sábado, 1 de agosto de 2026

!NO EN NUESTRO NOMBRE! RECHAZAMOS NEGOCIACIÓN DE CÚPULAS MANDADAS POR ESTADOS UNIDOS

 


TODA LA RESISTENCIA PATRIÓTICA ANTIIMPERIALISTA DECIMOS NO A LA NEGOCIACIÓN DE CÚPULAS MANDADAS POR ESTADOS UNIDOS

Nosotras y nosotros, el Pueblo Bolivariano de Venezuela, integrantes de diversos movimientos sociales, clase trabajadora del quehacer productivo, cultural y el pensamiento crítico, colectivos de luchas populares contra la agresión y la presencia yanqui en la Patria del Libertador Simón Bolívar, no avalamos, ni somos parte, ni reconocemos como válido, el proceso de negociación de cúpulas que se inicia hoy 1° de agosto de 2026, como parte del mal llamado “plan de tres fases” impuesto por el fascismo global imperialista que representa el gobierno de Estados Unidos en la figura despreciable del ladrón y asesino Donald Trump, y su pandilla de secuaces sionistas y lacayos criollos.

Los cada vez más notorios y humillantes síntomas del tutelaje gringo tras la agresión de guerra perpetrada el 3 de enero por la fuerza militar estadounidense, con saldo aún no precisado oficialmente de víctimas fatales, y el secuestro del Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela Nicolás Maduro Moros y su esposa, la diputada Cilia Flores, ponen a prueba el más elemental sentido de patriotismo de la Nación Venezolana.

Reiteramos, como parte del Poder Constituyente Originario, que consideramos nulos de toda nulidad, los actos ejecutivos y legislativos aprobados durante esta etapa oprobiosa de nuestra historia, donde un funcionariado extranjero afiliado a la mafia de Miami, ha dictado las pautas de los intereses del capital transnacional en detrimento de nuestra soberanía y autodeterminación, modificando todo el acervo nacional del derecho minero y de hidrocarburos en forma retrógrada y vergonzosa; robándose los recursos energéticos y minerales estratégicos del pueblo venezolano, manejando esos ingresos a su antojo, y devolviéndonos al tiempo colonial con el propósito de convertir a Venezuela en cabeza de playa de la geopolítica de la opresión contra pueblos hermanos y amigos, a los que ahora damos la espalda y hasta ofendemos según los dictados del Departamento de Estado gringo.   

¡Los recursos del petróleo venezolano deben invertirse con carácter prioritario y urgente, en la atención integral de nuestra gente afectada por la tragedia del 24 de junio y sus terribles secuelas!     

Bastan un par de ejemplos para verificar la indecorosa actitud de la elite central-vertical que se solaza con sus privilegios y manoseadas egolatrías. El reciente 13 de julio, el “procónsul” (o “virrey” como le llaman en Washington), Marco Rubio, anunció una campaña para “desmantelar la Corte Penal Internacional” por considerarla contraria a la seguridad de Estados Unidos. De inmediato, Venezuela es el primer país en iniciar el retiro formal de la CPI. Recordemos que la Corte Penal Internacional emitió en noviembre 2024 una orden de arresto contra el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, por crímenes de guerra y de lesa humanidad. Los cargos incluyen el uso del hambre como arma y ataques letales contra civiles. Ya vimos pasearse por nuestra capital a genocidas confesos, haciendo marketing “humanitario” y anunciando la creación de “colonias” en territorio venezolano. Gozaron como ninguna delegación de voluntarios y rescatistas de verdad, de una esmerada hospitalidad oficial, que no cesan de publicitar.

Rechazamos por inconstitucional el supuesto diálogo que “revive” a un muerto: la Asamblea Nacional electa en 2015, esa que cometió todos los crímenes de lesa patria y promovió el uso de la fuerza extranjera contra nuestro pueblo, además de robarse activos nacionales y conspirar para entregar parte de nuestro territorio. ¿Quién hace el maleficio de la resurrección de Frankenstein? El mismo que nos bombardeó el 3 de enero, convirtiéndose, por el extravagante síndrome de “esto es el colmo”, cuando el colmo tiende a infinito, en el mejor amigo, socio y soporte del anómalo poder constituido. Nuestra Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de 1999 ha sido derogada de hecho, y la V República desaparecida por inacción. Aquí nos gobiernan a través de “órdenes ejecutivas” y “licencias” gringas, y algún que otro capricho del pedófilo mayor.

