domingo, 16 de agosto de 2026

EL PUEBLO BOLIVARIANO RECHAZA FIRMEMENTE EL ACERCAMIENTO DEL GOBIERNO ENCARGADO CON LOS GENOCIDAS ISRAELÍES

 


El Pueblo Bolivariano rechaza firmemente el acercamiento del gobierno encargado con los genocidas israelíes

 

Desde la resistencia antiimperialista en la República Bolivariana de Venezuela y la gente decente de todo el mundo, repudiamos cualquier intención del gobierno encargado de abrirle las puertas de la Patria del Libertador Simón Bolívar a la más sanguinaria maquinaria de muerte y degradación humana que conozca la historia contemporánea: el sionismo.  

Paradójico y extremadamente decepcionante, que la burocracia central, alejándose del sentimiento generalizado y la conciencia humanista, como también de los lineamientos bolivarianos en materia de política exterior, se preste a la maniobra del fascismo global imperialista que busca “lavarse” la imagen en el peor momento en que sus atrocidades han sido cometidas y mostradas con el mayor desparpajo y cinismo, sobre centenares de miles de víctimas fatales, masacradas por su tétrica maquinaria de muerte.

Las derechas latinoamericanas, los fascistas subalternos del imperialismo gringo, nuestros peores enemigos, son peones del sionismo genocida. ¿Se arrastrará a ese nivel de ignominia a la Patria de Bolívar y Chávez?

Pensamiento del Libertador Simón Bolívar

Febrero de 1824 en Pativilca, Bolívar caracteriza a estos genocidas que hoy día pretenden usar a Venezuela como experimento de marketing burlando la inteligencia y sensibilidad de nuestra ciudadanía; al referir las conductas avaras y egoístas de determinados compatriotas, no vaciló en afirmar: “son unos judíos que no piensan más que en el dinero”.

Entiéndase el término en el contexto de la época, sin que desvíe la intención hacia un asunto de religiones; evidentemente se refiere a una conducta social, que pensadores alemanes del siglo XIX, pertenecientes a familias de ese credo, llamaron “judaísmo práctico”. Sabemos que no son sinónimos judío y sionista. Pero son estos últimos quienes hacen uso fraudulento del chantaje religioso.

Eso lo practicaron los agentes gringos contra la Gesta Bolivariana. El “diplomático” William Henry Harrison lo escribió el 7 de septiembre de 1829: “El drama político de este país se apresura rápidamente a su desenlace. Obando (José María, arribista infiltrado por Santander) se encuentra en el campamento de Bolívar seduciendo a sus tropas. Córdova ha seducido al batallón que está en Popayán y se ha ido al Cauca y Antioquia, las cuales están maduras para la revuelta… Se distribuye dinero entre las tropas, sin que el gobierno tenga todavía conocimiento de estos movimientos.”

Alguien los cría, y el dios dinero los junta.

La Doctrina Bolivariana que rige los valores y principios de dan existencia a esta República -según nuestra Constitución de 1999-, señala claramente el repudio al colonialismo como su primer componente esencial.

Concepto fundamental de nuestra Doctrina Patria es el Equilibrio del Universo, asomado por vez primera en la Gaceta de Caracas del 31 de diciembre de 1813: “La ambición de las naciones de Europa (la que crearon el sionismo) lleva el yugo de la esclavitud a las demás partes del mundo, y todas estas partes del mundo debían tratar de establecer el equilibrio entre ellos y la Europa para destruir la preponderancia de la última. Yo llamo a esto el equilibrio del universo, y debe entrar en los cálculos de la política americana.”

En 1825, atento a las amenazas de una posible invasión contrarrevolucionaria por parte de las potencias imperiales (Santa Alianza) contra las nuevas repúblicas independizadas, Bolívar reiteró: “Debemos imitar a la Santa Alianza en todo lo que es relativo a la seguridad política. La diferencia no debe ser otra que la relativa a los principios de justicia. En Europa (la colonialista que creó el sionismo) todo se hace por la tiranía, acá por la libertad, la que ciertamente nos constituye enormemente superiores a tales aliados. Por ejemplo: ellos sostienen a los tronos, a los reyes; nosotros a los pueblos, a las repúblicas; ellos quieren la dependencia, nosotros la independencia.”

Bolívar confronta a los opresores, a los que pretenden dominar con violencia a los pueblos, al capital transnacional convertido en aparato de guerra imperialista. El Libertador denuncia la abominación de la esclavitud y el genocidio que impusieron los invasores europeos contra los pueblos originarios del “Nuevo Mundo”. Siguiendo las lecturas de Bartolomé de Las Casas, les llama monstruos, tal como llamaría a los sionistas de la actualidad.

Esa voz libertadora la encarnó Hugo Chávez al romper relaciones con el ente genocida, asesino de niñas y niños, que exhibe y vocifera su degeneración con total impunidad. ¡Vergüenza es lo menos que despierta en la gente digna el despropósito de reanudar vínculos con los matones cleptómanos!

Es un crimen imperdonable asociarse con Israel: monstruo insaciable provocador de sufrimiento y muerte, maquinaria transnacional de guerra y depravación; no debe ser recibido en la Patria de Simón Bolívar, y debe ser expulsado de Naciones Unidas.

Recientemente se han visto desplegados símbolos de la organización terrorista israelí en eventos públicos en teatros y ciudades de nuestro país. No debe olvidarse que está planteada una tremenda lucha sensible-cognitiva y no se debe ceder espacio a fuerzas abiertamente enemigas de la paz y la convivencia, además, oficialmente la República Bolivariana de Venezuela ni siquiera tiene relaciones diplomáticas con el ente sionista. Sería una artera puñalada a la Revolución Bolivariana abrirle las puertas de la Patria a ese flagelo de la humanidad.  

Israel es un un aparato del crimen transnacional que usa todos los negocios ilícitos, desde el narcotráfico hasta el contrabando de armas, la especulación financiera sin controles, el comercio de órganos humanos, el genocidio, el etnocidio, el memoricidio, el ataque a población indefensa desarmada, el asesinato masivo de niñas, niños, adolescentes, mujeres, personas de la tercera edad, como la peor mezcla de darwinismo y maltusianismo que se le haya ocurrido a alguna mente endemoniada. Porque, además, no respeta el Derecho Internacional y no cumple las normas, principios y propósitos del organismo que le dio existencia: la devaluada ONU. ¡Vaya matricidio! El crimen que faltaba apuntar.

Esa maquinaria de guerra, lo mismo ha votado siempre en la ONU por bloquear a Cuba, que mandado matones a diseñar y ejecutar el exterminio de la Unión Patriótica, y fueron coroneles de su ejército mercenario a entrenar los paramilitares que dejaron cientos de miles de víctimas en Colombia. Son expertos en financiar ONGs y supuestas iglesias evangélicas pro sionistas, para penetrar sectores populares, con la complicidad de políticos y gobiernos vasallos de Estados Unidos.

