Venezuela,
Nicolás y Estados Unidos
El
monstruo pasa por una crisis, anda todo desatinado, pero sigue siendo poderoso,
y lleva una presa muy apetecida atrapada en sus mandíbulas.
La República
Bolivariana de Venezuela vive una situación extraña en todos los sentidos. La agresión
imperialista del 3 de enero de este año, trastocó desde la institucionalidad
hasta la cotidianidad, desde las posiciones políticas hasta los estados de
ánimo. La soberanía ha sido ultrajada, muchas personas asesinadas, una herida
patriótica nos lacera el alma, y un duelo latente se siente silente suspendido en
el aire. Seguimos enterrando caídos (Honor y Gloria) mientras hay gentes buscando
sacar provecho del trauma. También los hay huyendo hacia adelante, inventando justificaciones,
evadiendo enfrentar la verdad, celebrando una “normalidad optimista” que más
parece un atajo de regreso a etapas pretéritas.
Verdades
tajantes: una parte de la población celebra la invasión (unos calladitos otros
con descaro). La alienación no es cuento. El poder de la mentira, la saturación
del tedio cibernético, el sicariato comunicacional, manidas “tradiciones”
castrantes de la inteligencia, la base espiritual colonizada, más la emigración
ideologizada que politiza sus rupturas afectivas según el hipnótico manual
antibolivariano, suman una mala vibra fascistizante.
Es cierto
que la elite que se considera “clase media”, “blancos”, “descendientes de
españoles y otros europeos”, son los más amargados y felices a la vez. Tienen una
expectativa arrolladora, sueñan con el exterminio de los “monos” chavistas. Pero
que otros hagan la hoguera. En su intimidad, saben que no regresarán a este
país “chusma”. Un grupito de esa especie pidió la invasión militar extranjera,
como la María Machado, en complicidad con enemigos declarados de Venezuela: el
mansito de Juan Manuel Santos, y Uribe Vélez, al que “le faltó tiempo” para
matar varios miles de “venecos”.
Los escenarios
inmediatos son azarosos. ¿Quién marca la agenda? La falta de una seria política
de formación ideológica este cuarto de siglo dejó a la militancia bolivariana
sin Bolívar. El mercado (el electoral en este caso) se encargó de crear un
menjurje que nadie sabe de qué está hecho. No parece este el momento para dejar
las luchas necesarias en las alitas blancas de los ángeles. Al fin, todos le
rezan a la misma omnipresencia. Igual se persignan -y reverencian al cielo- el arquero
y el que va a disparar el penalti. Los matones más matones del mundo hoy día
dicen ser elegidos de dios. Los primeros en usar el manido mantra “el tiempo de
dios es perfecto” fueron los neonazis de Tradición, Familia y Propiedad. Ahora lo
repiten hasta los estalinistas criollos.
La que
sí marca tiempos es la Constitución Nacional. ¿Cuál es el plan? Porque doy por
hecho que no nos calaremos el que trajo la brevísima Doggu. ¿O sí?
Los agentes
gringos están murmurando por el mundo sobre el 3 de julio. ¿Alguien de nuestra
dirigencia pudiera hablarnos con sinceridad de estos asuntos? El pueblo
bolivariano sigue sin respuestas (más allá de la pelazón diaria). El desaliento
y la dispersión desandan.
La situación
de Nicolás es muy preocupante, requeriría mucha más beligerancia de nuestra
parte. Abogados conocedores del sistema gringo nos informan acerca de la
llamada “segunda audiencia” de Nicolás y Cilia ante el Tribunal Federal del
Distrito Sur de Nueva York: “1- Los acusados secuestrados el 3 de enero en
Caracas quieren tener sus abogados privados. El gobierno Bolivariano de
Venezuela ha afirmado, bajo juramento, que la ley en Venezuela los mandata a
pagar los gastos legales de ambos acusados. La entidad Office of Foreign Assets
Control (OFAC) del U.S. Department of the Treasury (Departamento de Hacienda) ha
prohibido la transferencia de fondos, los abogados privadamente contratados de
muy buena calidad y residentes en Washington DC y Houston, afirman que si no se
les puede pagar solicitan permiso judicial para retirarse de la defensa de
Nicolás y Cilia y que ambos acusados tiene derecho a la defensa legal de su
preferencia. Se ha dicho que el derecho a tener una defensa legal pagada por el
Tribunal está limitada a los ciudadanos de EEUU y contribuyentes al erario. Eso
es incorrecto y totalmente falso, el fondo creado por la ley federal Criminal
Justice Act (CJA) tiene centenares de millones de dólares disponibles
particularmente para casos criminales complejos. Los fiscales federales dicen
que no le pueden dar una orden a OFAC, ambos de la rama ejecutiva del gobierno
federal. El juez federal Alvin K. Hellerstein le recuerda a la fiscalía que
OFAC ya está permitiendo transacciones financieras para lo relativo al petróleo;
pero pensar que el juez Hellerstein vaya a desestimar el caso contra Maduro y
Flores si no se les permite el pago de abogados privados es sueño de pajaritos
preñados. El juez se reservó el fallo y es obvio que cuando escriba una opinión
judicial, va a estar adjudicando un choque entre la Rama Ejecutiva de Donald
Trump y el derecho constitucional a no intervenir con el derecho a la defensa,
preservado por la Quinta y Sexta Enmienda de la Constitución de Estados
Unidos. 2- La solicitud de la fiscalía para la confidencialidad del
