PROCLAMA
DE LA LEALTAD BOLIVARIANA A LA PATRIA a 238 años del Natalicio del General en
Jefe RAFAEL URDANETA
El 3
de enero de este año 2026 se concretó la artera agresión imperialista ansiada
por la ultraderecha contra Venezuela, ordenada por el criminal de guerra Donald
Trump, donde fue secuestrado el Presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia
Flores, se bombardeó el territorio de la República, masacrando más de un
centenar de personas civiles y oficiales combatientes venezolanos y cubanos que
resistieron heroicamente al cobarde invasor.
Desde
ese infausto día se nos ha impuesto un chantaje extorsivo que saquea nuestros
recursos naturales de alto valor estratégico, mientras se tutela descaradamente
la acción de las instituciones: estamos en presencia de un golpe de Estado
transnacional con propósitos recolonizadores, la derogación de hecho de la
Constitución Nacional, y la usurpación avasallante de todas las prerrogativas
exclusivas de una Nación Soberana.
Si
esta inaceptable situación no bastase, hemos tenido que ser testigos indignados
de la unánime complacencia que la clase política ofrece al agresor y violador
de nuestra soberanía nacional-popular. Se han entregado las reservas petroleras
en supuestos acuerdos que no son sino robos piráticos. Se pretende fijar una
deuda externa que confisca el futuro del país por un siglo. Para colmo, este
oprobioso entreguismo beneficia a lo peor de la humanidad, el cartel de la
avaricia y el genocidio: el decadente imperialismo estadounidense más el
sionismo internacional, núcleo duro del fascismo global imperialista.
La
guerra imperialista contra Venezuela, aplicada en su forma híbrida desde el
inicio de la Revolución Bolivariana, además de provocar la destrucción de
nuestro signo monetario y nuestro aparato económico, afectando severamente el
nivel de vida de las mayorías trabajadoras, que había alcanzado niveles positivos
los primeros tres lustros del siglo, fue acompañada de una campaña mediática de
linchamiento de la venezolanidad, que buscó debilitar la cohesión patriótica
del país, provocando la emigración masiva a la vez que desataron una agresiva xenofobia
antivenezolana.
Dicha
campaña tuvo como objetivo simbólico fundamental, horadar la imagen del
Libertador Simón Bolívar y el bolivarianismo, contra el cual se han coaligado
la derecha política mundial, la transnacional mediática, la industria
editorial, logias del pensamiento neocolonial y proimperialista, conformando un
bloque ideológico antibolivariano.
Desde
los Estados Unidos se definió el bolivarianismo como objetivo a destruir en el
Documento Santa Fe IV del año 2000, porque odian y temen el carácter
emancipatorio de la Doctrina Bolivariana expresado en la concepción
desarrollada por el Libertador Simón Bolívar sobre los asuntos fundamentales de
la independencia nacional indoamericana, la creación de una nueva sociedad
basada en la igualdad establecida y practicada, el surgimiento de gobiernos
garantes del bien común, y la Geopolítica de la Liberación basada en la unión
de las repúblicas hermanas en historia, para confrontar las amenazas
recolonizadoras y alcanzar el Equilibrio del Universo como sistema de
convivencia y estabilidad internacional.
Por estas
razones, invocando el ejemplo de lealtad inmortal del General en Jefe Rafael
Urdaneta, que, el 18 de mayo de 1813, actuando como Sargento Mayor, Comandante
del Batallón Número 3º de la Unión, en el Ejército del Norte de la Nueva
Granada, bajo las órdenes del Coronel Manuel Castillo, ante la insubordinación
de este jefe y otros oficiales granadinos como el Sargento Francisco de Paula
Santander, que ponían al borde del fracaso la operación que el Coronel Simón
Bolívar, jefe de la expedición, se proponía avanzar sobre Mérida y Trujillo, la
cual fue autorizada por el Presidente del Congreso de la Unión, Camilo Torres;
el Teniente Coronel graduado Rafael Urdaneta tomó la iniciativa de dar un
espaldarazo a la jefatura de Simón Bolívar y a la pertinencia de su plan para
liberar a Venezuela. En consecuencia, manifestó: “General: si con dos hombres
basta para emancipar la Patria, pronto estoy a acompañar a Usted.”
Fue
éste el primer acto de postulación de Simón Bolívar al rango de líder
político-militar de la naciente gesta independentista. Y Urdaneta vivó para
honrar la palabra empeñada.
Rememorando
que, en las complicadas dificultades que llevaron a la caída de la II
República; Rafael Urdaneta, con su pericia militar y aplomo, y con suficiente información
de inteligencia para deducir la derrota sufrida por nuestras fuerzas en el
centro y oriente del país, emprende una retirada admirable desde San Carlos
hacia la Nueva Granada, logrando conservar la fuerza bajo su mando y otras
menores que se le sumaron en el camino. Enterado El Libertador de la hazaña de
su compañero -que ya lo había sorprendido con la defensa a muerte que hizo de
la sitiada Valencia, con 250 fusileros resistiendo varias embestidas de tres
mil realistas- le expresó el 27 de octubre de 1814 desde Ocaña:
“Mi
querido Urdaneta.
Con la
más grande satisfacción he sabido que Usted ha salvado el ejército de Caracas
con el cual podemos decir que ha salvado las esperanzas de la República; este
servicio es grande: este servicio lo aprecio yo en tanto como la más grande
victoria… yo le doy a Usted las gracias en nombre de Venezuela, que si vuelve a
ser libertada deberá a Usted este beneficio.” Y así fue.