Denunciamos a esta bestia fascista que no obedece a ninguna religión ni principio moral, sólo le interesan los negocios y -por supuesto- el más lucrativo de todos: las guerras colonialistas para apropiarse de las patrias y los recursos de los pueblos.

¡Repudiamos con toda la fuerza del Poder Originario la intención del gobierno encargado de abrir relaciones consulares o de cualquier otro tipo con los sionistas genocidas!

¡Fuera Israel de Venezuela, América Latina y la ONU!

¡Viva Palestina Viva, Libre y en Paz!

 

Palabras de un alemán de familia judía sobre el “judaísmo práctico”, germen del sionismo genocida, como parte terrorista del Fascismo Global Imperialista. [1]

“Pues bien, la emancipación de la usura y del dinero, es decir, del judaísmo práctico, real, sería la autoemancipación de nuestra época. Una organización de la sociedad que acabase con las premisas de la usura y, por tanto, con la posibilidad de ésta, haría imposible el judío. Su conciencia religiosa se despejaría como un vapor turbio que flotara en la atmósfera real de la sociedad. Y, de otra parte, cuando el judío reconoce como nula esta su esencia práctica y labora por su anulación, labora, al amparo de su desarrollo anterior, por la emancipación humana pura y simple y se manifiesta en contra de la expresión práctica suprema de la autoenajenación humana.”

“No es éste un hecho aislado. El judío se ha emancipado a la manera judaica, no sólo al apropiarse del poder del dinero, sino por cuanto que el dinero se ha convertido, a través de él y sin él, en una potencia universal, y el espíritu práctico de los judíos en el espíritu práctico de los pueblos cristianos. Los judíos se han emancipado en la medida en que los cristianos se han hecho judíos.”

“Más aún, el señorío práctico del judaísmo sobre el mundo cristiano ha alcanzado en Norteamérica la expresión inequívoca y normal de que la predicación del evangelio mismo, de que la enseñanza de la doctrina cristiana, se ha convertido en un artículo comercial, y el mercader quebrado que comerciaba con el evangelio se dedica a sus negocios, como el evangelista enriquecido.”

“El judaísmo se ha mantenido al lado del cristianismo, no sólo como la crítica religiosa de éste, no sólo como la duda incorporada en el origen religioso del cristianismo, sino también porque el espíritu práctico judío, porque el judaísmo, se ha mantenido en la misma sociedad cristiana y ha cobrado en ella, incluso, su máximo desarrollo. El judío, que aparece en la sociedad burguesa como un miembro especial, no es sino la manifestación específica del judaísmo de la sociedad burguesa. El judaísmo no se ha conservado a pesar de la historia, sino por medio de la historia. La sociedad burguesa engendra constantemente al judío en su propia entraña. ¿Cuál era, de por sí, el fundamento de la religión judía? La necesidad práctica, el egoísmo.”

“El dinero es el celoso Dios de Israel, ante el que no puede legítimamente prevalecer ningún otro Dios. El dinero humilla a todos los dioses del hombre y los convierte en una mercancía. El dinero es el valor general de todas las cosas, constituido en sí mismo. Ha despojado, por tanto, de su valor peculiar al mundo entero, tanto al mundo de los hombres como a la naturaleza. El dinero es la esencia del trabajo y de la existencia del hombre, enajenada de éste, y esta esencia extraña lo domina y es adorada por él. El Dios de los judíos se ha secularizado, se ha convertido en Dios universal. La letra de cambio es el Dios real del judío. Su Dios es solamente la letra de cambio ilusoria. La concepción que se tiene de la naturaleza bajo el imperio de la propiedad y el dinero es el desprecio real, la degradación práctica de la naturaleza, que en la religión judía existe, ciertamente, pero sólo en la imaginación.”

“El cristianismo es el pensamiento sublime del judaísmo, el judaísmo la aplicación práctica vulgar del cristianismo, pero esta aplicación sólo podía llegar a ser general una vez que el cristianismo, como la religión ya terminada, llevase a términos teóricamente la autoenajenación del hombre de sí mismo y de la naturaleza. Sólo entonces pudo el judaísmo imponer su imperio general y enajenar al hombre enajenado y a la naturaleza enajenada, convertirlos en cosas venales, en objetos entregados a la servidumbre de la necesidad egoísta, al tráfico y la usura. La venta es la práctica de la enajenación. Así como el hombre, mientras permanece sujeto a las ataduras religiosas, sólo sabe objetivar su esencia convirtiéndola en un ser fantástico ajeno a él, así también sólo puede comportarse prácticamente bajo el imperio de la necesidad egoísta, sólo puede producir prácticamente objetos, poniendo sus productos y su actividad bajo el imperio de un ser ajeno y confiriéndoles la significación de una esencia ajena, del dinero.”

 

 Yldefonso Finol (Responsable)

Neida Atencio

Douglas Querales

Diego Silva Silva

Alexis Toledo (Uruguay)

Daniel Rojas

Nini Bracho

Gonzalo Ollarves

Carmen Salazar

Nemias Bracho Paz

Numan Montero

Gretsy Atencio

Lusbi Portillo

Pedro Muñiz (Puerto Rico)

Roberto Deibe (Argentina)

Lenin Valera

María Zambrano

Alvis Amaya

Galois Pérez

Darwin Vázquez


Se puede suscribir el pronunciamiento enviando un mensaje con su nombre a los comentarios



[1] Carlos Marx: Sobre la cuestión judía (Otoño de 1843)

sábado, 15 de agosto de 2026

¿Por qué Telesur afirma tajantemente que USA no puede provocar terremotos?

 




¿Por qué Telesur afirma tajantemente que USA no puede provocar terremotos?

No soy de los que inventan o creen en “teorías conspirativas”. Pero defiendo el derecho de quienes optan por tenerlas; más, si se trata de hipótesis sobre la capacidad de perpetrar atrocidades el imperialismo. En esa materia vale aquello de “piense mal y acertará”.
Por mi parte prefiero intentar acercarme a las ciencias, las cuestiones verificables y, especialmente, a las enseñanzas de la Historia.
Pero Telesur se lanza cual oficina de prensa de una institución especializada en tecnologías de guerra para exonerar a USA. Muy extraño, superficial e inapropiado comportamiento.
Un paneo de historia contemporánea podría apuntar a tomarse más en serio las sospechas. Pudieron -como hacen hoy día hasta famosos académicos- consultar la “brutalidad” artificial; si, artificial como ciertas lluvias.

