos treinta y dos colaboradores cubanos caídos en la acción. Esta sola premisa descalifica la patraña judicial. Trump sigue refiriéndose al Presidente Maduro como “dictador”, “narcoterrorista”, “usurpador”, mientras utiliza un tono cínico y ofensivo al hablar de Venezuela, bloquean los pagos de los abogados defensores, y mueven tentáculos para insensibilizar a la opinión pública acerca del caso, una táctica psicológica para que cualquier desenlace le sea indiferente a la mayoría. La fiscalía como parte estatal, no considera al Presidente Maduro un funcionario público de Venezuela, por lo que objetan el pago de la defensa con fondos gubernamentales. 
Desconocer para violentar su inmunidad. Deshumanizar para linchar impunemente. 
Debe llamarnos la atención -a escasas horas de la audiencia pautada para este jueves 26 de marzo- la entrada en escena de voces entrometidas, como el ex canciller colombiano y fracasado aspirante presidencial, Luís Gilberto Murillo, ampliamente señalado como ficha del Departamento de Estado, quien vuelve con maliciosos chismes sobre el calichoso tema de las elecciones venezolanas del 28 de julio de 2024; y -más grave aún- el instantáneo comentario injerencista del presidente Petro, echándole leña al fuego (tal vez para levantar una humareda que distraiga de los terribles problemas que tienen por allá). Usar el adjetivo “adicto” rebota lo sustantivo del asunto desde su locus de enunciación. 
Nada de esto es inocente en la geopolítica del oportunismo y la sumisión, donde dicta cátedra el que nos vetó en los BRICS y le restó importancia al secuestro del presidente Maduro: “esa no es la prioridad”, dijo. Luz verde a la agresión gringa. 
Digamos con José Artigas, “Nada podemos esperar si no es de nosotros mismos”. 
 Pero hay pueblos pendientes de Nicolás y Cilia. Desde nuestra hermana isla de Borinquen, el reconocido jurista Rafael Anglada López, experto en litigar en las “entrañas del monstruo”, ha publicado su visión del caso: “La preparación del juicio contra Nicolas Maduro y Cilia Flores. Trato de seguir diariamente el Docket del caso en Manhattan. Se habla fuera del Tribunal innumerables disparates, generados por la inteligencia enemiga y porque la opinión pública internacional no conoce los extremos de un juicio en lo penal en Estados Unidos. El próximo jueves 26 de marzo se llevará a cabo la primera vista judicial desde que los secuestraran en Caracas el 3 de enero y comparecieran esposados el 5 de enero en Manhattan. El 26 no es el juicio, ni tan siquiera "se conocerán" las evidencias en su contra. Hay cuatro asuntos inminentes. 1- Washington no quiere permitir que el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela le pague privadamente los honorarios profesionales a los abogados de Washington y Houston seleccionados por los acusados. La alternativa anunciada por la defensa es que el Tribunal archive las acusaciones, o les permita renunciar a dicha representación legal. Entonces el Tribunal les nombraría abogados seleccionados por el mismo Tribunal (a ganarse $177 la hora, dentro y fuera del Tribunal), aunque no tengan la confianza de los acusados; 2- se empezará a hablar de la entrega de la evidencia no testifical (todo excepto la identidad o lista de los testigos en su contra). La evidencia ahora se entrega electrónica, encriptada y así continuará hasta el final del juicio; 3- temprano se discutirá la llamada "inmunidad soberana de Jefe de Estado”. La Rama Ejecutiva no reconocía al gobierno Chavista y a Maduro, desde 2019. Lo reconoce ahora a partir de la presidenta designada, Delcy Rodríguez. El propio Tribunal había adjudicado, hace cinco años, que el gobierno de Maduro era un Estado "truhán" ("rogue State"). 4- Se tendrán que discutir las condiciones carcelarias en Brooklyn, celdas en solitaria de dos metros por tres metros, cada uno por separado. Cuando se ha dicho que ha habido "visitas conyugales" es falso, lo que ha habido, una vez, es una reunión relativamente corta tras cristales a prueba de balas. Nada que ver con una "visita conyugal" entre dos seres humanos, con la consabida intimidad. A menos que haya una solución política, por ejemplo, un canje, el juicio no será en 2026. Esta batalla va para largo.” 
Medios nada amigos de la Revolución Bolivariana como France 24 reconocen que Nicolás está en condiciones de aislamiento, en una celda “diminuta” donde no entra el sol, y con apenas acceso muy limitado a internet y llamadas telefónicas, en una prisión donde hay detenidos altamente peligrosos…por lo que califican de vulnerable su seguridad. ¡Mucho guillo! 
Estamos agradecidos por las muestras de afecto sincero expresadas por los valerosos combatientes iraníes y del eje de la resistencia contra el sionismo, así como de nuestra hermana Cuba (flagelada al extremo por el fascismo imperialista yanqui), y las manifestaciones de los movimientos solidarios alrededor del mundo que sostienen la más humanitaria de las causas: el antiimperialismo. 
Estar pendientes de Nicolás es seguir creyendo en la posibilidad de una Patria libre e independiente. 

