TODA LA
RESISTENCIA PATRIÓTICA ANTIIMPERIALISTA DECIMOS NO A LA NEGOCIACIÓN DE CÚPULAS MANDADAS
POR ESTADOS UNIDOS
Nosotras
y nosotros, el Pueblo Bolivariano de Venezuela, integrantes de diversos movimientos
sociales, clase trabajadora del quehacer productivo, cultural y el pensamiento crítico,
colectivos de luchas populares contra la agresión y la presencia yanqui en la
Patria del Libertador Simón Bolívar, no avalamos, ni somos parte, ni
reconocemos como válido, el proceso de negociación de cúpulas que se inicia
hoy 1° de agosto de 2026, como parte del mal llamado “plan de tres fases”
impuesto por el fascismo global imperialista que representa el gobierno de
Estados Unidos en la figura despreciable del ladrón y asesino Donald Trump, y
su pandilla de secuaces sionistas y lacayos criollos.
Los cada
vez más notorios y humillantes síntomas del tutelaje gringo tras la agresión de
guerra perpetrada el 3 de enero por la fuerza militar estadounidense, con saldo
aún no precisado oficialmente de víctimas fatales, y el secuestro del
Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela Nicolás
Maduro Moros y su esposa, la diputada Cilia Flores, ponen a prueba el más
elemental sentido de patriotismo de la Nación Venezolana.
Reiteramos,
como parte del Poder Constituyente Originario, que consideramos nulos de toda
nulidad, los actos ejecutivos y legislativos aprobados durante esta etapa
oprobiosa de nuestra historia, donde un funcionariado extranjero afiliado a la
mafia de Miami, ha dictado las pautas de los intereses del capital transnacional
en detrimento de nuestra soberanía y autodeterminación, modificando todo el
acervo nacional del derecho minero y de hidrocarburos en forma retrógrada y
vergonzosa; robándose los recursos energéticos y minerales estratégicos del
pueblo venezolano, manejando esos ingresos a su antojo, y devolviéndonos al
tiempo colonial con el propósito de convertir a Venezuela en cabeza de playa de
la geopolítica de la opresión contra pueblos hermanos y amigos, a los que ahora
damos la espalda y hasta ofendemos según los dictados del Departamento de
Estado gringo.
¡Los
recursos del petróleo venezolano deben invertirse con carácter prioritario y
urgente, en la atención integral de nuestra gente afectada por la tragedia del
24 de junio y sus terribles secuelas!
Bastan
un par de ejemplos para verificar la indecorosa actitud de la elite
central-vertical que se solaza con sus privilegios y manoseadas egolatrías. El reciente
13 de julio, el “procónsul” (o “virrey” como le llaman en Washington), Marco
Rubio, anunció una campaña para “desmantelar la Corte Penal Internacional” por
considerarla contraria a la seguridad de Estados Unidos. De inmediato, Venezuela
es el primer país en iniciar el retiro formal de la CPI. Recordemos que la Corte
Penal Internacional emitió en noviembre 2024 una orden de arresto contra el
primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, por crímenes de guerra y de lesa
humanidad. Los cargos incluyen el uso del hambre como arma y ataques letales contra
civiles. Ya vimos pasearse por nuestra capital a genocidas confesos, haciendo
marketing “humanitario” y anunciando la creación de “colonias” en territorio
venezolano. Gozaron como ninguna delegación de voluntarios y rescatistas de
verdad, de una esmerada hospitalidad oficial, que no cesan de publicitar.
Rechazamos
por inconstitucional el supuesto diálogo que “revive” a un muerto: la Asamblea
Nacional electa en 2015, esa que cometió todos los crímenes de lesa patria y
promovió el uso de la fuerza extranjera contra nuestro pueblo, además de
robarse activos nacionales y conspirar para entregar parte de nuestro
territorio. ¿Quién hace el maleficio de la resurrección de Frankenstein? El mismo
que nos bombardeó el 3 de enero, convirtiéndose, por el extravagante síndrome de
“esto es el colmo”, cuando el colmo tiende a infinito, en el mejor amigo, socio
y soporte del anómalo poder constituido. Nuestra Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela de 1999 ha sido derogada de hecho, y la V República desaparecida
por inacción. Aquí nos gobiernan a través de “órdenes ejecutivas” y “licencias”
gringas, y algún que otro capricho del pedófilo mayor.