La siembra de nubes es una técnica de manipulación climática que busca aumentar la lluvia o la nieve dispersando sustancias químicas —como yoduro de plata, sal o hielo seco— en la atmósfera para acelerar la condensación del agua.
Estados Unidos usó la técnica de la siembra artificial de nubes como un arma climática durante la guerra de Vietnam en una operación secreta llamada Operación Popeye.
La Operación Popeye
“Aviones militares dispersaron toneladas de yoduro de plata en las nubes entre 1966 y 1972. El propósito principal fue alargar e intensificar la temporada de lluvias del monzón. Buscaban inundar caminos y convertir las rutas de suministro enemigas en lodazales intransitables. Se operó principalmente sobre la ruta Ho Chi Minh en Vietnam, Laos y Camboya.”

Armas submarinas "en pleno desarrollo".
Los estudios sobre armas que emplean ondas en entornos acuáticos se centran principalmente en las ondas de choque generadas por explosiones submarinas y en la propagación acústica (sonars y armas acústicas). Estas investigaciones analizan cómo viaja la energía a través del agua para dañar cascos de barcos, estructuras navales o tejido humano.
El control del espacio submarino es el nuevo eje de la pugna hegemónica global. Las potencias buscan dominar los cables de datos de fibra óptica, los gasoductos, los nódulos minerales del fondo oceánico y las rutas de disuasión nuclear, transformando las profundidades marinas en un teatro crítico de confrontación geoestratégica e inteligencia militar.
“Infraestructura Crítica y Datos
Cables submarinos: Transportan más del 95% de las comunicaciones mundiales y el tráfico financiero diario.
Vulnerabilidad: Su interrupción o pinchazo físico colapsa economías enteras en segundos.
Dominio: Controlar los puntos de entrada y reparación otorga poder de veto sobre la información global.
Recursos Naturales y Energía
Minería de profundidad: Extracción de tierras raras, cobalto y níquel en los fondos abisales.
Hidrocarburos: Oleoductos y gasoductos en plataformas continentales disputadas.
Autonomía: La escasez terrestre empuja a los Estados a asegurar reservas minerales marinas exclusivas.
Disuasión y Guerra Submarina
Submarinos nucleares: Plataformas móviles invisibles de segundo golpe atómico.
Cartografía acústica: Mapeo secreto del lecho marino para rastrear flotas enemigas y ocultar las propias.
Guerra asimétrica: Uso de drones submarinos y sistemas de sabotaje a gran profundidad.”

Y si está tan tajantemente comprobado -como se afirma en Telesur- que no se pueden provocar terremotos, ¿por qué existe una Convención de la ONU desde 1978 que toca el asunto?


Convención de la ONU sobre la Prohibición del Uso de Técnicas de Modificación Ambiental para Fines Militares u Hostiles (ENMOD): adoptada en 1977, esta convención prohíbe el uso de técnicas de modificación ambiental con la intención de causar daños extensos, duraderos o graves al medio ambiente, para fines militares u hostiles. Esto incluye la manipulación del clima y los ecosistemas.

La Convención ENMOD es el tratado de la ONU que prohíbe usar la naturaleza como arma de guerra. Se firmó en 1977 y entró en vigor en 1978.
Son puntos claves de la Convención ENMOD:

Objetivos generales: Prohibir el uso militar de técnicas para modificar el medio ambiente, y evitar daños graves o duraderos en la Tierra, el clima o el agua.
Prohibiciones específicas explícitas:
Cambiar el clima o las lluvias a propósito.
Causar terremotos o maremotos con tecnología.
Destruir capas de hielo o alterar los ríos de forma hostil.

Opinión de la Cruz Roja Internacional

“El Protocolo I adicional a los Convenios de Ginebra introduce una norma específica que prohíbe el empleo de métodos o medios bélicos que hayan sido concebidos para causar, o de los que quepa prever que causen, daños extensos, duraderos y graves al medio ambiente natural. El Protocolo también prohíbe los ataques contra el medio ambiente como represalias. El Estatuto de Roma de 1998, por el cual se establece la Corte Penal Internacional, tipifica como crimen de guerra ocasionar daños extensos, duraderos y graves al medio ambiente, al infringirse el principio de proporcionalidad. Entre otras normas específicas, se encuentra la prohibición de destruir tierras agrícolas e instalaciones hídricas para infligir daños a la población civil.”

“Uno de los principales motivos de preocupación del CICR es que la escasez de recursos hídricos se utilice como arma contra la población civil. La contaminación o destrucción de fuentes de agua puede tener consecuencias graves para la salud y la supervivencia de comunidades enteras. Asimismo, la comunidad internacional aprobó la Convención de 1976 sobre la prohibición de utilizar técnicas de modificación ambiental con fines militares u otros fines hostiles (más conocida como “Convención ENMOD”). Este instrumento contempla todas las técnicas que tienen por objeto alterar “mediante la manipulación deliberada de los procesos naturales la dinámica, la composición o estructura de la Tierra. Los Estados Partes se comprometen a no utilizar técnicas de modificación ambiental que podrían tener “efectos vastos, duraderos o graves, como medios para producir destrucciones, daños o perjuicios a otro Estado Parte”.

¿Alguien imaginó que Estados Unidos lanzaría dos bombas atómicas sobre un Japón ya derrotado, causando daños terribles a la población indefensa en dos ciudades? ¿El imperialismo miente y acumula secretos de guerra como parte de su comportamiento ordinario o, por el contrario, es transparente y sincero con la humanidad por sus valores de honestidad y altruismo?

Coincidencia

Estados Unidos nos infectó nuestro Mar Caribe desde 2025 con una flota monstruosa que incluye submarinos de selecta tecnología destructiva.

Recientemente ese país tan pacífico y amigable, casi inofensivo, realizó maniobras navales en el Pacífico panameño, ahí cerquita del Chocó colombiano.

Telesur debió al menos recordar al Che Guevara: “Ni tantito así”.

Duden compañeros de Telesur, que, en este caso, “dudar” no es traicionar.
Vaya mi solidaridad con los compañeros “conspiranoicos”, no dejen de pensar y buscarle la quinta pata al gato, que más de una verdad nació de esas búsquedas tan necesarias y atrevidas como vilipendiadas.

 

Yldefonso Finol

martes, 11 de agosto de 2026

Fidel líder ejemplar (décimas)

 


Fidel líder ejemplar

Viviste en la austeridad

Practicaste la humildad

Hasta en tu sino estelar

Te negaste a disfrutar

De las “mieles del poder”

No te preocupó tener

Lujos, fortuna y dinero

Porque tu apego es sincero

A la lucha y al deber.


Fidel ejemplo latente

Te siguen los más osados

El Che, con vos hermanado

Raúl, de tu sangre hirviente

Sois modelo viviente

Para nuestra juventud

Por cultivar la virtud

Por cosechar la amistad

Por dar solidaridad

Te sigue la multitud.