Apuntando
que durante los primeros días de mayo de 1817, una nueva intentona de
desconocer la jefatura de Simón Bolívar se convocó en la ciudad oriental de
Cariaco; en esta peligrosa desestabilización, el General en Jefe Rafael
Urdaneta vuelve a hacer gala de su lealtad bolivariana y sapiencia política;
establecido en Barcelona, lo conminan a participar en la componenda, a lo que se
opone radicalmente defendiendo la unidad de mando e influyendo con sus
argumentos en el joven oficial Antonio José de Sucre, quien se unió al Prócer
zuliano para fortalecer la posición de Bolívar que se hallaba completando la
toma de Guayana, a la que entraron victoriosos.
Destacando
que, en la crisis política provocada por el movimiento oligárquico conocido
como “La Cosiata”, hace exactamente doscientos años, que degeneró en el
antibolivarianismo venezolano, el General en Jefe Rafael Urdaneta, se mantuvo
firme en su consecuente posición bolivariana, estando listo para asumir la
defensa del proyecto emancipatorio en el terreno que fuese, siempre en sintonía
disciplinada al lado de su compañero Libertador. Por esa razón Bolívar regresó
a Venezuela desde el Perú entrando por el Zulia, para reunirse en Maracaibo con
Urdaneta, previendo los posibles escenarios y coordinando la estrategia a
seguir en tan complicada situación para la República.
Resaltando
que durante los gravísimos sucesos ocurridos en Bogotá la noche del 25 de
septiembre de 1828, donde la traición criminal santanderista activó una
conspiración para asesinar al Padre de Patria, al Genio de América Simón
Bolívar, el General en Jefe Rafael Urdaneta, blanco también de los mercenarios,
salió a las calles con un puñado de valientes patriotas, tomó la ciudad,
desbarató a los complotados, los apresó, y ya pacificada la plaza, la entregó a
su hermano de luchas El Libertador Presidente; también administró justicia
proponiendo sanciones ejemplarizantes para los culpables del frustrado
magnicidio.
Reconociendo
que en el peor momento para la gesta bolivariana, cuando El Libertador,
agobiado por los quebrantos de su salud y las decepciones políticas con que las
miserias humanas hirieron su espíritu, abandona el poder y se propone marchar
lejos, el General en Jefe Rafael Urdaneta, aupado por los pueblos de
Cundinamarca y otras regiones, y llevando hasta los límites su compromiso de
vida con la causa bolivariana, toma el poder el 5 de septiembre de 1830 en
Bogotá para que Bolívar regresase a retomar las riendas de la Patria que se
desmoronaba.
Rescatando
que más allá de la siembra del Libertador, acorralado por los enemigos, sin
recursos y exiliado, cuando logra retornar a Venezuela, el General en Jefe
Rafael Urdaneta no deja ni un instante de honrar la memoria de su compañero
Simón Bolívar, reivindicando su nombre en la Patria natal donde había sido
amargamente defenestrado, organizando la parada militar que recibe sus restos
inmortales, y presidiendo las instituciones creadas para eternizar su legado.
En
consecuencia,
Declaramos
el 24 de octubre, Natalicio del General en Jefe Rafael Urdaneta, como el DÍA DE
LA LEALTAD BOLIVARIANA A LA PATRIA, en conmemoración de la indestructible
camaradería y entrega altruista a la emancipación, que siempre cultivaron El
Libertador Simón Bolívar y el General en Jefe Rafael Urdaneta, ejemplo de
valores universales para ésta y las nuevas generaciones de venezolanas y
venezolanos.
En
honor a este Día de la Lealtad Bolivariana a la Patria, reiteramos el juramento
de luchar incansablemente hasta echar de nuestro país la canalla imperialista
que mancilla nuestra soberanía y autodeterminación; derrotar a los lacayos
indignos que se arrodillan ante los designios del enemigo, y extirpar de
nuestras vidas la insolente injerencia y el tutelaje con que saquean el
potencial energético y económico nacional, condicionando nuestra política
interior y exterior a los nefastos intereses del fascismo global imperialista.
En
esta fecha histórica coincidente con la promulgación del Decreto de Quito de
Simón Bolívar (24 de octubre de 1829), que inauguró el derecho nacionalista
sobre las minas y demás recursos del subsuelo, reivindicamos el carácter
soberano de la República en la propiedad, administración y usufructo de los
ingresos por hidrocarburos, y la exclusiva jurisdicción nacional en la materia,
por lo que cualquier acto ejecutivo o legislativo que desconozca estos
principios recogidos en la Constitución de 1999, son nulos de toda nulidad y
así lo haremos valer como Poder Constituyente Originario.
La
Patria no se rinde ni se entrega, la Patria se ama y se defiende. La Revolución
Bolivariana no claudica. ¡Fuera gringos de Venezuela!
Como
dijera El Libertador al General en Jefe Rafael Urdaneta el 1° de enero de 1829:
“Mucho tiempo ha, que nuestra divisa ha sido triunfar o morir”.
¡Viva
eternamente la lealtad bolivariana de Rafael Urdaneta!
Centro
Antiimperialista Simón Bolívar
Grupo
Rafael Urdaneta del Poder Originario
Yldefonso Finol
Daniel Rojas
Lusbi Portillo
Douglas Querales
Wilmer Medina
Carmen Salazar
Numa Montero
Darwin Vázquez
Domingo Añez

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Saludos compatriotas: quienes deseen ser parte de esta PROCLAMA pueden hacerlo por el link disponible al efecto, o pueden manifestarlo en sus comentarios y los agregamos. Patria o Muerte.
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