Yldefonso Finol 
Militante Bolivariano

domingo, 8 de marzo de 2026

DEFENSA DE NICOLÁS

 


DEFENSA DE NICOLÁS

No apelaré a los exánimes papeles del Derecho Internacional. Nicolás Maduro es un prisionero de guerra, tal cual él mismo se declaró en la primera -y única- comparecencia ante un tribunal yanqui. Él es el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, secuestrado junto a su señora esposa, la diputada Cilia Flores, durante una agresión armada, premeditada y alevosa, por parte del gobierno de Estados Unidos, resultando asesinadas una gran cantidad de personas, aún no precisada por la vocería oficial. Urgimos la publicación exacta de los nombres de las víctimas, héroes y mártires, de ese ataque criminal, a quienes debe erigirse un monumento en su honor para que ésta y las nuevas generaciones nunca las olviden, y sean recordadas con el dolor y la veneración merecida. Este crimen imperdonable debe ser procesado como acto terrorista y sus perpetradores materiales y autores intelectuales, ser juzgados legítimamente por nuestro Poder Judicial.

He allí una paradoja que por sí sola desmonta -por inmoral- el juicio que se le pretende seguir al Presidente Nicolás Maduro en una jurisdicción incompetente e invasiva, extraña e ilegítima, amañada y corruptora del derecho consuetudinario, de la doctrina y jurisprudencia del derecho desarrollado en el marco de las Resoluciones, Declaraciones, Convenciones y Estatutos de la Organización de Naciones Unidas; instancia necesaria, pero herida de muerte por la inutilidad en que la ha hundido la prepotencia de los fanáticos hegemonistas y extremistas que gobiernan Estados Unidos.

El primer argumento en defensa de Nicolás es la falta de autoridad moral de quienes le retienen y le pretenden juzgar. (Y no me detendré en debatir la podredumbre moral de esa sociedad imperialista-sionista que he calificado como la “Civilización Epstein”).

La violación de nuestra soberanía y la vulneración de la inmunidad del Jefe de Estado a través de un acto de guerra (no declarada formalmente, aunque ejecutada en versión multiforme desde hace dos décadas), desautoriza al país agresor que por atajos írritos se autoproclama agente perseguidor y verdugo antes que juez. Esto constituye un precedente peligrosísimo en el concierto de naciones, que descarrila las prácticas diplomáticas, el derecho de igualdad de los Estados soberanos, las elementales relaciones de convivencia pacífica, sustituyéndolas por la barbarie, esa que los filmes gringos llaman “ley del oeste”.

En los orígenes del agravio a la dignidad bolivariana, la mentira. La narrativa imperialista contra Venezuela se ensañó en la persona que encarna el proyecto emancipatorio construido por la Revolución Bolivariana: Nicolás Maduro, el elegido para continuar la obra del Comandante Chávez. Recordemos que vivimos un proceso de fascistización imperialista global, y que la primera arma del flagelo nazi-fascista (sionista) es la falsedad. Las acusaciones que repetidamente se han lanzado hacia el Presidente Maduro son todas calumniosas. Donald Trump, que actúa como dictador en su país y lo aspira hacer en todo el mundo, se refiere a nuestro Presidente como “dictador narcoterrorista”, y lo corean la transnacional mediática antibolivariana, los presidentes cipayos citados en Miami por el “emperador” mostaza (más algunos invisibles), y las derechas furibundas de todos lados.