Fidel tu esfuerzo venció

Tus sueños fructificaron

En los pueblos germinaron

Causas que tu amor sembró

El mundo reconoció

Tú lucha antiimperialista

Tu estatura de estadista

Tu verbo y tu reflexión

Tu martiana condición

Tu convicción socialista.


Fidel estrella brillante

De este cielo solidario

Astro revolucionario

Que ilumina rutilante

De la humanidad gigante

En la lucha y el saber

Cuanto quisiera tener

Años para regalarte

En la vida eternizarte

Que volvieras a nacer.



Centenario de Fidel (Décimas)

 


Fidel en tu Centenario
Cuba siempre resistiendo
Con tu guía combatiendo
Al imperio mercenario
Tu ser revolucionario
Se multiplica en millones
Tus martianos batallones
En eterno Baraguá
Cuba no se entregará
Y vencerá a los felones.
II
Siglo de tu nacimiento
Siglo que mira tu gloria
Siglo que narra tu historia
Siglo que es un sentimiento
Genio de tu pensamiento
Iluminando profundo
Con tu discurso fecundo
Inmune a mancha y estigma
Fidelista paradigma
Con fieles en todo el mundo.
III
Siglo de retos inmensos
En un mundo atribulado
Con el humano extraviado
Rotos todos los consensos
Los agravios son intensos
Se imponen los homicidas
Los sionistas genocidas
Destrozaron Palestina
Su población extermina
Acabando con sus vidas.
IV
En tu cien aniversario
La situación es extrema
El decadente sistema
Es fascismo sanguinario
Imperialismo corsario
Un impune saqueador
Un global explotador
Tal como lo advertiste
Cuando ante el mundo dijiste
Capitalismo es terror.


Yldefonso Finol 

jueves, 6 de agosto de 2026

Bolívar un 6 de agosto en Perú, hace 202 años

 


Bolívar un 6 de agosto en Perú, hace 202 años

Pampas de Junín. Narran algunos de los presentes, que, luego de pasar revista a las tropas, “los oficiales leyeron a los cuerpos la siguiente Proclama del Libertador”:

“¡Soldados! Vais a completar la obra más grande que el cielo ha encargado a los hombres: la de salvar un mundo entero de la esclavitud.

¡Soldados! Los enemigos que debéis destruir se jactan de catorce años de triunfos: ellos, pues, serán dignos de medir sus armas con las vuestras, que han brillado en mil combates.

¡Soldados! El Perú y la América toda aguardan de vosotros la paz, hija de la victoria, y aun la Europa liberal os contempla con encanto, porque la libertad del Nuevo Mundo es la esperanza del Universo. ¿La burlaréis? ¡No! ¡No! ¡No! Vosotros sois invencibles.”

¡Qué lenguaje más sublime e inspirador era capaz de utilizar el venezolano Simón Bolívar, para invocar energías liberadoras que le venían de su delirio en Casacoima!

Ni las trabas burocráticas maquinadas por el intrigante rastrero que desgobernaba en la vicepresidencia en Bogotá; ni las jugadas ruines del ocioso Congreso que tributaba al traidor mayor; ni los enredos rocambolescos peruanos del cobarde Riva Agüero y luego del inservible Torre Tagle (y del José de la Mar y el cura Luna Pizarro y un etcétera laberíntico que llega hasta Dina Boluarte y Keiko Fugimori); ni el tabardillo en Pativilca; nada, nada, nada, detuvo aquella pasión instintiva y almática que Bolívar sintió por Perú. Allá fue el hijo de las Negras Hipólita y Matea a cantar sus versos piloneros rimados con el verbo ¡Triunfar!   

Dice el testimonio del Coronel irlandés Francisco O’Connor: “Las cargas de nuestros llaneros hacían temblar la tierra, mientras en el cielo de Junín brillaba radiante la estrella de Bolívar, la estrella de la victoria. Esta es la relación fiel y exacta de la célebre batalla de Junín que yo presencié con sangre fría y sin perturbarme un momento, mientras otros la han relatado tan mal que yo al leer las narraciones no sabía a qué acción se referían”.

Desde Huancayo el 15 de agosto de 1824, nueve días después de la victoria, Bolívar declaró al pueblo peruano: “La campaña que debe completar vuestra libertad ha empezado bajo los auspicios más favorables. El ejército del general Canterac ha recibido en Junín un golpe mortal, habiendo perdido, por consecuencia de este suceso, un tercio de sus fuerzas y toda su moral. Los españoles huyen despavoridos abandonando las más fértiles provincias… Bien pronto visitaremos la cuna del Imperio peruano y el templo del Sol. El Cuzco tendrá en el primer día de su libertad más placer y más gloria que bajo el dorado reino de sus Incas.”

La campaña militar siguió sus gloriosos destinos, Bolívar legó a Sucre dar la estocada final al Imperio Hispano, y entre el 5 y 7 de diciembre estaba en Lima, no celebrando, ni descansando, no, estaba convocando la más genial invención de la geopolítica de la liberación que concibió: el Congreso Anfictiónico de Panamá.

El bolivarianismo de hoy, debe enfilarse tenazmente en salvar la humanidad de la nueva esclavitud, sabiendo que la paz sólo es hija de la victoria: es la única esperanza de alcanzar, con nuestra libertad, el Equilibrio del Universo.

No permitamos que caraduras y mentes blandas falsifiquen el sagrado legado de Simón Bolívar; ni que fariseos manoseadores crean que el pueblo son cardúmenes perdidos en río revuelto.

El enemigo está con el catalejo y el cañón en la cresta del cerro.

Armémonos de Bolívar. Recordemos las palabras de un prestigiado jefe realista respecto de nuestro Libertador: “Él es la Revolución”.

Yldefonso Finol

Militante Bolivariano

miércoles, 5 de agosto de 2026

Carta Pública al Encargado de Negocios y demás agentes de la Embajada de Estados Unidos en Caracas

 


CARTA PÚBLICA AL ENCARGADO DE NEGOCIOS Y DEMÁS AGENTES DE LA EMBAJADA DE ESTADOS UNIDOS EN CARACAS

A LOS INVASORES GRINGOS EN VENEZUELA:

Hoy, 5 de agosto de 2026, se conmemoran 197 años de la predicción que formuló El Libertador Simón Bolívar sobre el rol nefasto que vuestro país cumpliría en Nuestra América. Estaba Bolívar en Guayaquil esperando que la oligarquía peruana firmara el tratado de paz, después de haber invadido en forma traicionera y estúpida territorio de la original República de Colombia que el Libertador presidía. Los imbéciles José de la Mar y el cura Luna Pizarro se dejaron convencer del Cónsul estadounidense William Tudor que podían apoderarse de Guayaquil, Cuenca y hasta llegar a Quito, una vez que Simón Bolívar tuvo que salir urgentemente del Perú (septiembre de 1826) a contener el movimiento separatista que en Venezuela se engendró por parte de la oligarquía central, usando como estandarte el prestigio militar del General José Antonio Páez, seducido por el manoseo que hicieron de su propia ambición. Ese movimiento de traidores llamado La Cosiata, también contaba con la animada connivencia de los agentes del gobierno yanqui, tanto que se atrajeron al otrora Centauro de los Llanos, hasta hacerlo instrumento represor oligárquico y domado inmigrante en New York (sin ICE).

