¿Dónde
está Bolívar hoy?
En la
Nueva Granada. Si. Ya atravesó las anegadas llanuras del Apure, del Arauca y el
Casanare, con su Ejército Libertador convertido en fábula acuática donde
acechan las grandes constrictoras, los caimanes con mandíbulas de acero y los
cardúmenes de pirañas; los guerreros avanzan entre depredadores llevando en sus
hombros el arsenal que debe rebatir los muros que impiden la eutopía. Les espera
el Ande con sus enhiestas pendientes, donde todo peso se acrecienta hasta el
dolor, donde el frío no secará las humedades del andar anfibio que quedó atrás,
pero si entumecerá los ánimos, los músculos, los huesos…hasta hacer crujir la
voluntad, y quebrar las fuerzas como frágiles ramitas secas del solitario
vegetal del páramo.
Pero Él
se detiene a asistir un parto, socorre los desmayos, aplica curas ancestrales
al soroche, atiende al lesionado, arenga los bríos, y entona cantos patrióticos
para reanimar la tropa adormecida por la fatiga y el ahogo. La marcha sufre los
rigores de los paisajes, se impregna de esos contrastes del espacio geográfico
que ahora aman con más pasión, porque se lo tragaron con los ojos llorosos, les
permeó la piel agrietada, sangrante, los inhalaron vía pulmonar hasta sembrarlo
en el alma. Así vencieron en Pantano de Vargas y Boyacá. El virrey con sus
cómplices corruptos y asesinos huyó despavorido. La Nueva Granada fue libre del
colonialismo. Una señora al ver a Bolívar entrando a Bogotá montado en su
caballo, corrió a abrazarse de su figura delgada pero poderosa, se saludaron
como viejos amigos y ella le dijo en tono jocoso, con ese humor tan afilado del
pueblo cundinamarqués: “Volviste fantasma”. En el ecograma se podían percibir los
latidos del corazoncito de Colombia en el vientre de la Historia.
II
“Colombia
es el corazón del mundo”, dice el presidente Petro, y de pronto a uno le suena
un poco chauvinista, lo que por sí mismo no desmerita la afirmación; es normal
que un patriota, más siendo líder de opinión y estadista, exalte las
condiciones de su país con las mejores construcciones semánticas, aunque pueda
parecer exagerado.
Pero Gustavo
Petro no exagera: en las circunstancias particulares tan graves que vive la
humanidad, a punto de perderse su propia existencia por la masacre de todas las
perspectivas del humanismo perpetrada por el sionismo en Palestina, trasmitida
en vivo y directo ante la “indiferencia del mundo que es sordo y es mudo”, una “voz
que clame en el desierto” por la vida es, sin duda, el corazón del mundo.
Ese corazón
late en el pecho que es Nuestra América, Nuestra Abya Yala continente y
archipiélago, amenazada de muerte por el fascismo imperialista global que
ejerce el gobierno estadounidense de Donald Trump, para imponer la “civilización
Epstein”, usando sus aberrados subalternos, cipayos, mercenarios, sociópatas narcisistas.
Los santanderistas que fracasaron en “la noche septembrina” han publicado en la
prensa que matarán a Sucre: “puede que Obando haga con Sucre lo que no pudimos
hacer con Bolívar”. Hay gente adicta a la necrofilia trajeada de narcopolítica.
El deslumbre por los matones. La seducción por el abismo de Berruecos. No más “sangre
derramada, que es petróleo para el yanqui” (y sus secuaces). Cantemos con Nando
Marín: “Yo quiero que el mundo sea más pequeño y estar cerquita del cielo para
jugar con el sol…yo quiero cambiar la guerra por paz y amor”.
El 21
de junio ese corazón será defendido por Bolívar, con su Ejército Libertador
como espada y escudo del pueblo colombiano, encarnado en uno de sus mejores
hijos, el valiente y brillante Iván Cepeda.