Nicolás Maduro es un trabajador, persona humilde, decente y generosa. Nunca ha cometido ningún tipo de delito, ni siquiera alguna falta menor. Su trayectoria es fácil de conocer, porque desde joven hizo vida pública como activista social en las barriadas caraqueñas, donde practicó deportes, aprendió música que interpretó con sus amigos en agrupaciones juveniles, abrazó los ideales socialistas, participó en movimientos populares por reivindicaciones ciudadanas, levantó una familia, se hizo sindicalista, líder democrático, impulsó cambios que el país reclamaba por vías pacíficas, llegó a parlamentario, luego fue electo constituyente en 1999 y es uno de los padres de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

Nicolás es un político dialogante, de buen talante y que gusta cultivar la amistad, como buen venezolano y bolivariano que es; lo demostró internacionalmente como Canciller, promoviendo escenarios de encuentro entre pueblos hermanos y en la consolidación de espacios multilaterales, donde prevalecieran la paz y la cooperación, la preeminencia de los Derechos Humanos y la preservación de la vida como valor supremo, en vez de las guerras y las odiosas discriminaciones que siguen teniendo adictos en los imperialismos y mentalidades neofascistas.

Como Presidente Constitucional, tuvo que enfrentarse a las sucesivas agresiones fraguadas por Estados Unidos, las oligarquías vecinas y la derecha pitiyanqui, que casi destruyeron nuestra economía con la guerra híbrida mutante que nos aplicaron desde el Decreto Obama, y llegaron a intentar todas las formas de violencia, incluido el magnicidio. Aún así, reconstruimos el tejido productivo y la asistencia social hacia los sectores más vulnerables, por encima de la maldad desplegada por nuestros enemigos: pandilla de ladrones vendepatria.

Nunca podrán mostrar una prueba ni un elemento de convicción serio de las acusaciones falaces que han proferido con el único propósito de estigmatizar a una persona inocente para liquidar al militante revolucionario que les estorbaba.

La opinión pública universal debe saber estas verdades. Estados Unidos ha cometido crimen de guerra contra Venezuela, como lo venía haciendo contra Cuba, y en macabra alianza con Israel en Palestina, Líbano y ahora en Irán.

Estados Unidos no tiene autoridad moral, ni legitimidad institucional, ni jurisdicción legal, ni razón política, para juzgar a Nicolás Maduro y Cilia Flores. Lo único que procede es retornarlos sanos y salvos a nuestra Patria, para retomar la digna normalidad que merecemos, en cumplimiento cabal de la Carta Magna.

El chantaje extorsivo, las dilaciones y manipulaciones del írrito proceso, el montaje de jugarretas con supuestos “juristas” lacayos en la CPI, la imposición del “plan de tres fases” de los corsarios yanquis, anuncian un tiempo de confrontaciones que pueden retrotraernos a dilemas de siglos pasados, sólo despejados por la claridad y el heroísmo de nuestros Libertadores.

 

Yldefonso Finol       

domingo, 1 de marzo de 2026

EL FASCISMO GLOBAL IMPERIALISTA: LA CIVILIZACIÓN EPSTEIN CONTRA LA HUMANIDAD

 


EL FASCISMO GLOBAL IMPERIALISTA: LA CIVILIZACIÓN EPSTEIN CONTRA LA HUMANIDAD

Lo que Hitler, Musolini, Franco, el Imperio japonés, y sus tentáculos, no lograron consumar en la primera mitad del siglo XX, lo están intentando imponer en la actualidad Estados Unidos e Israel con la complicidad de los imperialismos segundones de Inglaterra y Europa, las oligarquías lacayas y partidos ultraderechistas en todo el mundo.

Es el Fascismo Global Imperialista, que tiene del viejo nazi-fascismo románico y germánico, la motivación hegemonista imperial, expansionista, etnocéntrica, racista, y el uso de la mentira, los mitos colonialistas alienantes, el odio xenofóbico y aporofóbico, justificantes de la violencia terrorista como herramienta para alcanzar sus propósitos.

Un componente fundamental de la estrategia hegemónica de este Fascismo Global Imperialista es la guerra cognitiva-sensible, que llevan a cabo utilizando el vertiginoso desarrollo de las tecnologías comunicacionales en manos de sus monopolios. La transnacional mediática, el control de las redes antisociales, la industria cultural recolonizadora, el manejo conspirativo de la apropiación de datos personales, conforman un complejísimo entramado de dominación ideológica y manipulación psicopolítica que ha tenido como primera víctima el espíritu gregario, la solidaridad, los sentimientos empáticos, todo lo que hace virtuosa a la especie humana, convirtiendo multitudes en agentes de la avaricia del capital, seres sin capacidad de discernimiento, ensimismados en el más nefasto individualismo, desarraigados de las nociones de soberanía, identidad, humanidad.