El Mariscal de Ayacucho, el invencible Antonio José de Sucre, se había encargado de los envalentonados títeres del agente yanqui William Tudor, en la Batalla del Portete de Tarqui el 27 de febrero de aquel año 1829 que presagiaba desenlaces funestos para la Patria Grande.

El Libertador Presidente de la Colombia que se desgajaba, estaba allí en Guayaquil cuidando las fronteras y la paz de la República, que se habían visto amenazadas por la impertinencia de una oligarquía peruana que, no habiendo sido capaz de independizar su país por mano propia, tuvo en cambio el atrevimiento de invadir sitios vecinos de la Colombia original y la naciente Bolivia.

 

Aquel 5 de agosto de 1829 Simón Bolívar ya era sobreviviente del atentado magnicida del 25 de septiembre de 1828 en Bogotá por la pandilla del traidor mayor Francisco de Paula Santander; hombre muy adicto al pitiyanquismo, muy monroísta, tanto que a los pocos meses del mensaje de Monroe que se convirtió en doctrina de la agresión contra la América mestiza, Santander declaraba que el mismo constituía un “consuelo para la humanidad”, y que Colombia ganaría mucho acercándose a un vecino tan amigable y poderoso. Y sí, se ganó por ejemplo, el despojo del Istmo de Panamá. Pero fueron vuestros antepasados, los gringos de 1832, los que trajeron al cooptado Santander a la presidencia, no de Colombia, porque hasta el nombre se lo quitaron por el odio y el temor que les causaba el fantasma de Bolívar, prefirieron regresar a la nomenclatura colonial: la Nueva Granada.

Los agentes yanquis en Bogotá estuvieron metidos hasta los tuétanos de toda la conspiración transnacional montada en Washington contra el Proyecto Bolivariano. Primero Richar Anderson y luego el descarado injerencista William Henry Harrison, el que hubo de ser expulsado (declarado persona non grata) por inmiscuirse en los asuntos internos de la original República de Colombia presidida por el Genio de América, el Libertador Simón Bolívar. Interesante precedente diplomático que nadie quiere recordar, sólo algunos impertinentes bolivarianos que quedamos por ahí.  

Este William Henry Harrison (que después llegó a presidente de EEUU), comunicaba el 7 de septiembre al Departamento de Estado: “El drama político de este país se apresura rápidamente a su desenlace”. Parte clave del plan gringo fue corromper cuadros militares repartiendo dólares entre los más débiles moralmente. Saben ya que la traición será la sepulturera del odiado y temido Proyecto Bolivariano: “Pero su confianza será su ruina. Una mina ya cargada se halla preparada y estallará sobre ellos dentro de poco”. Se referían a la infiltración del arribista José María Obando, la corrupción de Córdoba, y las revueltas que, desde Perú hasta Popayán, Cauca y Antioquia, se preparaban contra Bolívar.     

¿Alguien que haya estudiado la gesta bolivariana duda hoy que las complicaciones desatadas desde 1826, casi en forma simultánea, en Bogotá con provocaciones e intrigas, en Venezuela con proyectos separatistas, en Perú con renovadas ínfulas virreinales, con alzamientos de realistas infiltrados como Obando, con Santander detrás de todas las traiciones, pudieron ser posibles por generación espontánea?

Está claro que una red de tentáculos bien extendidos, estuvieron coordinando desde la propia presidencia de los Estados Unidos vía Departamento de Estado, para frustrar el proyecto emancipatorio de Nuestra América encarnado en Simón Bolívar.  Estados Unidos dedicó su “batería pesada” contra Bolívar; nombres como John Quincy Adams, Henry Clay, James Monroe, William Harrison, Joel Poinsett, William Tudor, entre otros, todos de la alcurnia política de la nación norteña, aparecen involucrados en la trama dirigida a hacer fracasar el plan bolivariano, único que garantizaba la verdadera independencia y fortalecimiento de las nacientes repúblicas.

Lo había escrito Thomas Jefferson desde 1786: “Nuestra Confederación debe ser como el nido desde el cual toda América, así como la del Norte como la del Sur, habrá de ser poblada. Mas cuidémonos (…) de creer que interesa a este gran continente expulsar a los españoles. Por el momento aquellos países se encuentran en las mejores manos, y solo temo que estas resulten demasiado débiles para mantenerlos sujetos hasta que nuestra población haya crecido lo suficiente para írselos arrebatando pedazo a pedazo.”

Las causas de ese odio se pueden leer en parte en la carta de 1827 del agente gringo en España, Alexander H. Everett: “Difícilmente podría ser la intención de Estados Unidos alentar el establecimiento de un despotismo militar en Colombia y Perú, cuyo primer movimiento sería establecer un puesto de avanzada en la isla de Cuba. Si Bolívar realiza su proyecto, será casi completamente con la ayuda de las clases de color; las que naturalmente, bajo esas circunstancias, constituirían las dominantes del país. Un déspota militar de talento y experiencia al frente de un ejército de negros no es ciertamente la clase de vecinos que naturalmente quisiéramos tener.”

La Secretaría de Estado en Washington y sus agentes diplomáticos en Quito, Bogotá, Lima o Santiago, en su correspondencia confidencial, se referían a Bolívar como “tratadista teórico de propósitos flotantes e indigestos, dictador, usurpador”. ¿Les suenan descalificaciones de actualidad?

La mejor ilustración del carácter antiimperialista de Bolívar la presentan los mismos agentes gringos que coordinan a los traidores en el terreno: “La esperanza de que los proyectos de Bolívar están ahora efectivamente destruidos, es una de las más consoladoras. Esto no es motivo de felicitación en lo relativo a la América del Sur, liberada de un despotismo militar y de proyectos de insaciable ambición que habrían consumido todos sus recursos, sino que también los Estados Unidos se ven aliviados de un enemigo peligroso en el futuro… si hubiera triunfado estoy persuadido de que habríamos sufrido su animosidad.”

