jueves, 22 de octubre de 2026

PROCLAMA DE LA LEALTAD BOLIVARIANA A LA PATRIA en los 238 años del Natalicio de Rafael Urdaneta

 




https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSdHPZv-1HCictm2imf31YaGRTv49f2sbLj2l-Cs5UjN-0dLgQ/viewform?usp=publish-editor 


PROCLAMA DE LA LEALTAD BOLIVARIANA A LA PATRIA a 238 años del Natalicio del General en Jefe RAFAEL URDANETA

El 3 de enero de este año 2026 se concretó la artera agresión imperialista ansiada por la ultraderecha contra Venezuela, ordenada por el criminal de guerra Donald Trump, donde fue secuestrado el Presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, se bombardeó el territorio de la República, masacrando más de un centenar de personas civiles y oficiales combatientes venezolanos y cubanos que resistieron heroicamente al cobarde invasor. 

Desde ese infausto día se nos ha impuesto un chantaje extorsivo que saquea nuestros recursos naturales de alto valor estratégico, mientras se tutela descaradamente la acción de las instituciones: estamos en presencia de un golpe de Estado transnacional con propósitos recolonizadores, la derogación de hecho de la Constitución Nacional, y la usurpación avasallante de todas las prerrogativas exclusivas de una Nación Soberana. 

Si esta inaceptable situación no bastase, hemos tenido que ser testigos indignados de la unánime complacencia que la clase política ofrece al agresor y violador de nuestra soberanía nacional-popular. Se han entregado las reservas petroleras en supuestos acuerdos que no son sino robos piráticos. Se pretende fijar una deuda externa que confisca el futuro del país por un siglo. Para colmo, este oprobioso entreguismo beneficia a lo peor de la humanidad, el cartel de la avaricia y el genocidio: el decadente imperialismo estadounidense más el sionismo internacional, núcleo duro del fascismo global imperialista.  

La guerra imperialista contra Venezuela, aplicada en su forma híbrida desde el inicio de la Revolución Bolivariana, además de provocar la destrucción de nuestro signo monetario y nuestro aparato económico, afectando severamente el nivel de vida de las mayorías trabajadoras, que había alcanzado niveles positivos los primeros tres lustros del siglo, fue acompañada de una campaña mediática de linchamiento de la venezolanidad, que buscó debilitar la cohesión patriótica del país, provocando la emigración masiva a la vez que desataron una agresiva xenofobia antivenezolana.

Dicha campaña tuvo como objetivo simbólico fundamental, horadar la imagen del Libertador Simón Bolívar y el bolivarianismo, contra el cual se han coaligado la derecha política mundial, la transnacional mediática, la industria editorial, logias del pensamiento neocolonial y proimperialista, conformando un bloque ideológico antibolivariano.

Desde los Estados Unidos se definió el bolivarianismo como objetivo a destruir en el Documento Santa Fe IV del año 2000, porque odian y temen el carácter emancipatorio de la Doctrina Bolivariana expresado en la concepción desarrollada por el Libertador Simón Bolívar sobre los asuntos fundamentales de la independencia nacional indoamericana, la creación de una nueva sociedad basada en la igualdad establecida y practicada, el surgimiento de gobiernos garantes del bien común, y la Geopolítica de la Liberación basada en la unión de las repúblicas hermanas en historia, para confrontar las amenazas recolonizadoras y alcanzar el Equilibrio del Universo como sistema de convivencia y estabilidad internacional.

 

Por estas razones, invocando el ejemplo de lealtad inmortal del General en Jefe Rafael Urdaneta, que, el 18 de mayo de 1813, actuando como Sargento Mayor, Comandante del Batallón Número 3º de la Unión, en el Ejército del Norte de la Nueva Granada, bajo las órdenes del Coronel Manuel Castillo, ante la insubordinación de este jefe y otros oficiales granadinos como el Sargento Francisco de Paula Santander, que ponían al borde del fracaso la operación que el Coronel Simón Bolívar, jefe de la expedición, se proponía avanzar sobre Mérida y Trujillo, la cual fue autorizada por el Presidente del Congreso de la Unión, Camilo Torres; el Teniente Coronel graduado Rafael Urdaneta tomó la iniciativa de dar un espaldarazo a la jefatura de Simón Bolívar y a la pertinencia de su plan para liberar a Venezuela. En consecuencia, manifestó: “General: si con dos hombres basta para emancipar la Patria, pronto estoy a acompañar a Usted.”

Fue éste el primer acto de postulación de Simón Bolívar al rango de líder político-militar de la naciente gesta independentista. Y Urdaneta vivó para honrar la palabra empeñada.

Rememorando que, en las complicadas dificultades que llevaron a la caída de la II República; Rafael Urdaneta, con su pericia militar y aplomo, y con suficiente información de inteligencia para deducir la derrota sufrida por nuestras fuerzas en el centro y oriente del país, emprende una retirada admirable desde San Carlos hacia la Nueva Granada, logrando conservar la fuerza bajo su mando y otras menores que se le sumaron en el camino. Enterado El Libertador de la hazaña de su compañero -que ya lo había sorprendido con la defensa a muerte que hizo de la sitiada Valencia, con 250 fusileros resistiendo varias embestidas de tres mil realistas- le expresó el 27 de octubre de 1814 desde Ocaña:

“Mi querido Urdaneta.