¿Qué humanidad puede resultar de este proceso civilizatorio del oprobio y el desamor?

¿Qué mundo puede surgir de la impunidad con que Estados Unidos e Israel masacraron en Gaza los últimos reductos del humanismo?

¿Qué “sociedad de naciones” puede existir cuando todo el acervo del Derecho Internacional ha sido demolido por estos monstruos desalmados?

¿Quedará abolido el derecho a tener dignidad, porque hay que inclinar la cerviz ante los matones universales?

¿Todos los humanismos nacidos tras siglos de luchas y desarrollo de perspectivas emancipatorias, de fuentes religiosas o filosófico-políticas, como el cristianismo, el marxismo, el bolivarianismo, quedarán derogados ante la tiranía global del afán de codicia, el supremacismo, la megalomanía, el apartheid, el genocidio, el desprecio hacia la diversidad intrínseca a la condición humana?

¿Se confirmará que la democracia liberal burguesa no vacila en mutar a fascismo cuando de preservar o ampliar el predominio del capital se trata?

Lo vivimos en Venezuela durante los sucesos recordados como “El Caracazo” en febrero y marzo de 1989. La fascistización como mecanismo de exterminio de la disidencia y el reclamo popular.

Bien lo dijo Lenin: “en lo político, el imperialismo es una tendencia creciente a la violencia y la reacción”. Lo vivimos el 3 de enero cuando los gringos nos bombardearon asesinando a centenares de compatriotas para secuestrar al Presidente Maduro junto a su esposa Cilia Flores, y con ambos, al país entero, que ahora es rehén bajo el chantaje extorsivo de los criminales regatones del norte. Lo vive el generoso pueblo iraní, tan amigable y siempre solidario con la Venezuela Bolivariana, al cual abrazamos fraternalmente. Lo padece nuestra hermana Cuba, campeona del internacionalismo humanitario, a quien se pretende asfixiar con una guerra económica bestial.

Terribles precedentes para la humanidad que sobreviva, para esas nuevas generaciones condenadas a olvidar sus raíces, su épica, su honor nacional, so amenaza de perecer bajo las armas de lo más inmoral del género humano: el sionismo o civilización Epstein.

Los modelos educacionales neutrales, burocratizados hasta el hastío, la cultura farandulera, los discursos medias tintas, en países antes colonias, devenidos en dependientes estructurales, exportadores de materias primas, atados al extractivismo depredador, y cuyos talentos profesionales son robados por las metrópolis del capital monopólico, nos sentencian a la perpetuación del neocolonialismo expoliador y degradante. Es la fáctica e insalvable inviabilidad de ese espejismo enajenante que aún llaman “desarrollo”.

El Libertador Simón Bolívar (a quien no debe citársele falazmente), nos advirtió el 5 de agosto de 1829 lo que ya sabemos sobre Estados Unidos, “predestinados a plagar la América de miserias en nombre de la libertad”; pero un día antes, allí mismo en Guayaquil, en carta a Mariano Montilla, sentenció que “un nuevo coloniaje será el patrimonio que leguemos a la posteridad”.

Nueve años atrás, el 27 de julio de 1820, desde su Cuartel General en Cúcuta, giró instrucciones al General Rafael Urdaneta sobre el trato que debía darse a los comisionados del jefe realista Pablo Morillo, quien buscó una negociación con Simón Bolívar: “Usted deberá notificar de parte de la República a los señores comisionados la voluntad del gobierno y el pueblo que por hacer desaparecer la mancha de ser español está pronto a desaparecer de la faz del mundo, y que sólo oirá con placer de parte de sus enemigos su eterno adiós. Esta es la conducta que deberá Usted seguir en el caso de no ser la misión conforme lo demandan los derechos y el respeto que han sabido inspirar las armas de la república a sus enemigos, a quienes jamás verá sino rendidos o solicitando paz”.

La Revolución Bolivariana es heredera de ese legado sagrado, así lo obliga el Artículo 1° de la Constitución Nacional. Nuestra solidaridad con los pueblos que luchan por su autodeterminación contra los empellones imperialistas, ha de ser invariable hacia nuestros hermanos en causa e historia. ¡Honor y Gloria a todos los héroes y mártires de esta resistencia irreductible e inclaudicable!