Las razones más poderosas de la conspiración yanqui contra Bolívar fueron: su profunda convicción antiesclavista como parte de su concepción de la igualdad establecida y practicada que esbozó en el Discurso de Angostura, y su proyecto de unión de los pueblos liberados del yugo colonial español, que intentó concretar, primero con la creación de Colombia, país que los gringos envidiaron siempre; luego con su más genial propuesta geopolítica: el Congreso Anfictiónico de Panamá; y con otras iniciativas de tratados bilaterales y confederaciones que nos dotaran de un poder frente a los viejos imperios y el naciente imperialismo, ese concepto fundamental de su visión internacional, como fue el Equilibrio del Universo.

El Libertador, desde el 21 de octubre de 1825, le había comunicado sus opiniones francamente adversas a la invitación que fraudulentamente hizo Santander a una fiesta que no era la suya; lo dijo tajantemente: “No creo que los americanos deban estar en el Congreso del Istmo. Jamás seré de opinión que los convidemos a nuestros arreglos americanos”.

Le temían a estas “locas e indigestas” ideas: Legisladores, la infracción de todas las leyes es la esclavitud. La ley que la conservara sería la más sacrílega. ¿Qué derecho se alegaría para su conservación? Mírese este delito por todos los aspectos, y no me persuado que haya un solo boliviano tan depravado, que pretenda legitimar la más insigne violación de la dignidad humana, ¡Un hombre poseído por otro! ¡Un hombre propiedad!

Temen y odian el concepto bolivariano de Pueblo: El concepto de Bolívar sobre el pueblo: …es el pueblo que quiere, el pueblo que obra, y el pueblo que puede; todo lo demás es gente que vegeta con más o menos malignidad, o con más o menos patriotismo, pero todos sin ningún derecho a ser otra cosa que ciudadanos pasivos… No han echado sus miradas sobre los caribes del Orinoco, sobre los pastores del Apure, sobre los marineros de Maracaibo, sobre los bogas del Magdalena, sobre los bandidos de Patía, sobre los indómitos pastusos, sobre los guajibos de Casanare y sobre todas las hordas salvajes de África y de Amé­rica que, como gamos, recorren las soledades de Colombia. (Carta a Santander. San Carlos, 13 de junio de 1821)

 

 

¿Pero, cómo llegó Bolívar a odiar a los Estados Unidos y a predecir su condición de opresor de nuestros pueblos bajo su hipócrita discurso de la libertad?

Recordemos como lo anunciaba desde Kingston en su brillante Carta de Jamaica, al quejarse, tal vez con una dosis de ingenuidad, sobre la conducta desleal de ese país: …hasta nuestros hermanos del norte se han mantenido inmóviles espectadores de esta contienda, que por su esencia es la más justa, y por sus resultados la más bella e importante de cuantas se han suscitado en los siglos antiguos y modernos

No olvidemos que el 23 de diciembre de 1817 se produjo la primera invasión gringa contra la causa bolivariana en la República de las Floridas, posesión española tomada por patriotas venezolanos para tener un punto de acceso al movimiento marítimo con fines de abastecimiento y confrontación con la metrópoli colonial. Pero los “neutrales” anglosajones del norte la pretendían y España se las vendió dos años después.

Fue Monroe quien más insistió en el antibolivarianismo como guía de la política exterior gringa: “El conflicto no presenta el aspecto de una rebelión o insurrección, sino más bien el de una guerra civil entre partidos o bandos cuyas fuerzas están equilibradas y que son mirados sin preferencia” (Mensaje al Congreso, 2-12-1817). 

Pero, como informa el maestro Francisco Pividal en su obra clásica sobre Bolívar como precursor del pensamiento antiimperialista: … cuando el gobierno republicano de Venezuela dispuso —por decreto del 6 de enero de 1817, publicado incluso en los Estados Unidos— el bloqueo de Guayana y Angostura, los buques mercantes norteamericanos hicieron caso omiso y burlaron sistemáticamente el bloqueo. En ese mismo año fueron capturadas por las fuerzas marítimas de Venezuela las goletas norteamericanas Tigre y Libertad, cuando llevaban recursos bélicos a los realistas.

Este episodio da pie a un ejemplarizante duelo epistolar entre el Libertador Simón Bolívar y el agente gringo John Baptiste Irvine, diplomático de Estados Unidos destacado en Venezuela.

El 20 de agosto de 1818, escribe Bolívar a Irvine:

Si es libre el comercio de los neutros para suministrar a ambas partes los medios de hacer guerra, ¿por qué se prohíbe en el Norte? ¿Por qué a la prohibición se le añade la severidad de la pena, sin ejemplo en los anales de la república del Norte? ¿No es declararse contra los independientes negarles lo que el derecho de neutralidad les permite exigir? La prohibición no debe entenderse sino directamente contra nosotros que éramos los únicos que necesitábamos protección. Los españoles tenían todo cuanto necesitaban o podían proveerse en otras partes… Mr. Cobbett ha declarado en su semanario la parcialidad de los Estados Unidos a favor de la España en nuestra contienda. Negar a una parte los elementos que no tiene y sin los cuales no puede sostener su pretensión cuando la contraria abunda en ellos, es lo mismo que condenarla a que se someta, y en nuestra guerra con España es destinarnos al suplicio, mandarnos a exterminar.

Las notas prepotentes del espía yanqui no se hicieron esperar, pero serían rebatidas con la más digna diplomacia que dio nacimiento a nuestra Patria: … protesto a usted que no permitiré que se ultraje ni desprecie el Gobierno y los derechos de Venezuela. Defendiéndonos contra la España ha desaparecido una gran parte de nuestra población y el resto que queda ansía por merecer igual suerte. Lo mismo es para Venezuela combatir contra España que contra el mundo entero, si todo el mundo la ofende.

Aquí ya hay un punto de quiebre en la visión y la actitud del Libertador con los que en 1815 aún consideraba “nuestros hermanos del norte”. ¡Hermanos de nadie! ¡Adictos al saqueo y el genocidio!

Bolívar comienza a tener conciencia de que con aquel país no solo no se contaba como posible aliado, sino que definitivamente, era un enemigo con el que tarde o temprano habría que enfrentarse. Por eso su negativa tajante a que fuesen parte del Congreso Anfictiónico de Panamá, lo que fue burlado por el traidor Santander.