Pero las extrañezas neocoloniales no se acaban. La agente opositora Dinorah Figuera al llegar “de visita” al país el 18 de junio, declaró que vino “invitada por el Departamento de Estado de Estados Unidos”, anunciando que primeramente se reuniría con el encargado de negocios, John Barrett, y, luego, con el presidente de la Asamblea Nacional en funciones (transitorias), “para tratar asuntos como la designación de un nuevo Consejo Nacional Electoral”.

“Yo estoy asumiendo una invitación que me hace el Departamento de Estado”, declaró Figuera. Es decir, viene a cumplir instrucciones del gobierno extranjero enemigo que actúa como fuerza ocupante. En fecha 11 de julio, el presidente de la Asamblea Nacional declaró que era “una ofensa, una falta de respeto” hablar de temas políticos electorales en medio de la tragedia por los sismos del 24 de junio. Algún poder superior lo obligó a cambiar su valoración ética.

La fuerza ocupante y la elite central-vertical a sus órdenes, están tratando al país como zamuros a una vaca muerta. La desguazan a picotazos. Están repartiendo los negocios energéticos y minerales, entre otros, a capitales del fascismo global imperialista. Pretenden condenarnos al esclavizante extractivismo del tiempo de Juan Vicente Gómez, y enredarnos en una monstruosa deuda externa, falsa, delictuosa, inflada, que hipotecará el futuro de Nuestra Patria por dos siglos. Unos papeles que las mafias de parásitos yanquis, sionistas y pitiyanquis compraron a precios de estiércol, las van a reconocer a valor de diamantes, bajo los auspicios del FMI y la intermediación de dos empresas de maletín impuestas por Narco Rubio.

Pero a ese mundo paralelo de la elite, de “diálogos” selectivos, poses elegantes y exquisita farándula, que excluye e invisibiliza la participación protagónica del pueblo, se oponen crudamente las carencias que vivimos las mayorías nacionales, los efectos de la voraz inflación y la devaluación cotidiana, mientras el BCV quema miles de millones de dólares entregados a la burguesía parasitaria, incluida la de reciente aparición, ligada a círculos políticos, cartelizados y nepotistas; a esas caritas risueñas con el invasor, las abofetean las pésimas condiciones y medio ambiente de trabajo en que laboran los legítimos productores de la riqueza, la clase trabajadora, víctimas de la traición de sindicatos y autoridades del trabajo inútiles, serviles a los patronos; a ese carnaval de entreguistas y genuflexos, lo desenmascara la propia jactancia del “emperador” Trump que a diario nos enrostra el dominio que ejerce sobre la burocracia y los bienes del país, sin dejar de aplicarnos la guerra económica eufemísticamente llamada “medidas coercitivas”.

Como diría nuestro Libertador Simón Bolívar en carta al General en Jefe Rafael Urdaneta el 19 de junio de 1827: “¿Puede saberse esto sin sentir la más viva indignación? ... cuando el ultraje ha ido hasta invadir la república y emplear las armas para imponer a los pueblos y oprimir la voluntad nacional, no es posible resistir los impulsos del patriotismo y el deber”.

¡No en nuestro nombre!

¡Rechazamos la negociación antinacional de las elites sumisas al imperialismo!

¡Fuera yanquis de la Patria de Bolívar!

¡Que sea el bolivarianismo nuestra fuente de “unidad, lucha, batalla y victoria”!  

En las ciudades, pueblos y campos de la Venezuela Bolivariana, hoy 1° de agosto de 2026, firmamos para dar la cara por la Dignidad de la Patria,

 

 Grupo Rafael Urdaneta del Poder Originario (GRUPO)

Firman colectivos y compatriotas...

 

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