    

Yldefonso Finol

Militante Bolivariano

sábado, 21 de febrero de 2026

LA AGRESIÓN IMPERIALISTA DEL 3 DE ENERO: HISTORIA Y MEMORIA

 


LA AGRESIÓN IMPERIALISTA DEL 3 DE ENERO: HISTORIA Y MEMORIA

La memoria colectiva es la savia de la conciencia histórica que forma pueblos libres.

La historia es la concatenación de procesos sociales en el transcurso del tiempo, no sólo factible de rememoración (y estudio) de determinantes hechos pasados, sino también de las vivencias del presente condicionadas por ese devenir precedente, y condicionantes a la vez, de la proyección y construcción que podamos hacer del futuro.

El pasado, aunque fácticamente es un rango inmodificable, no por ello limita nuestra capacidad crítica de apropiación del conocimiento histórico, para someterlo a la reinterpretación y comprensión, a la luz de las contradicciones de intereses que han movido las transformaciones de las realidades concretas en toda la existencia de la humanidad.

El ataque imperialista del 3 de enero contra Venezuela marca un hito histórico; es necesario pues, que nuestro pueblo conozca lo más a fondo que sea posible, las verdades que rondan este hecho gravísimo, para que la memoria colectiva post agresión, pueda analizar e interpretar concienzudamente las variables actuantes y consecuencias en el desarrollo de estos días aciagos y el futuro de la Patria, incluida la vindicación de nuestra soberanía mancillada, justicia para las víctimas del acto de guerra, y la suerte del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, rehenes del gobierno que los secuestró, secuestrando con ellos al país entero.   

Recordemos que ha sido una práctica estadounidense sacar a la fuerza presidentes latinoamericanos y caribeños que les son molestos. Algunos honorables dignatarios fueron eliminados físicamente con atentados terroristas orquestados por la CIA o fueron objeto de golpes de Estado, en países donde las fuerzas armadas sirvieron como fascistas subalternos del imperialismo bajo la Doctrina de Seguridad Nacional.

Un caso poco citado es el haitiano, por el racismo y la indiferencia con que se ha castigado a ese pueblo hermano. El presidente Jean-Bertrand Aristide fue secuestrado junto a su esposa (28-02-2004), obligado a abordar un avión con rumbo desconocido, hasta aterrizar -veinte horas después- en la República Centroafricana. Estados Unidos -en complicidad con Francia- perpetró el rapto. La injerencia imperialista venía desde finales del siglo XIX, con invasión militar a comienzos del XX y la imposición de la terrible dictadura fascista de los Duvalier, destruyendo su aparato productivo endógeno y empobreciendo al límite su población, bajo un régimen de terror permanente.

Aristide emergió desde las comunidades hundidas en la miseria y fue encarnación de la esperanza desde los tiempos de la primera independencia (que la culta Francia en su despecho, truncó con el chantaje de una “indemnización” insoportable). Precedieron al secuestro, el linchamiento contra el sacerdote que abrazó la Teología de la Liberación (catalogada como enemiga de USA en el Documento de Santa Fe I), al que ofendían llamándole “ratón” y falseando un relato como paciente psiquiátrico que difundió el New York Time, junto a la desalmada presión financiera de Estados Unidos, la cooptación de la fuerza armada y la creación de escuadrones de la muerte, en una Haití martirizada desde la invasión europea que exterminó a sus originarios habitantes tainos y esclavizó pueblos africanos como parte de su avara civilización.

El proyecto imperialista estadounidense, desde los mitos religiosos y la ideología supremacista que le dieron origen, llegó a concretarse fundamentalmente por la opresión y el saqueo que impusieron violentamente en Nuestra América. Particularmente, el petróleo de Venezuela fue un recurso clave en ese proceso durante el siglo XX.

Una de las aportaciones más importantes de la Doctrina Bolivariana es el ejercicio permanente de memoria histórica, tal como lo practicó El Libertador en su método de análisis situacional, patentizado en documentos como el Manifiesto de Cartagena (lecciones para rescatar), la Carta de Jamaica y el Discurso de Angostura.