Con la más grande satisfacción he sabido que Usted ha salvado el ejército de Caracas con el cual podemos decir que ha salvado las esperanzas de la República; este servicio es grande: este servicio lo aprecio yo en tanto como la más grande victoria… yo le doy a Usted las gracias en nombre de Venezuela, que si vuelve a ser libertada deberá a Usted este beneficio.” Y así fue.

 

Apuntando que durante los primeros días de mayo de 1817, una nueva intentona de desconocer la jefatura de Simón Bolívar se convocó en la ciudad oriental de Cariaco; en esta peligrosa desestabilización, el General en Jefe Rafael Urdaneta vuelve a hacer gala de su lealtad bolivariana y sapiencia política; establecido en Barcelona, lo conminan a participar en la componenda, a lo que se opone radicalmente defendiendo la unidad de mando e influyendo con sus argumentos en el joven oficial Antonio José de Sucre, quien se unió al Prócer zuliano para fortalecer la posición de Bolívar que se hallaba completando la toma de Guayana, a la que entraron victoriosos.

 

Destacando que, en la crisis política provocada por el movimiento oligárquico conocido como “La Cosiata”, hace exactamente doscientos años, que degeneró en el antibolivarianismo venezolano, el General en Jefe Rafael Urdaneta, se mantuvo firme en su consecuente posición bolivariana, estando listo para asumir la defensa del proyecto emancipatorio en el terreno que fuese, siempre en sintonía disciplinada al lado de su compañero Libertador. Por esa razón Bolívar regresó a Venezuela desde el Perú entrando por el Zulia, para reunirse en Maracaibo con Urdaneta, previendo los posibles escenarios y coordinando la estrategia a seguir en tan complicada situación para la República. 

 

Resaltando que durante los gravísimos sucesos ocurridos en Bogotá la noche del 25 de septiembre de 1828, donde la traición criminal santanderista activó una conspiración para asesinar al Padre de Patria, al Genio de América Simón Bolívar, el General en Jefe Rafael Urdaneta, blanco también de los mercenarios, salió a las calles con un puñado de valientes patriotas, tomó la ciudad, desbarató a los complotados, los apresó, y ya pacificada la plaza, la entregó a su hermano de luchas El Libertador Presidente; también administró justicia proponiendo sanciones ejemplarizantes para los culpables del frustrado magnicidio. 

 

Reconociendo que en el peor momento para la gesta bolivariana, cuando El Libertador, agobiado por los quebrantos de su salud y las decepciones políticas con que las miserias humanas hirieron su espíritu, abandona el poder y se propone marchar lejos, el General en Jefe Rafael Urdaneta, aupado por los pueblos de Cundinamarca y otras regiones, y llevando hasta los límites su compromiso de vida con la causa bolivariana, toma el poder el 5 de septiembre de 1830 en Bogotá para que Bolívar regresase a retomar las riendas de la Patria que se desmoronaba.

 

Rescatando que más allá de la siembra del Libertador, acorralado por los enemigos, sin recursos y exiliado, cuando logra retornar a Venezuela, el General en Jefe Rafael Urdaneta no deja ni un instante de honrar la memoria de su compañero Simón Bolívar, reivindicando su nombre en la Patria natal donde había sido amargamente defenestrado, organizando la parada militar que recibe sus restos inmortales, y presidiendo las instituciones creadas para eternizar su legado.

 

En consecuencia,

Declaramos el 24 de octubre, Natalicio del General en Jefe Rafael Urdaneta, como el DÍA DE LA LEALTAD BOLIVARIANA A LA PATRIA, en conmemoración de la indestructible camaradería y entrega altruista a la emancipación, que siempre cultivaron El Libertador Simón Bolívar y el General en Jefe Rafael Urdaneta, ejemplo de valores universales para ésta y las nuevas generaciones de venezolanas y venezolanos.

En honor a este Día de la Lealtad Bolivariana a la Patria, reiteramos el juramento de luchar incansablemente hasta echar de nuestro país la canalla imperialista que mancilla nuestra soberanía y autodeterminación; derrotar a los lacayos indignos que se arrodillan ante los designios del enemigo, y extirpar de nuestras vidas la insolente injerencia y el tutelaje con que saquean el potencial energético y económico nacional, condicionando nuestra política interior y exterior a los nefastos intereses del fascismo global imperialista.  

En esta fecha histórica coincidente con la promulgación del Decreto de Quito de Simón Bolívar (24 de octubre de 1829), que inauguró el derecho nacionalista sobre las minas y demás recursos del subsuelo, reivindicamos el carácter soberano de la República en la propiedad, administración y usufructo de los ingresos por hidrocarburos, y la exclusiva jurisdicción nacional en la materia, por lo que cualquier acto ejecutivo o legislativo que desconozca estos principios recogidos en la Constitución de 1999, son nulos de toda nulidad y así lo haremos valer como Poder Constituyente Originario.

La Patria no se rinde ni se entrega, la Patria se ama y se defiende. La Revolución Bolivariana no claudica. ¡Fuera gringos de Venezuela!

Como dijera El Libertador al General en Jefe Rafael Urdaneta el 1° de enero de 1829: “Mucho tiempo ha, que nuestra divisa ha sido triunfar o morir”.   

¡Viva eternamente la lealtad bolivariana de Rafael Urdaneta!

 

Centro Antiimperialista Simón Bolívar

Grupo Rafael Urdaneta del Poder Originario

Yldefonso Finol

Daniel Rojas 

Lusbi Portillo

Douglas Querales

Wilmer Medina

Carmen Salazar

Numa Montero

Darwin Vázquez

Domingo Añez