Cuando en forma oportunista Estados Unidos comenzó a amagar con otorgarnos el reconocimiento oficial como república, con el único interés de obtener primacía comercial sobre Inglaterra; el Libertador escribe el 25 de mayo de 1820 a José Tomás Revenga: Yo no sé lo que deba pensar de esta extraordinaria franqueza con que ahora se muestran los norteamericanos: por una parte, dudo, por la otra me afirmo en la confianza de que, habiendo llegado nuestra causa a su máximo, ya es tiempo de reparar los antiguos agravios. Si el primer caso sucede, quiero decir, si se nos pretende engañar, descubrámosles sus designios por medio de exorbitantes demandas; si están de buena fe nos concederán una gran parte de ellas, si de mala, no nos concederán nada, y habremos conseguido la verdad, que en política como en guerra es de un valor inestimable. Ya que por su anti neutralidad la América del Norte nos ha vejado tanto, exijámosle servicios que nos compensen sus humillaciones y fratricidios. Pidamos mucho y mostrémonos circunspectos para valer más…

Recordemos que, desde diciembre de 1810, una resolución conjunta del Congreso yanqui, delató sus “fraternas” intenciones: “…los revolucionarios de Hispanoamérica enfrentarían solos el poderío español y cuando hubieran alcanzado la independencia, si la alcanzaban, los Estados Unidos concurrirían entonces a exigirles lo que debía corresponderles. Como pago, accederían al reconocimiento”.

El 29 de octubre de 1812, James Monroe, siendo canciller, sostuvo: “Los Estados Unidos se encuentran en paz con España y no pueden, con ocasión de la lucha que esta mantiene con sus diferentes posesiones, dar ningún paso que comprometa su neutralidad”.

Aún en 1826, los barcos norteamericanos seguían introduciendo contrabando de armas para los realistas. Al respecto escribió Bolívar el 13 de junio de ese año al vicepresidente: “… yo recomiendo a usted que haga tener la mayor vigilancia sobre estos (norte)americanos que frecuentan las costas; son capaces de vender Colombia por un real”. 

¿O acaso no fue una de las primeras “propuestas” de nuestros “hermanos del norte” que disolviéramos nuestros ejércitos?

Que ya no serían necesarios después de haber derrotado a la España, y que mejor gastásemos esos recursos en el comercio que tanto se requería para elevar el nivel de sus “hermanas menores”. “Como uno de los requisitos -apunta el académico ruso Shulgovsky- principales para alcanzar ‘los beneficios de la libertad civil’, Henry Clay recomendaba insistentemente a Bolívar disolver el ejército libertador, fundamentando su propuesta ora con la derrota de las tropas españolas, ora con el supuesto peligro que para la causa de la libertad entraña la existencia de un ejército permanente. Tan amable consejo tenía, en nuestra opinión, un fin predeterminado: romper una de las más importantes fuerzas en que, al lado del pueblo, intentaba apoyarse Bolívar para realizar la política social reformadora y anti oligárquica.”

Y es así. Está explícito en el precitado concepto de Bolívar sobre el pueblo: Esos señores piensan que la voluntad del pueblo es la opinión de ellos, sin saber que… el pueblo está en el ejército, porque realmente está, y porque ha liberado este pueblo de mano de los tiranos.

Es parte del proceso que llevó a El Libertador, en comunicación con el Coronel Patricio Campbell, aquel caluroso 5 de agosto en Guayaquil, cuando nos legó la más exacta predicción antiimperialista de la ustedes gringos invasores, no se pueden evadir por los siglos de constataciones irrebatibles en la historia y que se reafirma en cada zarpazo contra nuestros pueblos; por eso Simón Bolívar y todo el bolivarianismo en cualquier rincón de la Patria Grande sabe que: “…los Estados Unidos parecen destinados por la providencia a plagar la América de miserias en nombre de la libertad”.

Mucha sabiduría, método y elementos de convicción llegó a tener Bolívar para llegar a esa lapidaria conclusión sobre el país que nos atacó en forma criminal el 3 de enero, y que mantiene coaccionada a nuestra sociedad con la amenaza como chantaje extorsivo, burlando nuestra estirpe, usurpando nuestra soberanía nacional-popular y pretendiendo perpetuar un anómalo e inaceptable tutelaje neocolonial contra el que nos declaramos en resistencia ciudadana inclaudicable. Por eso odian y temen tanto al Libertador, porque descubrió como nadie antes, su vuestra esencia criminal, opresora y expoliadora. 

Pero no se preocupen, Bolívar también los llegó a odiar y mucho por lo que ustedes representan como supremacistas; así quedó plasmado en una de sus frecuentes cartas al vicepresidente, al comentarle sus formalismos epistolares: …se parecen a los del presidente de los regatones americanos. Aborrezco a esa canalla de tal modo, que no quisiera que se dijera que un colombiano (un venezolano, en este caso) hacia nada como ellos. (Carta a Santander. Potosí, 21 de octubre de 1825.)

Así se lo reiteramos hoy 5 de agosto de 2026 al grito: ¡Fuera yanquis de la Patria de Bolívar!

¡Viva eternamente el pensamiento emancipador del Libertador Simón Bolívar!

¡Viva Venezuela libre y soberana!

 

Yldefonso Finol (Responsable)

C. I. V-7601509

Suscriben: 

Grupo Rafael Urdaneta del Poder Originario

Coordinadora Simón Bolívar (23 de Enero-Caracas) 

Cabimas Crea

Centro Antiimperialista Simón Bolívar

Frente Popular Antiimperialista  

Colectivo ENSARTAOS

NUDE Cultural Capirugente

Semillero Alí Primera

Movimiento Estatuismo de Maracaibo

Sociedad Homo et Natura

Colectivo Patria Grande

Colectivo Control Obrero (CHS-Guayana)

Centro de Estudios Ambientales UBV

...siguen sumándose colectivos

sábado, 1 de agosto de 2026

!NO EN NUESTRO NOMBRE! RECHAZAMOS NEGOCIACIÓN DE CÚPULAS MANDADAS POR ESTADOS UNIDOS

 


TODA LA RESISTENCIA PATRIÓTICA ANTIIMPERIALISTA DECIMOS NO A LA NEGOCIACIÓN DE CÚPULAS MANDADAS POR ESTADOS UNIDOS

Nosotras y nosotros, el Pueblo Bolivariano de Venezuela, integrantes de diversos movimientos sociales, clase trabajadora del quehacer productivo, cultural y el pensamiento crítico, colectivos de luchas populares contra la agresión y la presencia yanqui en la Patria del Libertador Simón Bolívar, no avalamos, ni somos parte, ni reconocemos como válido, el proceso de negociación de cúpulas que se inicia hoy 1° de agosto de 2026, como parte del mal llamado “plan de tres fases” impuesto por el fascismo global imperialista que representa el gobierno de Estados Unidos en la figura despreciable del ladrón y asesino Donald Trump, y su pandilla de secuaces sionistas y lacayos criollos.