La agresión bélica del 3 de enero amerita un llamado general a la reflexión patriótica, un análisis profundo del hecho y sus secuelas, para el esclarecimiento del pueblo bolivariano que tendrá que procesar este golpe y repensar nuestra irrenunciable lucha por la soberanía, la autodeterminación y el modelo emancipatorio que nos planteamos construir. Los cambios vertiginosos -bajo amenazas- no son accesibles al pueblo trabajador que debe atender el difícil día a día familiar; menos para esa gran porción de la población hipnotizada por las redes antisociales, donde el fascismo imperialista global convierte en “verdades” las mentiras y en “valores” dominantes el individualismo exacerbado, el desdén hacia los semejantes, la antipatía, la xenofobia, el culto al capital y la aspiración masiva al servilismo proimperialista.

Bolívar nos hablaba de “aprender la verdad”, esa que “pura y limpia, es el mejor modo de persuadir”. “Las lecciones de la Historia” -nos decía- “la experiencia de veinte años de revolución han de serviros como otros tantos fanales colocados en medio de las tinieblas de lo futuro”. Hurguemos en nuestro acervo histórico hasta desenterrar las raíces de las nebulosas visiones del enrevesado presente.

Han proliferado opiniones sobre lo sucedido en nuestro país con la agresión gringa. Se ha citado a Lenin mencionando su obra “Un paso adelante, dos pasos atrás”, un texto referido a la crisis dentro del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia (¿…?), donde el autor critica lo que en elemental suma algebraica resulta caminar en reversa. Hay cierto estilo “Dieterich” rondándonos: gente que nos dice qué hacer y cómo proceder en nuestra revolución, mientras que no han sido capaces de hacer la suya en sus países. Pero, bueno, se les agradece el interés, si es desinteresado. La solidaridad será siempre bienvenida, sobre todo cuando más se le requiere, como en el caso de Cuba actualmente.  

Para tornar al tema de la verdad histórica, de esa magna obra de Lenin rescatamos su noción de la misma: “La dialéctica genuina… estudia los giros inevitables, demostrando que eran inevitables mediante un estudio detallado del proceso de desarrollo en toda su concreción. Uno de los principios básicos de la dialéctica es que no existe la verdad abstracta; la verdad es siempre concreta...”    

Como pueblo revolucionario necesitamos empoderarnos en las verdades de este tiempo, para rediseñar el mapa de nuestras utopías en el universo de lo posible, preservando la capacidad creadora en resistencia de las fuerzas bolivarianas. En palabras de Mao Zedong, la práctica es el criterio de la verdad, y requerimos dar el salto de lo sensorial a lo racional, para descifrar la síntesis de las contradicciones en que nos desenvolvemos. Salir de la perplejidad, repensar las formas de lucha, reafirmar nuestra esencia antiimperialista. Siguiendo con Mao, “podemos percibir con mayor profundidad sólo aquello que ya comprendemos…La sensación sólo resuelve el problema de las apariencias, únicamente la teoría puede resolver el problema de la esencia”, que nunca podrían resolverse separándolos de la práctica.

Entonces, la urgente necesidad de leer en términos históricos la situación del país a partir del criminal ataque estadounidense, bajo el chantaje de apuntarnos desde el Caribe con una flota descomunal (anticomunal), amerita un llamado -unitario y no elitista- al encuentro dialogante entre patriotas, que permita crear la más clara teoría (guía de la praxis revolucionaria) para la comprensión de la historia que debemos honrar y continuar colectivamente, en las condiciones más adversas incluso.  

Hoy más que nunca, el enemigo es el imperialismo, y la resistencia, nuestro deber con la Patria y los pueblos hermanos.

 

Yldefonso Finol

Militante Bolivariano

lunes, 9 de febrero de 2026

PARA NOMBRAR A CUBA

 


PARA NOMBRAR A CUBA

Para nombrar a Cuba hay que adentrase con luz de espíritu en las confluencias originarias arahuacas que se fundieron en el ser ancestral taino del archipiélago verde poseedor de las delicias en el universo primario de nuestras sagradas raíces.

Ser el cuerpo en llamas de Hatuey con su dolor, su heroísmo y sus cenizas sembradas en la sangre de todas las generaciones que nacieron de su martirio.

Ser paridos por Mariana Grajales en la fundición de su vientre creador del bronce titánico que hace Patria y Matria como cantos del areito en la manigua poseída por la canícula forjadora de valentías imperecederas.

