miércoles, 27 de mayo de 2026

Elecciones en Colombia: su impacto en Nuestra América

 


Elecciones en Colombia: su impacto en Nuestra América

El domingo 31 de mayo hay elecciones presidenciales en Colombia; con absoluto respeto por su soberanía y autodeterminación, debo expresar lo que considero serán las consecuencias del resultado de la contienda para Venezuela y Nuestra América.

Se enfrentan la opción de continuar un gobierno (mejorado tal vez) de cambios con vocación social y en la onda de ampliar derechos ciudadanos, contra el retroceso a un pasado (peor tal vez) de terrorismo estatal, violación masiva de Derechos Humanos, entrega de soberanía, desprecio por la convivencia respetuosa con los países vecinos. Es la disyuntiva terrible que vive la humanidad: el anhelo de paz y justicia, versus el fascismo genocida. El pueblo colombiano conoce muy bien, pagando un altísimo saldo en dolor, la frustración de ver imponerse el régimen de las masacres, el exterminio, las fosas comunes, los falsos positivos, el paramilitarismo. Fascismo subalterno puro y duro, subordinado a los Estados Unidos, disfrazado de “democracia”, multiplicador de la miseria, patrocinador del crimen transnacional como vía de lucro y opresión.

El candidato de esa barbarie es un mafioso conocido y descarado, que llamó públicamente a asesinar al presidente venezolano Nicolás Maduro.

https://albaciudad.org/2017/07/uribistas-piden-matar-a-maduro-por-yldefonso-finol/

Lo digo de una vez sin tapujos: si la derecha fascista gana estas elecciones, intentará hacer una guerra contra Venezuela.

https://diariovea.com.ve/los-matones-antivenezolanos-quieren-guerra/

¿Tienen este escenario en la sala situacional de nuestro Gobierno? Atención FANB.

No hablaré en esta nota de la situación de secuestro en que nos mantiene el patrón de los canallas: el fascismo imperialista global de Donald Trump. Pero esta variable jode demasiado.

Un triunfo del delincuente que va de segundo en las encuestas, por alianza con la que va de tercera, sería una amenaza para el pueblo colombiano y la región. El personaje compite en narcisismo psicopático con Bukele. Seguro aspirará a liderar las derechas sumisas: el panyanquismo.

Nuestra Venezuela Bolivariana sería rodeada por estas hienas, y ya sabemos que Brasil tiene otras prioridades geopolíticas, bajo la vieja doctrina del sub-imperialismo que incubó la oligarquía, y el corolario hipócrita del lulaísmo, fase superior del oportunismo megalómano.

Cuba y Nicaragua tendrán un acérrimo enemigo en la Casa de Nariño, que moverá la colita al patrón gringo con tal de una sobadita en el cogote.

El cartel mundial neofascista sumará un actor importante, fuente de financiamiento para cualquier maldad con el fondo monetario internacional de la cocaína.

Los países pequeños que hace ratos son lavanderías de dólares con trazas blancas, se verán acorralados por la virulencia de la violencia. Síntomas hay a la vista. Prepárense para el peligro de ser estancias de la narcopolítica. Fascismo con drogas no es pan y circo.

Nuestra Patria Venezuela en su laberinto. La vuelta gringa al “patio trasero”, ese gimnasio donde formó su musculatura original, donde se hizo imperialismo, ya tomó la primera reserva de petróleo del mundo, quinta de gas, y un etcétera largo como el Chile refascistizado.

México lindo y querido, avanzando con su mayor reserva de riqueza: la dignidad, mientras la “bestia rubia” acecha. Bolivia insurge para hacer honor a su nombre. Argentina requiere desesperada algo de cordura para revivir. Honduras teledirigida por un indultado de Trump, a la orden de Netanyahu. El sionismo infestándolo todo con el dios dinero, su ritual de muerte, su maleficio infernal.    

Deseamos al pueblo de Colombia el mejor futuro posible, que abrió hace pocos años -por primera vez en dos siglos- con unidad histórica, en el camino de que cesara “la horrible noche”.

Que en esta primera vuelta ganen los buenos, para que toda Colombia y Nuestra América cantemos con alegría: “El bien germina ya”.

Yldefonso Finol     

 

 

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