III
Bolívar
está en su amada Bolivia. Marcha al lado de Juana Azurduy. Sucre y Tupac Katari
toman las alturas. Si el pueblo sabe su historia, sabrá también hacerla con sus
propias manos, mirando el futuro, moldeándolo a sus anhelos. Recordáis “¿Qué
quiere decir Bolivia? Un amor desenfrenado de libertad que, al recibirla
vuestro arrobo, no vio nada que fuera igual a su valor”. La jauría fascista
subordinada y neocolonial pretende desatar una masacre contra el bravo pueblo
boliviano. ¡Alerta indómita Indoamérica! ¡Cese la represión contra la clase
trabajadora y los movimientos sociales originarios en Bolivia!
IV
Bolívar
está en México como ciudadano honorario tomando un baño de sol azteca, en
vigilia por la dignidad que celebra con Lucas Alamán, Benito Juárez, Pancho
Villa, Emiliano Zapata coreando Carabina 30-30 en la Cuarta Transformación.
V
Simón
Bolívar está en Perú. Conoce las perversiones de la oligarquía y los laberintos
de la política ociosa e intrigante. Se enamora del Perú: “Los monumentos de
piedra, las vías grandes y rectas, las costumbres inocentes y la tradición
genuina, nos hacen testigos de una creación social de la que no tenemos idea,
ni modelo ni copia. El Perú es original en los fastos de los hombres”. Se la
juega con el pueblo peruano, y vencen.
VI
El
Libertador está en Cuba. Se ha conmovido con las palabras que le ofrendó José
Martí. Se ha admirado de la proeza que han hecho los patriotas cubanos. Se presentó
voluntario para resistir junto a Fidel y Raúl, las criminales intenciones de
los regatones del norte, esa canalla que tanto desprecia por su infame conducta
hacia nuestros pueblos, a los que ha plagado de miserias en nombre de su falaz
y prostituida estratagema de la libertad.
VII
Bolívar
está vigilante en Nicaragua, donde ha conocido a su hijo Augusto César Sandino.
Han hablado de Carlos Fonseca y Tomás Borges. Bolívar se siente muy emocionado
al llegar con ellos a la plaza repleta de combatientes alegres, donde Daniel y
Rosario los invitan a ocupar un sitio de honor en la tarima presidencial. La multitud
grita con brío: ¡Patria libre o morir!
VIII
Simón mira
desde el Chimborazo con el amor de Manuela Sáenz la resistencia creciente del
Ecuador profundo, y supervisa -esta vez personalmente- el desarrollo del
Congreso Anfictiónico de Panamá. Hoy como nunca antes urge construir el
Equilibrio del Universo, con la unidad de Nuestra América y los pueblos en
resistencia contra la ambición de Estados Unidos y Europa, y su engendro
sionista.
IX
En Venezuela,
Bolívar ha perdido la plaza de nuestro arsenal. Está herido de Patria,
encolerizado. Protesta la capitulación del alto mando. Decide recomenzar. Vuelve
“sin pedir perdón, ni olvido”, decreta la Guerra a Muerte. “Dicen que viene
caliente por nuestro comportamiento, al dejar caer su espada, y también su pensamiento”.
Los pueblos lo aclaman Libertador. Las derrotas dividen y las divisiones traen
derrotas. Ciclo vicioso. Se salva de sus propios compatriotas. Recompone fuerzas
por uno que nunca lo abandonó: Urdaneta. Diciembre 1814, en Ocaña: “Para
nosotros la Patria es América”. Las bestias se han enseñoreado en Venezuela. Secuestraron
el país. “El velo se ha rasgado; ya hemos visto la luz y se nos quiere volver a
las tinieblas; se han roto las cadenas; ya hemos sido libres, y nuestros
enemigos pretenden de nuevo esclavizarnos”.
Pero por
aquí anda Bolívar, nunca se nos va del todo, o sabe estar simultáneamente donde
se le requiere. Porque despierta con el pueblo, porque tiene mucho por hacer. Por
aquí anda compañeros: “como el cocuyo en el aire, como la luna en el médano, como
el potro en el Escudo, y el tricolor en el cielo”.
Yldefonso
Finol
Militante
Bolivariano