Para nombrar a Cuba hace falta mucha humanidad magnánima abrazando la poética sublime de José Martí, con un jardín florido del amor universal irreductible, que tiende al infinito cuando un corazón palpita declamando cubanía como sinónimo de vida edificante, verso del horizonte que imanta lo maravilloso.

Ser la palabra luminosa que se crece en la distancia del tiempo como el anchuroso mar que le acoge cual ombligo de la virtud y la creatividad.

Decir Cuba es revivir la historia gloriosa de nuestros libertadores en el andar cotidiano del presente, con sencillez, pero con virilidad; con sacrificios inmensos, sin renunciar a la sonrisa y la ternura.

Porque Cuba es un tótem de soberanía arrancada de las fauces del monstruo con la fuerza invencible de la hermandad de un pueblo; es la madre de las revoluciones por la utopía pendiente en Nuestra América: no se entiende nuestro sueño de un mundo mejor sin la Revolución Cubana.

Porque para hablar de Cuba hay que reivindicar la épica que rompió cadenas en la expoliada África del apartheid, saldando con sus fierros y sangre la deuda de siglos oprobiosos con esa parte sufriente de la más aberrante paradoja humana que fue la esclavitud.

Sólo Cuba es ungüento medicinal en la piel discriminada, lacerada, marcada a latigazos en el alma del humano esclavizado por el humano desalmado, el avaro, supremacista, el explotador colonialista, el blanco europeo y anglosajón, el sanguinario capitalista. Las bestias rubias que enfrentó Sandino, los regatones del norte sobre los que advirtió Bolívar, esos en cuyas entrañas descubrió Martí que debían ser detenidos a tiempo…los enemigos de Cuba, mis enemigos, nuestros enemigos.

Para nombrar a Cuba, la proeza del altruismo ha creado un lenguaje de pioneros multiplicadores que colman la isla del saber, las artes y ciencias, y aún se derraman generosos manantiales de luces para otros pueblos que han ido a esa ínsula escuela a obtener tesoros de la episteme que les habían sido negados por la segregación opresora. Porque Cuba graduó médicos africanos, árabes, latinoamericanos y caribeños, mientras el imperialismo hacía guerras bacteriológicas, bombardeaba naciones, apoyaba los apartheid y genocidios.

Cuba es la diplomacia vestida de batas blancas, un ejército de sanaciones que no se arredra por las dificultades, como ese pueblo admirable que da lecciones de resistencia a los más corajudos luchadores por la autodeterminación y la independencia. La fortaleza moral de Cuba obliga reciprocidad en el amor demostrado con creces.

Para nombrar a Cuba los enemigos y los dudosos, los ignorantes e indiferentes, deben desinfectarse la jeta.

Porque cuando se dijo la palabra honor se erigió en nuestra historia un maestro de las enseñanzas y los valores llamado Fidel Castro Ruz, sin cuyo legado no existiría Cuba ni el derecho de la raza indoamericana a creer en la igualdad y una vida libre de hegemonías neocoloniales.

Porque para hablar de Cuba hay que hablar de Fidel.

Él trazó un camino irrenunciable de decoro, arrojo, sabiduría, victoria. El pueblo cubano lo creó de sus más sentidas luchas y anhelos libertarios.

Cuba ha sido con Fidel y los suyos, la cuna de la solidaridad, el desprendimiento, la fraterna comunión multicolor a la que siempre estuvo abierta en las duras circunstancias de Latinoamérica y el Caribe, y todos los pueblos en un mundo atribulado por las agresiones imperialistas, porque, además, a Cuba le ha tocado ser la primera línea de este reto humanitario: enfrentarse al imperialismo brutal y criminal, hoy pretendiendo imponer el fascismo global a fuerza de atroces despropósitos.

En esta hora de extremo terrorismo de Estado perpetrado por el enemigo histórico, donde el neonazi gobierno de Estados Unidos intenta asfixiar a Cuba, hay que manifestar con resonante concreción, el rechazo más enérgico contra ese flagelo imperialista, y la más elevada solidaridad con Cuba, que se la ha ganado sin lugar a dudas con su amorosa entrega a la innegociable causa de una mejor humanidad.

En el Centenario de Fidel, no podemos fallarles a nuestros hermanos. La solidaridad con Cuba en este tiempo dominado por la ideología capitalista de la indolencia y el desamor, es una obligación moral.

¡Viva Cuba sin criminales coerciones imperialistas!

 

Yldefonso Finol

Militante Bolivariano