(Un minuto de silencio por nuestra gente buena víctima del trágico terremoto doble del 24 de junio. Paara todas nuestra más sentida y concreta solidaridad)
PROCLAMA DEL ZULIA AL PUEBLO
SOBERANO DE VENEZUELA
A las comunidades de la cuenca indómita, a los guardianes del relámpago, a los hijos e hijas de la resistencia lacustre: ¡Vuelve el oleaje a convocar la historia!
Nosotras y nosotros, en custodia de la herencia del calor libertario que luchó múltiples batallas en contra del poderío español desde aquel 24 de agosto de 1499, descendientes de la gloriosa arcilla de la dignidad y del agua que arrulla la memoria de la patria, levantamos hoy nuestra voz desde las orillas del estuario Tinaja del Sol. No lo hacemos desde la resignación, sino desde la urgencia de la hora presente. El próximo 24 de julio, cuando el sol de Maracaibo suba al cenit sobre nuestras frentes, nos autoconvocamos a un encuentro de almas, cuerpos y voluntades en la capital de nuestra tierra zuliana. Nos reunimos para conmemorar el relámpago incesante que define nuestra identidad y soberanía: el nacimiento del Libertador Simón Bolívar, fuego inicial de la América descolonizada, y la gloriosa Batalla Naval del Lago de Maracaibo, vendaval de madera y fuego que en 1823 barrió el último colmillo del aberrante imperio español de nuestra Patria sagrada.
Pero no acudimos a esta cita para
realizar una liturgia inerte de bronce y mármol. No nos convoca la nostalgia
estéril. Nos convoca el dolor y la rabia de ver el peor presente qua ha tenido
nuestra Matria todo lo largo de su historia. Hoy, las mismas aguas que vieron
naufragar la soberbia realista, contemplan una humillación silenciosa pero
implacable. En las oficinas de la entrega, aquellos que usurpan la
representación del pueblo han decidido claudicar. Con una mano firman decretos
de entrega y con la otra extienden la bandeja de plata donde ofrendan nuestra
soberanía y nuestra libertad al imperio del norte y el sionismo internacional.
Los recursos que pertenecen a las comunidades, la riqueza de nuestro suelo y la
autodeterminación sobre nuestras decisiones más fundamentales están siendo
subastadas al postor norteamericano en un acto de vasallaje que escupe sobre la
tumba del Libertador y profana la memoria de los marinos originarios que
regaron con su sangre la dignidad que constituye la verdadera venezolanidad.
¿Qué significa hoy celebrar a Bolívar
si toleramos que su concepto de soberanía sea desmembrado por el entreguismo de
turno? El Libertador no cruzó los Andes para que hoy su Patria fuera un
protectorado de facto, gestionado por administradores coloniales. La libertad
no es una concesión que se negocia en despachos extranjeros; es un fuego que se
sostiene con la organización popular, con la autonomía de las comunidades y con
la defensa intransigente del territorio. Por eso, este 24 de julio en Maracaibo
debe ser el espacio para reencontrarnos, para reconocernos en la resistencia
cotidiana y para trazar, desde el pie de nuestras barriadas, campos e islas, la
ruta de la verdadera emancipación que aún está pendiente.
Convocamos a las comunidades de la
Guajira, donde la tierra resiste con el idioma del viento; a los pueblos de
agua del Sur del Lago, que sostienen la vida sobre palafitos de dignidad; a las
barriadas populares de Maracaibo y San Francisco, que sobreviven al azote del
abandono con la solidaridad como único escudo; y a cada rincón del Zulia trabajador
que se niega a arrodillarse. Vayamos todos a Maracaibo. Que el Lago vuelva a
ser el escenario de nuestra segunda y definitiva independencia. Llevémonos la
palabra poética y la canción que nombra la esperanza, pero también la
conciencia política que desenmascara la entrega. Frente al festín de los
entreguistas, opongamos la asamblea de los pueblos soberanos. ¡Por Bolívar, por
la Batalla Naval de los pueblos y por nuestra absoluta libertad! ¡Los
esperamos!
Aldemaro “Chino” Fonseca
Sociólogo, Poeta y Artista Plástico
Con el apoyo del Grupo Rafael
Urdaneta del Poder Popular (GRUPO)/Cabimas Crea/Centro Antiimperialista Simón
Bolívar/FPA
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