Pero las
extrañezas neocoloniales no se acaban. La agente opositora Dinorah Figuera al
llegar “de visita” al país el 18 de junio, declaró que vino “invitada por el
Departamento de Estado de Estados Unidos”, anunciando que primeramente se reuniría
con el encargado de negocios, John Barrett, y, luego, con el presidente de la
Asamblea Nacional en funciones (transitorias), “para tratar asuntos como la
designación de un nuevo Consejo Nacional Electoral”.
“Yo
estoy asumiendo una invitación que me hace el Departamento de Estado”, declaró Figuera.
Es decir, viene a cumplir instrucciones del gobierno extranjero enemigo que
actúa como fuerza ocupante. En fecha 11 de julio, el presidente de la Asamblea
Nacional declaró que era “una ofensa, una falta de respeto” hablar de temas
políticos electorales en medio de la tragedia por los sismos del 24 de junio. Algún
poder superior lo obligó a cambiar su valoración ética.
La fuerza
ocupante y la elite central-vertical a sus órdenes, están tratando al país como
zamuros a una vaca muerta. La desguazan a picotazos. Están repartiendo los
negocios energéticos y minerales, entre otros, a capitales del fascismo global
imperialista. Pretenden condenarnos al esclavizante extractivismo del tiempo de
Juan Vicente Gómez, y enredarnos en una monstruosa deuda externa, falsa,
delictuosa, inflada, que hipotecará el futuro de Nuestra Patria por dos siglos.
Unos papeles que las mafias de parásitos yanquis, sionistas y pitiyanquis
compraron a precios de estiércol, las van a reconocer a valor de diamantes,
bajo los auspicios del FMI y la intermediación de dos empresas de maletín
impuestas por Narco Rubio.
Pero a
ese mundo paralelo de la elite, de “diálogos” selectivos, poses elegantes y
exquisita farándula, que excluye e invisibiliza la participación protagónica del
pueblo, se oponen crudamente las carencias que vivimos las mayorías nacionales,
los efectos de la voraz inflación y la devaluación cotidiana, mientras el BCV
quema miles de millones de dólares entregados a la burguesía parasitaria,
incluida la de reciente aparición, ligada a círculos políticos, cartelizados y nepotistas;
a esas caritas risueñas con el invasor, las abofetean las pésimas condiciones y
medio ambiente de trabajo en que laboran los legítimos productores de la
riqueza, la clase trabajadora, víctimas de la traición de sindicatos y
autoridades del trabajo inútiles, serviles a los patronos; a ese carnaval de
entreguistas y genuflexos, lo desenmascara la propia jactancia del “emperador”
Trump que a diario nos enrostra el dominio que ejerce sobre la burocracia y los
bienes del país, sin dejar de aplicarnos la guerra económica eufemísticamente
llamada “medidas coercitivas”.
Como
diría nuestro Libertador Simón Bolívar en carta al General en Jefe Rafael
Urdaneta el 19 de junio de 1827: “¿Puede saberse esto sin sentir la más viva
indignación? ... cuando el ultraje ha ido hasta invadir la república y emplear
las armas para imponer a los pueblos y oprimir la voluntad nacional, no es
posible resistir los impulsos del patriotismo y el deber”.
¡No en
nuestro nombre!
¡Rechazamos
la negociación antinacional de las elites sumisas al imperialismo!
¡Fuera
yanquis de la Patria de Bolívar!
¡Que
sea el bolivarianismo nuestra fuente de “unidad, lucha, batalla y victoria”!
En las
ciudades, pueblos y campos de la Venezuela Bolivariana, hoy 1° de agosto de
2026, firmamos para dar la cara por la Dignidad de la Patria,

No hay comentarios:
Publicar un comentario