Los cada vez más notorios y humillantes síntomas del tutelaje gringo tras la agresión de guerra perpetrada el 3 de enero por la fuerza militar estadounidense, con saldo aún no precisado oficialmente de víctimas fatales, y el secuestro del Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela Nicolás Maduro Moros y su esposa, la diputada Cilia Flores, ponen a prueba el más elemental sentido de patriotismo de la Nación Venezolana.

Reiteramos, como parte del Poder Constituyente Originario, que consideramos nulos de toda nulidad, los actos ejecutivos y legislativos aprobados durante esta etapa oprobiosa de nuestra historia, donde un funcionariado extranjero afiliado a la mafia de Miami, ha dictado las pautas de los intereses del capital transnacional en detrimento de nuestra soberanía y autodeterminación, modificando todo el acervo nacional del derecho minero y de hidrocarburos en forma retrógrada y vergonzosa; robándose los recursos energéticos y minerales estratégicos del pueblo venezolano, manejando esos ingresos a su antojo, y devolviéndonos al tiempo colonial con el propósito de convertir a Venezuela en cabeza de playa de la geopolítica de la opresión contra pueblos hermanos y amigos, a los que ahora damos la espalda y hasta ofendemos según los dictados del Departamento de Estado gringo.   

¡Los recursos del petróleo venezolano deben invertirse con carácter prioritario y urgente, en la atención integral de nuestra gente afectada por la tragedia del 24 de junio y sus terribles secuelas!     

Bastan un par de ejemplos para verificar la indecorosa actitud de la elite central-vertical que se solaza con sus privilegios y manoseadas egolatrías. El reciente 13 de julio, el “procónsul” (o “virrey” como le llaman en Washington), Marco Rubio, anunció una campaña para “desmantelar la Corte Penal Internacional” por considerarla contraria a la seguridad de Estados Unidos. De inmediato, Venezuela es el primer país en iniciar el retiro formal de la CPI. Recordemos que la Corte Penal Internacional emitió en noviembre 2024 una orden de arresto contra el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, por crímenes de guerra y de lesa humanidad. Los cargos incluyen el uso del hambre como arma y ataques letales contra civiles. Ya vimos pasearse por nuestra capital a genocidas confesos, haciendo marketing “humanitario” y anunciando la creación de “colonias” en territorio venezolano. Gozaron como ninguna delegación de voluntarios y rescatistas de verdad, de una esmerada hospitalidad oficial, que no cesan de publicitar.

Rechazamos por inconstitucional el supuesto diálogo que “revive” a un muerto: la Asamblea Nacional electa en 2015, esa que cometió todos los crímenes de lesa patria y promovió el uso de la fuerza extranjera contra nuestro pueblo, además de robarse activos nacionales y conspirar para entregar parte de nuestro territorio. ¿Quién hace el maleficio de la resurrección de Frankenstein? El mismo que nos bombardeó el 3 de enero, convirtiéndose, por el extravagante síndrome de “esto es el colmo”, cuando el colmo tiende a infinito, en el mejor amigo, socio y soporte del anómalo poder constituido. Nuestra Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de 1999 ha sido derogada de hecho, y la V República desaparecida por inacción. Aquí nos gobiernan a través de “órdenes ejecutivas” y “licencias” gringas, y algún que otro capricho del pedófilo mayor.

Pero las extrañezas neocoloniales no se acaban. La agente opositora Dinorah Figuera al llegar “de visita” al país el 18 de junio, declaró que vino “invitada por el Departamento de Estado de Estados Unidos”, anunciando que primeramente se reuniría con el encargado de negocios, John Barrett, y, luego, con el presidente de la Asamblea Nacional en funciones (transitorias), “para tratar asuntos como la designación de un nuevo Consejo Nacional Electoral”.

“Yo estoy asumiendo una invitación que me hace el Departamento de Estado”, declaró Figuera. Es decir, viene a cumplir instrucciones del gobierno extranjero enemigo que actúa como fuerza ocupante. En fecha 11 de julio, el presidente de la Asamblea Nacional declaró que era “una ofensa, una falta de respeto” hablar de temas políticos electorales en medio de la tragedia por los sismos del 24 de junio. Algún poder superior lo obligó a cambiar su valoración ética.

La fuerza ocupante y la elite central-vertical a sus órdenes, están tratando al país como zamuros a una vaca muerta. La desguazan a picotazos. Están repartiendo los negocios energéticos y minerales, entre otros, a capitales del fascismo global imperialista. Pretenden condenarnos al esclavizante extractivismo del tiempo de Juan Vicente Gómez, y enredarnos en una monstruosa deuda externa, falsa, delictuosa, inflada, que hipotecará el futuro de Nuestra Patria por dos siglos. Unos papeles que las mafias de parásitos yanquis, sionistas y pitiyanquis compraron a precios de estiércol, las van a reconocer a valor de diamantes, bajo los auspicios del FMI y la intermediación de dos empresas de maletín impuestas por Narco Rubio.

Pero a ese mundo paralelo de la elite, de “diálogos” selectivos, poses elegantes y exquisita farándula, que excluye e invisibiliza la participación protagónica del pueblo, se oponen crudamente las carencias que vivimos las mayorías nacionales, los efectos de la voraz inflación y la devaluación cotidiana, mientras el BCV quema miles de millones de dólares entregados a la burguesía parasitaria, incluida la de reciente aparición, ligada a círculos políticos, cartelizados y nepotistas; a esas caritas risueñas con el invasor, las abofetean las pésimas condiciones y medio ambiente de trabajo en que laboran los legítimos productores de la riqueza, la clase trabajadora, víctimas de la traición de sindicatos y autoridades del trabajo inútiles, serviles a los patronos; a ese carnaval de entreguistas y genuflexos, lo desenmascara la propia jactancia del “emperador” Trump que a diario nos enrostra el dominio que ejerce sobre la burocracia y los bienes del país, sin dejar de aplicarnos la guerra económica eufemísticamente llamada “medidas coercitivas”.

Como diría nuestro Libertador Simón Bolívar en carta al General en Jefe Rafael Urdaneta el 19 de junio de 1827: “¿Puede saberse esto sin sentir la más viva indignación? ... cuando el ultraje ha ido hasta invadir la república y emplear las armas para imponer a los pueblos y oprimir la voluntad nacional, no es posible resistir los impulsos del patriotismo y el deber”.

¡No en nuestro nombre!

¡Rechazamos la negociación antinacional de las elites sumisas al imperialismo!

¡Fuera yanquis de la Patria de Bolívar!

¡Que sea el bolivarianismo nuestra fuente de “unidad, lucha, batalla y victoria”!  

En las ciudades, pueblos y campos de la Venezuela Bolivariana, hoy 1° de agosto de 2026, firmamos para dar la cara por la Dignidad de la Patria,

 

 Grupo Rafael Urdaneta del Poder Originario (GRUPO)

Firman colectivos y compatriotas...