llamado "descubrimiento de prueba" ocurre todos los días y todavía
hay cuatro co-imputados que no han sido arrestados (o secuestrados). 3- La
orden para que se le realice un electrocardiograma a Cilia Flores la tienen que
administrar con o sin orden judicial. 4- El presidente Donald Trump afirmó
que quiere que le añadan acusaciones adicionales a Nicolás Maduro, lo cual
generaría una Quinta Acusación Corregida, y ello continuaría atrasando el
comienzo del juicio. 5- Seguramente mucha o casi toda la alegada evidencia
va a ser tan confidencial que muy probablemente ejerzan la llamada
"Classified Information Procedures Act" (CIPA) y esto va a ser muy
lento, y probablemente toda la evidencia electrónica y encriptada. Este
juicio no va comenzar en 2026 y seguramente será uno de los más largos en la
historia judicial de los Estados Unidos.” (Rafael Anglada López, abogado y
periodista, patriota boricua solidario con Venezuela)
La estrategia
gringa es dilatar el proceso judicial con toda clase de artimañas, sumando
otros cargos que no están en la acusación original, etcétera, y, ojo con esto: van
a montar un expediente de deslegitimación de la inmunidad que asiste al
Presidente Nicolás Maduro, manipulando la memoria institucional del CNE para
simular un fraude electoral (el mismo que gritaron desde antes de las
elecciones y después de éstas con la violencia criminal que los caracteriza y
las víctimas indefensas que dejaron a su paso). Si lograsen imponer esta jugarreta,
solicitarán cadena perpetua para Nicolás y la zamurada de picapleitos tarifados
por The United States, aspiran embolsillarse una millonada llevando a Nicolás a
la “justicia internacional”.
No sobra
agregar que, el encabezado de la acusación original contra Nicolás señala el
cargo de “narcoterrorismo corrupto y violento” a través del “Cartel de Los
Soles”, artificio de una ficción made in CIA que el propio Departamento de
Justicia de Estados Unidos desestimó, obviando toda referencia a esta hollywoodense
organización “como grupo criminal formal y estructurado”; o sea, inexistente. Por
eso el desespero de Trump para que inventen otros tipos delictivos que abulten
la amañada acusación.
Estas cosas
hay que hablarlas con nuestro pueblo, de frente. No se hace pedagogía política
ni con templetes ni con rosarios. Citando versículos bíblicos no le gana nadie
a los “apóstoles” gringos. Ni nos van a respetar (geopolíticamente) por un
juego de pelota, todo lo contrario, se lo apropian como un triunfo de su “cultura”.
Lo peor
de toda esta situación desgraciada post 3E, es querer normalizarla. No podemos
incurrir en la ingenuidad diplomática de llamar a los gringos “socios que
dialogan como Estados de igual a igual”, cuando nos acaban de bombardear y
amenazan sarcásticamente con volverlo a hacer; muchísimo menos decirles “amigos”
a unos genocidas odiados con muchísimas razones por todos los pueblos del mundo,
que se ufanan del complot nazisionista con Israel en la martirizada Palestina y
la guerra injusta contra Irán, e intentan matar de mengua a nuestra hermana
Cuba.
Como constituyente
de 1999, cierro con una propuesta concreta dirigida a nuestro Pueblo, a la
Asamblea Nacional, y a la Sala Constitucional del TSJ:
Considerando
Que la
actual ausencia forzosa del Presidente de la República Nicolás Maduro Moros, inédita
en nuestra prolija y gloriosa Historia Republicana, temporalmente indeterminada,
e indefinida en términos de Doctrina y Jurisprudencia, no tipificada en la
Carta Magna por provenir de un ataque terrorista cometido por un gobierno
extranjero contra nuestro país, durante el cual se secuestró al ciudadano Jefe
de Estado y su señora esposa, la diputada a la Asamblea Nacional Cilia Flores,
Considerando
Que la
situación anómala provocada por la injustificada agresión constituye un crimen
de guerra contra un Estado soberano, y un pueblo pacífico, que vio morir en
esta masacre más de un centenar de compatriotas y treinta y dos colaboradores
internacionales del Gobierno venezolano, en un desproporcionado despliegue de
armamento letal, sin precedentes en el siglo XXI latinoamericano y caribeño.
Considerando
Que el
país experimenta un estado de excepción por conmoción exterior que exige la
implementación de medidas extraordinarias para salvaguardar la soberanía, la vida
de las personas, la integridad territorial, la paz interna y la garantía de los
Derechos Humanos violentados por el agresor extranjero,
Acuerda
1.-
Mantener a la ciudadana Vicepresidenta Delcy Rodríguez Gómez, como Presidenta
encargada de la República Bolivariana de Venezuela, hasta tanto retorne al país,
sano y salvo, el titular del cargo, Nicolás Maduro Moros.
2.- No
realizar ningún tipo de proceso electoral mientras se sigan ejerciendo
coerciones indebidas a la luz del Derecho Internacional contra nuestro país.
3.-
Denunciar ante los organismos de justicia internacional habilitados en el marco
de la Organización de Naciones Unidas, al presidente de los Estados Unidos,
Donald Trump, por crímenes de guerra contra el pueblo venezolano, en su
condición de Comandante en Jefe de las fuerzas terroristas que agredieron a
Venezuela el pasado 3 de enero de 2026.
La Historia
tiene la palabra.
Yldefonso
Finol
